Sin embargo, un informe del Banco Mundial y la OMS evidenció que, al menos la mitad de la población mundial está privada de servicios de salud básicos. Por otro lado, en Ecuador el 38% de las personas está cubierta de forma exclusiva por el seguro de salud público, el 1,12% están cubiertos o afiliados con un seguro público y privado simultáneamente y a penas el 0,37% están cubierto por un seguro exclusivamente privado. Bajo este panorama, Eduardo Izurieta, Presidente Ejecutivo de Saludsa, explica que, “a raíz de la pandemia, existe una mayor conciencia de cuidar de la salud y de estar protegidos ante cualquier eventualidad, por varias razones. Primero porque la pandemia hizo que todos estemos más conscientes de la importancia de tener un plan médico y, por otro lado, porque los costos de las medicinas, las consultas y los procedimientos médicos son muy altos y han subido de manera importante en los últimos tres años. Entonces, el hecho de no estar protegido con un plan médico es un riesgo que la gente está cada vez menos dispuesta a asumir. Adicionalmente, los errores en el sistema de salud pública, hacen que la sociedad sea más consciente de la importancia de tener una cobertura médica privada”. También te puede interesar: La salud de la mujer es responsabilidad de todos Teniendo en cuenta este contexto, ¿de qué manera se pueden democratizar los seguros para que toda la población pueda acceder a ellos? Según el artículo de LinkedIn, “Democratizar el acceso a las pólizas de seguro”, la palabra democratización es un concepto que debe ser considerado por todas las compañías de seguros que quieren innovar, ya que brinda al cliente la posibilidad de armar su seguro en función a lo que realmente valora y usa. En Ecuador ya existen algunos actores que han entendido esta necesidad y trabajan en ello.