Construcción en Ecuador: Señales de recuperación y nuevos desafíos
*El sector de la construcción incluye: edificaciones y obras de construcción, manufactura y comercio de insumos para la construcción.
En 2024, el PIB de la construcción cayó un 7,9%, la contracción más profunda desde 2020. En 2025 se recuperó con un crecimiento de 2,7% y su PIB nominal alcanzó USD 5.319 millones, equivalente al 4,1% del PIB total.
La recuperación ganó fuerza en 2026. En el primer semestre, el valor agregado de la construcción creció un 3% interanual y un 7,6% frente al semestre previo, y fue uno de los motores de la FBKF, que aumentó un 10,6%. Para el cierre de 2026, el BCE prevé que el PIB real del sector crezca un 4,8%, casi el doble del ritmo previsto para la economía, y que se modere a 3,1% en 2027.

Ingresos en su nivel más alto de la última década
Los ingresos del sector, medidos por el total de ventas y exportaciones declarado al Servicio de Rentas Internas (SRI), confirman el cambio de ciclo. Tras caer un 1,8% en 2024, hasta USD 14.091 millones, en 2025 crecieron un 13,6% y alcanzaron USD 16.002 millones, el nivel más alto desde 2016. Con ello, la construcción representó el 6% de las ventas totales del país, frente al 5,7% del año previo: el sector creció más rápido que el conjunto de la economía, cuyas ventas aumentaron un 9,4%.
Los tres componentes crecieron a doble dígito. El comercio de insumos para la construcción fue el más dinámico (16,2%), seguido por la manufactura de insumos (12,5%) y las edificaciones y obras de construcción (12,1%). Por composición, edificaciones y obras concentraron el 41,7% de los ingresos del sector; el comercio de insumos, el 35%, y la manufactura, el 23,3%.
El impulso se mantiene en 2026. Entre enero y julio, los ingresos del sector sumaron USD 9.356 millones, un 14,8% más que en igual periodo de 2025.

Guayas y Pichincha concentran dos tercios del negocio
En 2025, las empresas domiciliadas en Guayas (36,6%) y Pichincha (31,3%) generaron, en conjunto, el 68% de los ingresos del sector. Les siguen las empresas de Azuay (6,4%) y Manabí (3,9%).
Por ciudades, Quito (29,9%) y Guayaquil (26,2%) suman el 56% de los ingresos, y Cuenca aporta el 6%. Destaca el peso de los cantones vecinos a Guayaquil: Samborondón (4%), Durán (2,4%) y Daule (2,1%) registraron, en conjunto, USD 1.360 millones, lo que confirma que la conurbación de Guayaquil es el principal polo empresarial del sector.
Empleo, inversión y crédito muestran señales de recuperación
La construcción mantiene un peso relevante en el mercado laboral. Según el INEC, en mayo de 2026 las edificaciones y obras ocuparon a unas 584.000 personas, equivalentes al 6,7% del empleo nacional. Al sumar la manufactura y el comercio de insumos, la cadena reunió aproximadamente 821.000 ocupados, el 9,5% del total. Sin embargo, mantiene una marcada brecha de género: el 94,6% de los trabajadores son hombres y el 5,4%, mujeres.
En paralelo, la inversión extranjera directa (IED) mostró una recuperación: pasó de USD 470 millones en 2024 a USD 1.361 millones en 2025 y alcanzó USD 716 millones en el primer semestre de 2026, un 101,3% interanual. No obstante, la construcción captó apenas USD 4,6 millones, el 0,6% del total, por lo que el financiamiento del sector continúa dependiendo principalmente de fuentes locales.
El crédito bancario privado para vivienda también cambió de tendencia. Tras caer a USD 797 millones en 2025, las colocaciones sumaron USD 662 millones entre enero y agosto de 2026, un 36,7% más que en igual periodo de 2025. El crecimiento alcanzó tanto al crédito inmobiliario como al destinado a VIS y VIP, reforzando al financiamiento hipotecario como uno de los soportes de la recuperación constructora.
Perspectivas: impulso con riesgos
El panorama para el cierre de 2026 mantiene una trayectoria favorable, apoyada en la recuperación de la inversión pública, especialmente la ejecutada por los GAD, y en el dinamismo de la inversión privada. Sin embargo, la recuperación aún enfrenta riesgos: en el segundo trimestre, la inversión cayó 4% frente al primero y, hacia 2027, un fenómeno de El Niño moderado podría restar 0,5 puntos porcentuales al crecimiento económico, según el BCE. En este contexto, la sostenibilidad del sector dependerá de la continuidad del crédito hipotecario en condiciones preferenciales, la ejecución efectiva de la inversión pública y la capacidad de transformar el mayor dinamismo en empleo de mejor calidad, especialmente en las obras.
Por: Jonathan Guamán Ch., Ekos Research