Soberanía alimentaria: el camino hacia un agro más competitivo
Rafael Guerrero - Presidente de la Cámara de Agricultura de la Segunda Zona.
La agricultura es un pilar de la seguridad alimentaria y la economía del país. Además de abastecer el mercado interno, genera empleo, dinamiza las zonas rurales y aporta a las exportaciones. Representa el 7,7% del PIB, porcentaje que asciende al 15,4% al incorporar la agroindustria.
Para Rafael Guerrero, Presidente de la Cámara de Agricultura de la Segunda Zona, garantizar el abastecimiento de alimentos implica crear mejores condiciones para quienes trabajan la tierra, con precios justos y mayor acceso a tecnología. “Esperamos que los precios para el campo sean justos y equitativos, que el productor trabaje a gusto porque su esfuerzo tiene la recompensa del consumo y que la tecnología llegue tanto al gran productor como al pequeño para que este crezca”, resalta.
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Resiliencia para producir más y mejor
El cambio climático, los altos costos de producción, el contrabando, la inseguridad, la migración de jóvenes hacia las ciudades y un posible Fenómeno de El Niño figuran entre los principales desafíos del sector. Para Guerrero, responder a estos retos requerirá fortalecer el acceso al financiamiento, impulsar la tecnificación y generar oportunidades para que los jóvenes permanezcan en el campo.
“El sector agropecuario siempre ha afrontado desafíos de los más variados, pero ha salido adelante”, señala.
Alianzas para fortalecer el agro
El directivo considera prioritario promover alianzas público-privadas que promuevan la transformación industrial de los cultivos, faciliten el acceso de los productores a los mercados y fortalezcan su competitividad. A su criterio, estas acciones impulsarán la soberanía alimentaria y las exportaciones.