Presencialidad gana terreno en Ecuador, pero 3 de cada 10 talentos rechazan ofertas por la modalidad
El 64% de los trabajadores en Ecuador ya opera bajo un esquema presencial. Sin embargo, la modalidad de trabajo se ha convertido en un factor cada vez más relevante para atraer y retener talento.
La presencialidad se consolida como el esquema de trabajo dominante en Ecuador, aunque las preferencias de los trabajadores muestran que la flexibilidad continúa teniendo peso al momento de evaluar una oportunidad laboral. Según el estudio 100% Presencialidad, de Multitrabajos, el 31% de los talentos en Ecuador rechazó alguna vez una oferta laboral porque no se ajustaba a su modalidad ideal de trabajo.
Del total, el 15% rechazó una propuesta porque implicaba trabajar de manera completamente presencial, mientras que el 6% lo hizo porque requería algún grado de asistencia a la oficina. Otro 6% descartó una oportunidad por tratarse de un empleo totalmente remoto. En contraste, el 73% aseguró que nunca rechazó una oferta por este motivo.
Ecuador apuesta por la oficina
La tendencia local contrasta con otros mercados de la región. Actualmente, el 64% de los trabajadores ecuatorianos se desempeña de forma presencial, frente al 19% que trabaja remotamente y el 17% que mantiene un esquema híbrido. En Panamá la presencialidad alcanza el 56%, mientras que en Perú es del 39%, Argentina del 33% y Chile del 32%.
Desde la perspectiva empresarial, el regreso a las oficinas también aparece como una tendencia consolidada: el 96% de los especialistas en Recursos Humanos consultados considera que existe una vuelta a la presencialidad 100%. Además, el 89% sostiene que la modalidad ofrecida por una empresa influye en la búsqueda de talento.
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Pese a ello, trabajar desde la oficina no es necesariamente una imposición para todos. Si pudieran elegir libremente, el 36% de los talentos ecuatorianos preferiría un modelo presencial, el 34% optaría por uno híbrido y el 30% escogería trabajar de forma remota. Entre quienes valoran la presencialidad, los principales argumentos son un mayor aprendizaje y desarrollo profesional, una mejor comunicación y trabajo en equipo y una mayor interacción con los colegas.
Traslados y costos, las principales barreras
La presencialidad también implica desafíos. Entre quienes consideran que afecta negativamente su productividad, el 81% identifica la pérdida de tiempo en traslados como su principal inconveniente y el 69% señala un mayor gasto económico. También aparecen factores como una menor flexibilidad para organizar los horarios, más estrés o cansancio físico y mayores interrupciones durante la jornada.
En contraste, quienes perciben beneficios destacan principalmente la colaboración y el trabajo en equipo, mencionada por el 51%, seguida del aprendizaje directo y rápido, con 43%, y la posibilidad de compartir con compañeros, con 42%. Esta dualidad anticipa un escenario en el que las compañías deberán equilibrar productividad, cultura organizacional y expectativas laborales al definir sus políticas de trabajo.
De hecho, el futuro podría no ser exclusivamente presencial. El 66% de los especialistas en Recursos Humanos proyecta que dentro de diez años predominarán los esquemas híbridos, mientras que el 18% prevé modelos completamente remotos y apenas el 16% anticipa un escenario 100% presencial. El estudio reunió a 3.181 trabajadores y especialistas de Recursos Humanos de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú. (I)