Perspectivas de crecimiento en un contexto de riesgos crecientes

Perspectivas de crecimiento en un contexto de riesgos crecientes

El crecimiento esperado para 2026 estará respaldado por la inversión, las exportaciones y el consumo, aunque la economía ecuatoriana continuará expuesta a riesgos externos y a desafíos internos que pondrán a prueba el sostener mayores ritmos de crecimiento.

Tras la recuperación registrada en 2025, la economía ecuatoriana enfrenta un escenario de crecimiento moderado para 2026. De hecho, las proyecciones apuntan a una expansión superior al promedio de América Latina, impulsada por la inversión, la actividad exportadora y el fortalecimiento gradual del consumo interno. Sin embargo, el contexto internacional continúa marcado por una elevada incertidumbre derivada de las tensiones comerciales, la evolución de los conflictos geopolíticos y los riesgos climáticos, factores que podrían condicionar el desempeño del aparato productivo durante los próximos meses.

Un entorno internacional de menor crecimiento

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía mundial crezca 3% en 2026, por debajo del 3,5% registrado en 2025. La moderación también alcanzaría a las principales economías. Mientras Estados Unidos crecería 2,3%, la economía china llegaría a 4,6%, lo que representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales frente al año anterior.

En América Latina y el Caribe, el FMI prevé un crecimiento de 2,3% en 2026, respaldado por un posicionamiento comercial favorable y una mayor resiliencia frente al complejo entorno internacional. 

Ecuador prevé crecer 2,5% en 2026, aunque persisten riesgos climáticos

En este contexto, el Banco Central del Ecuador (BCE) estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 2,5% en 2026. La expansión estaría impulsada principalmente por la inversión (3,3%), las exportaciones de bienes y servicios (3,2%) y el consumo de los hogares (2,1%), componentes que sostendrán la demanda agregada.

Desde la perspectiva sectorial, todos los segmentos de la economía registrarían variaciones positivas. Destacan las actividades de petróleo y minas, con un crecimiento previsto de 4,5%, seguidas por la construcción y la manufactura de productos alimenticios, ambas con una expansión estimada de 3,7%.

No obstante, estas perspectivas podrían verse afectadas por factores climáticos. De materializarse un escenario extremo de El Niño durante el período 2026-2027, el Gobierno estima pérdidas económicas de hasta USD 1.300 millones, equivalentes a entre 1% y 1,5% del PIB, según el Plan de Contingencia frente al posible fenómeno.

 

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El sector empresarial mantiene una trayectoria favorable

El dinamismo económico también se reflejó en la actividad empresarial. Durante 2025, las ventas totales del país alcanzaron USD 268.037 millones, con un crecimiento de 9,3%, superior al 2,7% registrado en 2024, según el Servicio de Rentas Internas (SRI).

Ese mismo año, la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros reportó 149.765 empresas activas dentro del sector societario, que en conjunto generaron ingresos por USD 169.368 millones; ellas administraron activos por USD 181.831 millones, obtuvieron utilidades por USD 14.766 millones y aportaron USD 2.859 millones por concepto de impuesto a la renta causado.

La tendencia favorable se mantuvo durante los primeros meses de 2026. Entre enero y mayo, las ventas crecieron 10,6% interanual hasta alcanzar USD 109.631 millones, ritmo superior al observado en igual período del año anterior (9,1%). Si esta dinámica se mantiene, el sector productivo cerraría el año con resultados superiores a los alcanzados en 2025.

¿El mercado laboral muestra señales de recuperación?

La recuperación económica también incidió favorablemente sobre el mercado laboral. En diciembre de 2025, el empleo adecuado alcanzó el 37,1%, lo que representó un incremento de 4,1 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2024, de acuerdo con el INEC. Hasta mayo de 2026, el empleo adecuado se ubicó en 36,6%, equivalente a un aumento de 1,4 puntos frente al mismo período del año anterior, mientras que la tasa de desempleo descendió hasta 3,1%.

En ese mismo mes, el país registró 8,67 millones de personas ocupadas. Seis de cada 10 empleos correspondieron a hombres, con una tasa de empleo adecuado de 43,4%, mientras que en las mujeres este indicador alcanzó 30,2%. Las cifras evidencian que, pese a la recuperación del mercado laboral, persisten brechas estructurales en la calidad del empleo y en las oportunidades de inserción laboral.

Riesgos que marcarán la evolución económica

A pesar de las perspectivas favorables, la economía ecuatoriana seguirá enfrentando un entorno externo de elevada incertidumbre. La continuidad de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios, junto con la evolución de la política migratoria y las decisiones de la Reserva Federal respecto a mantener o subir tasas de interés (actualmente en un rango de entre 3,50% y 3,75%), podrían generar mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales. 

Este escenario tendría implicaciones para América Latina y economías abiertas como la ecuatoriana, al influir sobre el comercio exterior, los flujos de inversión, el costo del financiamiento y el comportamiento de las remesas. Y a ello se suman las expectativas de los mercados frente a la evolución de los conflictos en Europa del Este y Medio Oriente, factores que generarían episodios de mayor volatilidad en los precios internacionales de los commodities.

Balance y perspectivas

Las proyecciones para 2026 muestran una economía que mantiene el impulso alcanzado durante el último año y que podría crecer por encima del promedio regional. Consolidar este desempeño dependerá de fortalecer la inversión, ampliar el acceso al financiamiento, mejorar la competitividad, impulsar medidas preventivas frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño y promover una articulación efectiva entre el sector público y privado que permita sostener el crecimiento, generar empleo de calidad y fortalecer el aparato productivo nacional.

 

 

Por: Pamela Flores H. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research