Inversión, exportaciones y consumo reactivaron la economía ecuatoriana en 2025

Inversión, exportaciones y consumo reactivaron la economía ecuatoriana en 2025

La economía ecuatoriana dejó atrás la contracción registrada en 2024 y volvió a crecer en 2025, con una expansión de 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Este resultado respondió al fortalecimiento de la inversión, el impulso de las exportaciones y la recuperación del consumo de los hogares, en un entorno de mayor estabilidad macroeconómica que favoreció la actividad productiva. 

En paralelo, el incremento de las reservas internacionales, el repunte de la Inversión Extranjera Directa (aunque lejos de los niveles necesarios para una economía) y la reducción del Riesgo País fortalecieron la confianza de los mercados. No obstante, a pesar de los esfuerzos para reducir el déficit fiscal, continúa representando uno de los principales desafíos para consolidar la sostenibilidad fiscal en los próximos años.

Mayor dinamismo interno fortalece la recuperación económica

Como hemos dicho, la economía ecuatoriana recuperó dinamismo en 2025 al registrar un crecimiento de 3,7% del PIB. Este resultado estuvo impulsado por el fortalecimiento de los principales componentes de la demanda agregada, especialmente la inversión (5,6%), las exportaciones de bienes y servicios (6,4%) y el consumo de los hogares (2,7%), según el Banco Central del Ecuador (BCE).

El mayor dinamismo de la actividad económica también se reflejó en una aceleración moderada de los precios. Acorde a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, la inflación anual cerró 2025 en 1,91%, nivel superior en 1,39 puntos porcentuales al registrado en diciembre de 2024.

Exportaciones y remesas impulsan el flujo de divisas

No cabe duda que el sector exportador tuvo un rol protagónico en 2025 y este papel determinante influyó en la generación de divisas. Con ventas por USD 8.401 millones, el camarón conservó su posición como el principal producto de exportación no petrolero del país, seguido por el cacao y sus elaborados (USD 4.668 millones) y el banano y plátano (USD 4.262 millones). En el caso del camarón, este desempeño respondió al incremento del volumen exportado (15,1%) y a la recuperación del precio promedio por libra (7%).

La minería también consolidó su aporte a la economía. Las exportaciones de productos mineros crecieron 35,4% hasta alcanzar USD 4.163 millones, ubicándose como el cuarto producto de la canasta exportable no petrolera y representando el 14,2% del total.

Otro de los pilares del ingreso de divisas fueron las remesas enviadas por los ecuatorianos residentes en el exterior. En 2025 alcanzaron un récord de USD 7.728 millones, un incremento de 18,2% respecto a los USD 6.540 millones registrados en 2024. Este monto representó aproximadamente el 5,9% del PIB, consolidando a las remesas como un importante motor del consumo interno y un factor de equilibrio para la balanza de pagos.

La tendencia continuó durante el primer trimestre de 2026. Entre enero y marzo ingresaron USD 1.872 millones en remesas, USD 132 millones más que en igual periodo del año anterior. En apenas tres meses, estos recursos prácticamente igualaron el valor de las exportaciones de petróleo (USD 1.898 millones) y superaron las de minería (USD 1.381 millones), banano y plátano (USD 1.254 millones) y cacao (USD 542 millones), evidenciando el creciente aporte de los migrantes a la economía nacional.

Estados Unidos se mantuvo como el principal origen de las remesas, con el 77,6% del total (USD 1.441 millones), seguido por España (14,3%), Italia (1,9%) y el resto del mundo (6,3%).

Reservas al alza y menor Riesgo País fortalecen la posición externa de Ecuador

La posición externa del país también mostró una mejora significativa. Al cierre de 2025, las reservas internacionales ascendieron a USD 9.795 millones, un incremento de 42% frente al año anterior, lo que implica mayor capacidad para realizar pagos en el exterior y sostener la dolarización, que se vio impulsada por el mayor ingreso de divisas provenientes de las exportaciones, las remesas y el financiamiento externo. Estos recursos permitieron compensar obligaciones como el servicio de la deuda y los pagos al exterior del sector privado. Hasta junio de 2026, las reservas aumentaron a USD 12.258 millones, es decir, USD 3.849 millones más que en el mismo mes de 2025.

En paralelo, el Riesgo País mostró una reducción sostenida a lo largo de 2025. Tras alcanzar 1.908 puntos en abril, descendió a 814 puntos en junio gracias a un entorno político más estable. Posteriormente, el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluyó un desembolso de USD 600 millones y la ampliación del acuerdo hasta USD 5.000 millones, fortaleció la confianza de los mercados y redujo el indicador a 787 puntos en julio. Al cierre del año, el Riesgo País se ubicó en 492 puntos, su nivel más bajo en tres años.

La mejora continuó en 2026. En enero, Ecuador regresó al mercado internacional de capitales -por primera vez desde 2019- con una emisión de bonos por USD 4.000 millones destinada a financiar la recompra parcial de deuda externa reestructurada en 2020. Esta operación fortaleció la percepción de solvencia del país y permitió que el índice Riesgo País descendiera a 436 puntos el 26 de enero, nivel que alcanzó nuevamente el 2 de agosto.

No obstante, persisten importantes desafíos en materia fiscal. De acuerdo con la proforma presupuestaria, el país deberá afrontar pagos de deuda por USD 8.351 millones durante 2026 y necesidades de financiamiento que ascienden a USD 16.055 millones. En este escenario, la evolución del Riesgo País dependerá de la capacidad para fortalecer la sostenibilidad fiscal, garantizar la seguridad jurídica y mantener un crecimiento económico acompañado de cohesión social.

La inversión extranjera repunta, pero sigue siendo un desafío para Ecuador 

La Inversión Extranjera Directa (IED) ha sido históricamente uno de los puntos débiles de la economía ecuatoriana, con flujos reducidos frente a las necesidades de inversión del país. Sin embargo, en 2025 registró un repunte importante: después de caer 5,3% en 2024, cuando totalizó 

USD 462 millones, los flujos aumentaron 192,2% y alcanzaron USD 1.349 millones. El mayor crecimiento se concentró en los servicios prestados a las empresas (+2.742,4%), seguidos por agricultura, silvicultura, caza y pesca (+606%) y los servicios comunales, sociales y personales (+512,9%). El resultado marca una recuperación frente al bajo nivel del año anterior, aunque atraer mayores flujos de capital de forma sostenida continúa siendo un reto para Ecuador. 

En contraste, el sector de la construcción continuó registrando salidas netas de capital, prolongando la tendencia de desinversión observada en los últimos años.

Según el Banco Central del Ecuador, los principales flujos de inversión provinieron de Costa Rica (USD 273 millones), Nueva Zelanda (USD 138 millones) y Panamá (USD 134 millones).

En conjunto, los indicadores macroeconómicos muestran que 2025 fue un año de recuperación para la economía ecuatoriana, sustentada en una mayor actividad productiva, el fortalecimiento del sector externo y la mejora de los indicadores financieros. Sin embargo, preservar este desempeño requerirá consolidar la estabilidad fiscal, atraer inversión y fortalecer la competitividad para sostener el crecimiento en un entorno internacional cada vez más desafiante.

 

 

Por: Pamela Flores H. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research