No queremos más guerras: el amor y la empatía se aprende en casa

No queremos más guerras: el amor y la empatía se aprende en casa

En una llamada de acompañamiento emocional, Javier -muy triste y arrepentido- me cuenta que le ha golpeado a su hija de 11 años luego de que le gritara a la madre “ojalá nunca me hubieras tenido”.

La crianza sin duda es una camino para poner en práctica la paciencia, empatía y sobre todo el amor.  Lograr la armonía en el hogar es un gran desafío, los padres están cansados, estresados y al límite del colapso.

Por ello, si eres padre o madre, estas técnicas puedes ponerlas en prácticas para calmar tu sistema nervioso y así acompañar desde la paz y el respeto el día a día de tu hogar. 

 

 

La violencia filio-parental es una variante de la violencia intrafamiliar

La niñez es la etapa más importante en el desarrollo físico y mental de un humano. Por ello, aquellos niños que experiementan violencia emocional, física o sexual en el hogar, tienden a padecer depresión, ansiedad, baja autoestima, obesidad e incluso diabetes o cardiopatías.

Debemos criar para la paz, construir niños y niñas seguras, amables, respetuosas y, sobre todo, felices y llenos de amor, solo un niño criado con respeto y amor luego podrá ser un adulto que ame y respete.