La motocicleta: el termómetro de un Ecuador que cambia
Genaro Baldeón Herrera - Presidente Ejecutivo Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador
Durante años, la motocicleta fue vista como un vehículo de nicho. Hoy esa percepción quedó atrás: su crecimiento sostenido evidencia una transformación profunda en la forma de trabajar, emprender y movilizarse de los ecuatorianos.
En el país circulan más de 1,3 millones de motocicletas y cerca del 93 % de las unidades comercializadas en el primer semestre de 2026 tienen un uso productivo. Detrás de esa cifra hay emprendedores, repartidores, técnicos y comerciantes que encontraron en la motocicleta una herramienta de productividad.
Esta realidad envía un mensaje claro a quienes toman decisiones: la motocicleta ya forma parte del sistema productivo nacional y, como tal, requiere políticas públicas acordes con su importancia. La infraestructura, la regulación, la capacitación de conductores y los estándares de seguridad deben evolucionar al mismo ritmo que el mercado.
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El crecimiento de la motocicleta responde a cambios económicos y sociales difíciles de revertir, el verdadero desafío es construir un ecosistema que aproveche su potencial con reglas claras, estándares de calidad y una cultura de seguridad compartida.
Mientras el mercado crece, también aumenta la responsabilidad. Desde AEADE entendemos que vender motos conlleva el compromiso de promover su uso seguro. Por eso impulsamos, la campaña regional ¡Usa casco, cabeza dura!, porque un casco certificado reduce en un 40 % el riesgo de morir.
Las economías más competitivas entienden las transformaciones y las convierten en oportunidades. Ecuador puede convertir su crecimiento en una historia de productividad, inclusión y seguridad. No deberíamos desaprovecharla.