El repunte de este mercado, cada vez más atractivo, inició en 2017, hasta ese año hubo restricciones a la importación y una oferta local insuficiente, lo que limitó el crecimiento del segmento. En 2020 hubo otro impulso. Las restricciones de movilidad motivaron la búsqueda de alternativas de transporte más económicas, flexibles y eficientes. La motocicleta se convirtió en una herramienta de trabajo para cumplir con labores de delivery, mensajería, atención de oficios y, por supuesto, transporte personal. A partir de ese momento, la oferta se diversificó y el mercado se volvió mucho más accesible para la población. En la actualidad, en Ecuador están presentes 96 marcas y 1.156 modelos. Esta amplitud de opciones, sumada a las facilidades para obtener créditos y opciones de financiamiento directo, ha facilitado la compra de motos. Justamente, las motocicletas más accesibles concentran la mayor parte de la demanda. El 92,8 % de las ventas de motos están en el segmento de hasta 250 centímetros cúbicos, cuyo uso es especialmente productivo. Por otro lado, las provincias de la Costa concentran la demanda de motocicletas. Guayas encabeza la comercialización nacional con el 27,5 % del mercado (42.103 unidades), seguida por Los Ríos (9,6 %) y Manabí (9,5 %). En conjunto, estas tres provincias representan más del 46,6 % del total. Esto evidencia que en la Costa la motocicleta responde a dinámicas socioeconómicas y climáticas propias, donde la movilidad ágil y el trabajo en moto son parte de la vida cotidiana. También te puede interesar: El poder económico del cuidado personal Los desafíos del crecimiento El dinamismo del sector viene acompañado de desafíos que requieren atención. La motocicleta es hoy un medio de transporte masivo, y eso exige que las unidades cumplan con estándares claros de seguridad, registro, licenciamiento y control técnico vehicular. Además, existen retos regulatorios en segmentos emergentes, particularmente en motocicletas eléctricas, donde aún se deben establecer requisitos específicos para homologación, matriculación y revisión técnica. La normativa debe avanzar al mismo ritmo que el mercado. El desempeño del sector confirma que la motocicleta se ha afianzado como un vehículo indispensable para atender las necesidades laborales, productivas y de transporte en todo el país, y para impulsar el crecimiento del Ecuador.