Enfermedades cardiovasculares: reconocer las señales a tiempo también puede salvar vidas

Enfermedades cardiovasculares: reconocer las señales a tiempo también puede salvar vidas

Las enfermedades cardiovasculares pueden avanzar de forma silenciosa y, en algunos casos, manifestarse por primera vez con un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre y que este 2026 mantiene el mensaje “No pierdas ni un latido”, el Hospital Vozandes Quito recuerda la importancia de reconocer las señales de alerta y controlar los principales factores de riesgo.

Según la Federación Mundial del Corazón, estas enfermedades provocan más de 20,5 millones de muertes al año y continúan siendo la principal causa de fallecimiento a nivel mundial. Además, una de cada tres muertes cardiovasculares ocurre de manera prematura, antes de los 70 años.

¿Cuáles son las principales señales de alerta?

Dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar, molestias que se extienden hacia brazos, cuello, mandíbula o espalda, palpitaciones, mareos, desmayos, cansancio inusual e hinchazón de piernas pueden indicar un problema cardiovascular.

La forma en que se manifiestan también puede ser diferente entre hombres y mujeres. Mientras que un infarto puede presentarse con dolor intenso en el pecho y molestias en el brazo izquierdo o la mandíbula, algunas mujeres pueden experimentar síntomas menos evidentes, como náuseas, mareos, palpitaciones, sudor frío, fatiga inexplicable o molestias similares a una indigestión.

Ante dolor en el pecho, dificultad respiratoria o pérdida del conocimiento, se recomienda acudir inmediatamente a un servicio de emergencia.

El corazón también debe cuidarse antes de que aparezcan síntomas

La hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, una alimentación poco saludable, el consumo nocivo de alcohol y el estrés aumentan el riesgo cardiovascular. También influyen la edad y los antecedentes familiares.

La Federación Mundial del Corazón estima que hasta el 80 % de los infartos y accidentes cerebrovasculares pueden prevenirse mediante el control de estos factores. Mantener actividad física regular, evitar el tabaco, cuidar la alimentación y controlar presión arterial, glucosa y colesterol forman parte de esta prevención.

Las enfermedades cardiovasculares también pueden estar presentes desde el nacimiento

Las cardiopatías congénitas son alteraciones del corazón o de los vasos sanguíneos presentes desde el nacimiento. La Federación Mundial del Corazón advierte que cerca del 50 % de los bebés que nacen con una cardiopatía congénita no son diagnosticados al nacer, lo que refuerza la importancia de la detección y el seguimiento oportunos.

Más de 20 millones de vidas cada año

Más de tres cuartas partes de las muertes por enfermedades cardiovasculares ocurren en países de ingresos bajos y medios. Frente a estas cifras, el mensaje es claro: no esperar a una emergencia. Conocer los factores de riesgo, realizar controles periódicos y reconocer los síntomas permite actuar de manera oportuna y proteger la salud cardiovascular.

El HVQ comparte conocimiento cardiovascular desde la práctica clínica

En el marco del mes del corazón, el Servicio de Cardiología del Hospital Vozandes Quito participó en el XXXII Congreso Sudamericano de Cardiología, las LXV Jornadas Internacionales de Cardiología del Núcleo Pichincha – Quito y el VI Congreso Ecuatoriano de Arritmias Cardíacas, realizados del 24 al 26 de septiembre de 2026.

Durante estos encuentros, el HVQ transmitió en vivo dos procedimientos para especialistas asistentes. El primero fue el implante de un marcapasos Micra de Medtronic, dispositivo sin cables que se coloca directamente en el corazón para ayudar a mantener un ritmo adecuado.

El segundo fue una ablación por radiofrecuencia de extrasístoles ventriculares frecuentes mediante el sistema de mapeo tridimensional EnSite X de Abbott, tecnología que permite visualizar la actividad eléctrica cardíaca y localizar con mayor precisión las zonas responsables de una arritmia.

Estas transmisiones permitieron compartir experiencia clínica y tecnología aplicada desde el Hospital Vozandes Quito con la comunidad cardiológica.

 

 

Fuente: Dra. Karla Cárdenas, cardióloga del Hospital Vozandes Quito.