Oktoberfest: el negocio global detrás de la fiesta de la cerveza

Oktoberfest: el negocio global detrás de la fiesta de la cerveza

El Oktoberfest de Múnich se ha consolidado como uno de los eventos culturales con mayor capacidad de convocatoria del mundo y un motor para distintas actividades económicas. En su edición de 2026, celebrada entre septiembre y octubre, recibió alrededor de 7,4 millones de visitantes, la cifra más alta de su historia, y registró un consumo estimado de 6,7 millones de litros de cerveza.

Aunque la cerveza es el producto emblemático, el impacto económico del festival se extiende a hoteles, restaurantes, transporte, comercio, entretenimiento y servicios temporales. La organización municipal señala que alrededor de 13.000 personas trabajan durante el evento y que sus instalaciones ofrecen cerca de 120.000 plazas en establecimientos de comida y bebida. Así, la celebración concentra en 16 días una actividad que involucra a empresas grandes, pequeños comerciantes y proveedores locales.

El precio de la cerveza también refleja la dimensión comercial del encuentro. En 2026, un litro costó entre EUR 14,80 y EUR 15,90, según la carpa. Solo pueden servirse cervezas de seis cervecerías tradicionales de Múnich: Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten. A esto se suman los ingresos por gastronomía, atracciones, productos conmemorativos y servicios asociados a la llegada de visitantes.

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El alcance del Oktoberfest también se refleja en el turismo internacional. En 2026, entre los visitantes extranjeros destacaron personas procedentes de Estados Unidos, Italia y Austria. Según datos de Amadeus sobre las reservas aéreas hacia Múnich durante el periodo del festival, India registró un crecimiento interanual cercano al 60 % y Japón del 31 %. Estas cifras muestran cómo el evento puede impulsar los viajes internacionales y abrir oportunidades para hoteles, aerolíneas y operadores turísticos.

El modelo se ha replicado fuera de Alemania. En Canadá, Kitchener-Waterloo organiza una de las principales celebraciones de cultura bávara fuera del país de origen; en Brasil, ciudades como Blumenau también han convertido esta tradición en un evento de gran convocatoria. Más allá de la cerveza, el Oktoberfest demuestra cómo una festividad local puede transformarse en una plataforma turística y comercial que conecta identidad cultural, consumo y negocios. (I)

 

Fuentes: Oktoberfest.de y Ayuntamiento de Múnich; Amadeus; Destination Ontario.