¿Cómo enfrentar la llegada de un nuevo jefe?

¿Cómo enfrentar la llegada de un nuevo jefe?

La llegada de un nuevo jefe genera preocupaciones en el trabajo. ¿Cómo enfrentar esta situación y no fallar en el intento?

La llegada de un nuevo jefe a la oficina genera incertidumbre, crea expectativas en torno a los cambios que implementará, y muchas veces implica una variación en el tono de las relaciones laborales.


“Escoba nueva barre bien”, dicen quienes creen que la llegada de un nuevo líder implica necesariamente mayores rendimientos en los equipos de trabajo. Sin embargo, todo puede resultar traumático si no se trabaja también para reducir las fricciones o los malos entendidos que pueden surgir al comienzo de toda relación.

Cuando se presentan estos cambios, la primera recomendación es ‘no acosar’ a esa nueva persona para tratar de conquistarla. Es importante entender a la persona que llega, valorar su trayectoria y en especial entender la hoja de ruta para que los aportes de los colaboradores puedan ser valiosos.


María Reina, consultora en temas gerenciales, explica que el nuevo jefe debe actuar de manera estratégica, no dar pasos en falso ni hacer juicios desde su primer día y mucho menos proyectar una visión errónea o incompleta, mientras que para el equipo de trabajo recomienda un comportamiento también estratégico, enfocado en proyectos y resultados y no en el planteamiento de temas personales.


Estos son algunos de los consejos de expertos sobre qué hacer y qué no hacer frente a un nuevo jefe.


Consejos a seguir


1. No adular. Ser proactivo para que el nuevo jefe comience a valorarte y a tener confianza en el trabajo es un aspecto importante; sin embargo, esto no debe confundirse con “lambonería” o estar halagando cada ocurrencia del jefe, esto puede resultar contraproducente.


2. Un análisis no sobra. Mira las actuaciones del jefe, sus estrategias, la forma como busca alcanzar sus objetivos gerenciales y específicamente qué espera de su equipo. También observa sus interacciones con la gente, el nivel de cercanía y su posición frente a la opinión de sus colaboradores.


3. Retroalimentarse. Cuéntale los avances del trabajo y pide su opinión. Es posible que no estés de acuerdo con el punto de vista que el jefe le dé en algún aspecto, eso no está mal, es importante que sepa para lograr una comunicación no sólo adecuada sino productiva que les permita avanzar como equipo.


4. Ser paciente. La adaptación de un nuevo jefe al equipo de trabajo requiere tiempo, mientras explora y conoce no solo sus nuevas funciones sino el rol de cada uno de sus colaboradores; esto requerirá de paciencia, pero es importante entenderlo. Como decía Benjamin Franklin: “El que tiene paciencia puede tener lo que quiera”.



Fuente: Revista Dinero