5 pasos imprescindibles para integrar los ODS en tu empresa
En los últimos años, y para beneficio de todos, la gestión responsable y sostenible ha ido cobrando una importancia creciente, siendo una cuestión difícil de eludir en las estrategias de empresas y organizaciones de todo tipo.
Para ello, las compañías necesitan mecanismos y herramientas que les permitan desarrollar nuevos modelos de gestión y dar respuesta a los retos globales a la vez que aseguran un alineamiento entre la gestión y los valores sostenibles de la organización. Este documento recomienda a las empresas seguir 5 pasos para integrar los ODS en su gestión interna, además con un inventario de indicadores que permite a las empresas medir su contribución a los ODS. Los 5 pasos imprescindibles son:
1. Conocer los ODS. Las empresas deben en primer lugar entender en qué consiste el nuevo marco de Naciones Unidas. Para ello es necesario un análisis de los 17 Objetivos y las 169 metas y comprender el papel empresarial dentro del marco. Además, se deben identificar oportunidades de negocio ligadas a los ODS e impulsar su trabajo de manera transversal con otras herramientas o marcos existentes en la organización (sistemas de gestión, 10 Principios del Pacto Mundial, Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos …).
2. Definir prioridades. Consiste en realizar un mapeo de los impactos sobre los ODS en la empresa, identificando a través de toda la cadena de valor los impactos positivos y negativos, actuales y potenciales sobre los ODS. Una vez la organización conozca su impacto sobre los ODS, debe identificar aquellos objetivos con los que alinear su actividad principal de negocio y empezar a definir prioridades de actuación, así como recopilar indicadores que le ayuden a medir el progreso.
3. Establecer objetivos. El siguiente paso es fijar objetivos concretos, medibles y con límites de tiempo entorno a los ODS. Una buena metodología para estos objetivos es la conocida por el acrónimo SMART (específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un plazo determinado). Es fundamental anunciar públicamente los objetivos internos a través de compromisos públicos, que los den a conocer a los grupos de interés y refuercen el papel de liderazgo de la empresa frente a la Agenda 2030.
4. Integrar Consiste en trasladar los ODS a la cultura empresarial de la organización. Para ello es necesario impulsar el liderazgo de la alta dirección, formar a todos los empleados en la Agenda 2030 y realizar alianzas y proyectos de innovación para contribuir a los ODS.
A largo plazo es recomendable ampliar progresivamente los compromisos públicos de la compañía, desarrollar nuevos productos y servicios alineados con los ODS e integrar éstos en otras políticas y objetivos de la empresa (objetivos financieros, estratégicos y operativos).
5. Informar y comunicar. El último paso consiste en comunicar el desempeño de la compañía respecto a los ODS.
El medio más utilizado para ello es la memoria de sostenibilidad o informe de progreso, donde ha de reflejarse el compromiso general y la estrategia de la organización para contribuir al marco de Naciones Unidas.
Las empresas han de comunicar asimismo aquellos ODS alineados con la actividad principal de negocio, los compromisos públicos definidos y los indicadores establecidos para medir el progreso.
Y no se nos puede olvidar que, la contribución a los ODS por parte de las empresas puede ser además muy rentable, ya que existen potenciales oportunidades de negocio ligadas a lo que se conoce como la Agenda 2030.
El informe Better Business, Better World del WBCSD identifica hasta 60 oportunidades de negocio ligadas a los ODS en 4 sectores clave, representando el 60% de la economía mundial y, que de cristalizar finalmente, podrían proporcionar 12 billones de dólares al PIB mundial hasta el año 2030 y potencialmente el doble o el triple, además de crear 380 millones de empleos.
Por tanto, el argumento empresarial a favor de la sostenibilidad es sólido: genera nuevas oportunidades de negocio, promueve la innovación y mejora la reputación, los ODS permiten mejorar la relación de las organizaciones con sus empleados, clientes, inversores y resto de grupos de interés, aumentando la eficacia operativa, la motivación y la retención del talento.
Fuente: World Economic Forum
1. Conocer los ODS. Las empresas deben en primer lugar entender en qué consiste el nuevo marco de Naciones Unidas. Para ello es necesario un análisis de los 17 Objetivos y las 169 metas y comprender el papel empresarial dentro del marco. Además, se deben identificar oportunidades de negocio ligadas a los ODS e impulsar su trabajo de manera transversal con otras herramientas o marcos existentes en la organización (sistemas de gestión, 10 Principios del Pacto Mundial, Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos …).
2. Definir prioridades. Consiste en realizar un mapeo de los impactos sobre los ODS en la empresa, identificando a través de toda la cadena de valor los impactos positivos y negativos, actuales y potenciales sobre los ODS. Una vez la organización conozca su impacto sobre los ODS, debe identificar aquellos objetivos con los que alinear su actividad principal de negocio y empezar a definir prioridades de actuación, así como recopilar indicadores que le ayuden a medir el progreso.
3. Establecer objetivos. El siguiente paso es fijar objetivos concretos, medibles y con límites de tiempo entorno a los ODS. Una buena metodología para estos objetivos es la conocida por el acrónimo SMART (específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un plazo determinado). Es fundamental anunciar públicamente los objetivos internos a través de compromisos públicos, que los den a conocer a los grupos de interés y refuercen el papel de liderazgo de la empresa frente a la Agenda 2030.
4. Integrar Consiste en trasladar los ODS a la cultura empresarial de la organización. Para ello es necesario impulsar el liderazgo de la alta dirección, formar a todos los empleados en la Agenda 2030 y realizar alianzas y proyectos de innovación para contribuir a los ODS.
A largo plazo es recomendable ampliar progresivamente los compromisos públicos de la compañía, desarrollar nuevos productos y servicios alineados con los ODS e integrar éstos en otras políticas y objetivos de la empresa (objetivos financieros, estratégicos y operativos).
5. Informar y comunicar. El último paso consiste en comunicar el desempeño de la compañía respecto a los ODS.
El medio más utilizado para ello es la memoria de sostenibilidad o informe de progreso, donde ha de reflejarse el compromiso general y la estrategia de la organización para contribuir al marco de Naciones Unidas.
Las empresas han de comunicar asimismo aquellos ODS alineados con la actividad principal de negocio, los compromisos públicos definidos y los indicadores establecidos para medir el progreso.
Y no se nos puede olvidar que, la contribución a los ODS por parte de las empresas puede ser además muy rentable, ya que existen potenciales oportunidades de negocio ligadas a lo que se conoce como la Agenda 2030.
El informe Better Business, Better World del WBCSD identifica hasta 60 oportunidades de negocio ligadas a los ODS en 4 sectores clave, representando el 60% de la economía mundial y, que de cristalizar finalmente, podrían proporcionar 12 billones de dólares al PIB mundial hasta el año 2030 y potencialmente el doble o el triple, además de crear 380 millones de empleos.
Por tanto, el argumento empresarial a favor de la sostenibilidad es sólido: genera nuevas oportunidades de negocio, promueve la innovación y mejora la reputación, los ODS permiten mejorar la relación de las organizaciones con sus empleados, clientes, inversores y resto de grupos de interés, aumentando la eficacia operativa, la motivación y la retención del talento.
Fuente: World Economic Forum