A partir de 4.622 encuestas el Diagnóstico de Capacidades Financieras Ecuador 2025, elaborado por la UTPL y la Red de Instituciones Financieras, muestra que el índice de inclusión financiera se ubicó en 52,1 puntos sobre 100 en 2025, por debajo del umbral considerado alto (70). Los datos revelan que detrás de esa cifra global existen diferencias importantes según género, nivel educativo, ingresos y territorio. También te puede interesar: Mujeres en el cine ecuatoriano, dos estrenos con nuevas miradas Bienestar financiero El promedio nacional de bienestar financiero fue de 31,5 puntos sobre 100, lejos del umbral alto de 70. El estrés económico es generalizado: el 63% de los adultos se preocupa por cubrir sus gastos habituales, el 41% teme que el dinero no le dure y el 27% considera que apenas le alcanza para sobrevivir. El informe identifica que estas cifras presentan variaciones según género. Las mujeres reportan niveles de estrés financiero superiores al promedio en las tres dimensiones, mientras que los hombres registran un índice de bienestar de 32,8 puntos frente a 30,2 en mujeres. Capacidades financieras El índice general de capacidades financieras, que integra conocimiento, comportamiento y actitudes, promedió 54,8 puntos, con una diferencia de 2,3 puntos entre los grupos analizados por género (56,0 en hombres y 53,7 en mujeres). Esta brecha se replica en los tres componentes: En conocimiento financiero: el 43% de los hombres tiene un nivel adecuado, frente al 36% de las mujeres. En comportamiento financiero: las diferencias se observan en prácticas como vigilar las finanzas (49% en hombres y 46% en mujeres) y cubrir gastos sin endeudarse (45% en hombres y 39% en mujeres). En actitudes financieras, las mujeres registran la puntuación más alta del índice: 63,6 puntos, con un 43% de actitudes adecuadas. El informe señala que esta disposición a planificar y ahorrar no siempre se traduce en mejores resultados debido a condiciones estructurales. Acceso y uso efectivo El informe muestra que 83% de los ecuatorianos tiene algún producto financiero, pero solo 31,5 de cada 100 puntos alcanza en bienestar financiero. En otras palabras: el acceso está, la autonomía no. Las mujeres ilustran esta brecha: tienen casi la misma inclusión financiera que los hombres (52,0 vs. 52,2 puntos), pero registran menor bienestar (30,2 vs. 32,8) y menores capacidades financieras (53,7 vs. 56,0). Saben menos sobre interés compuesto e inflación, vigilan menos sus finanzas y, aunque quieren ahorrar, no logra cubrir sus gastos sin endeudarse. También puedes leer: Diez estudiantes amazónicas viajarán a Houston para acercarse a la ciencia y la exploración espacial Los datos muestran que la inclusión financiera no termina con el acceso a una cuenta o un producto. El reto está en cerrar las brechas de conocimiento, capacidades y bienestar que persisten entre distintos grupos de la población. (I) Fuente: Fuente: Diagnóstico de Capacidades Financieras Ecuador