La convergencia entre ciberseguridad y protección de datos personales

La convergencia entre ciberseguridad y protección de datos personales

La ciberseguridad y la protección de datos personales enfrentan una encrucijada crucial en Ecuador.

En la 29ª Encuesta Global Anual de CEO de PwC, los líderes empresariales del país identifican los riesgos cibernéticos como una de sus principales amenazas, preocupación reforzada por recientes incidentes que han afectado a empresas de diversos sectores, comprometiendo información personal sensible. Esta situación resalta la necesidad de repensar cómo las organizaciones ecuatorianas gestionan estos riesgos de manera integral.

Aunque son disciplinas distintas, la ciberseguridad y la protección de datos están profundamente interconectadas. Tratarlas como silos independientes, o reducir la protección de datos a un mero cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPDP), es un enfoque limitado frente a los desafíos actuales. Esta fragmentación deja huecos peligrosos que los atacantes pueden explotar con facilidad.

 

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La protección de datos debe entenderse como un pilar estratégico que genera confianza con clientes, socios e inversionistas. Invertir en ciberseguridad sin gobernanza de datos, o cumplir la normativa sin infraestructura de seguridad robusta, deja vulnerabilidades críticas que amenazan la continuidad del negocio.

Una verdadera convergencia en seis ejes clave:

  1. Gobernanza integrada, unificando decisiones de seguridad y privacidad mediante comités conjuntos.
  2. Diagnóstico conjunto, evaluando la madurez en ciberseguridad y el cumplimiento normativo.
  3. Inversión estratégica, destinando recursos a tecnología y a la formación continua del personal.
  4. Cultura organizacional, sensibilizando sobre la importancia de proteger los datos.
  5. Gestión de incidentes, integrando la respuesta técnica con la notificación regulatoria.
  6. Monitoreo continuo, mediante auditorías que midan controles técnicos y cumplimiento legal.

Las empresas que integren ambas disciplinas no solo mitigarán riesgos operativos y legales, sino que construirán una ventaja competitiva sostenible, basada en la confianza digital, indispensable para prosperar en la economía actual. 

 

 

Por:  Patricio Ramón, Socio de Servicios de Riesgo de PwC Ecuador