Invertir en el desarrollo de las personas es INNOVAR: Entrevista al Dr. Tom Hunsaker

Invertir en el desarrollo de las personas es INNOVAR: Entrevista al Dr. Tom Hunsaker

La Escuela de Empresas de la Universidad San Francisco de Quito se destaca por la calidad de profesionales en el ámbito académico y consultor que forman parte de su equipo docente.

por: Cristina Anda L.

Tom Hunsaker es un líder de nego­cios, profesor y asesor de empresas. Ph.D. en Innovación y Estrategia, Emprendimiento y Globalización y MBA del Anderson School of Mana­gement. Inició su carrera de inves­tigación y enseñanza profesional en el cuerpo docente de una de las me­jores escuelas de administración a nivel mundial, Thunderbird School of Global Management.

Actualmente Hunsaker enseña en las áreas de estrategia competitiva y de liderazgo en rendimiento y se ha convertido en uno de los perso­najes más admirados en el laborato­rio de mercado Thunderbird Emer­ging Lab (TEMLab). A través del TEMLab, Hunsaker ha aportado en consultorías estratégicas impulsadas en América Latina, África y Asia.

El catedrático es autor destacado en temas de gestión de la innovación, estrategia, liderazgo y educación su­perior. Es autor (con el Dr. Nathan Washburn de Thunderbird) del mo­delo de 'Bridger™', originalmen­te publicado en Harvard Business Review, enfocado en las personas como conductores de ideas innova­doras en contextos organizacionales.

Un profesional dedicado y nativo orador, que habla al público desde su propia experiencia, aportando a sus oyentes contenido valioso des­de su aprendizaje personal. A pesar de su intensa actividad laboral a ni­vel internacional como consultor de varias empresas y docente en edu­cación superior, actualmente reside en Arizona con su esposa e hijos.

En su última visita a Ecuador, Tom compartió con la Escuela de Empre­sas USFQ su criterio sobre la impor­tancia de invertir en el capital hu­mano para llegar a la innovación.

¿Por qué consideras que la educación empresarial es importante?
Cada vez que se interactúa con per­sonas e ideas, estás tratando con­ductas aprendidas. Los grupos que tienden a prosperar mejor son aque­llos que invierten constantemente en la aceleración de las conductas aprendidas de su gente. Prosperar en el siglo XXI depende de generar ideas que otros pasan por alto, vali­dándolas y ejecutándolas de manera oportuna. En consecuencia, aquello que las empresas deberían entrenar son dichas conductas aprendidas para promover la innovación.

Desde tu experiencia, ¿qué hace que un programa de educación empresarial tenga impacto en los participantes?
La relevancia que el programa pueda aportar a la experiencia diaria de cada profesional. Las perso­nas huyen de las sesiones educativas teóricas tradi­cionales, y por el contrario buscan obtener técnicas prácticas que les permitan acelerar y mejorar su des­empeño, estrategias que les inspiren a implementar proyectos nuevos en la práctica.

De acuerdo a tu perspectiva, ¿cuáles son los temas más relevantes de educación empresarial hoy en día?
“Innovación y Toma de Decisiones”, que tienen que ver con cómo guiar efectivamente a un grupo y la elección constante de ideas acertadas. Por otro lado, está el tema de “Estrategias de Desempeño y Lide­razgo”, entender la dinámica interpersonal y el con­texto laboral para potenciar a los diferentes equipos dentro de ambientes cambiantes y/o complejos.

¿Cómo se puede generar innovación en las empresas?
La innovación puede ser evidenciada en una cultura organizacional que promueva el diálogo y la gene­ración de nuevas ideas; pero que no se quede sim­plemente en ideas, lo más importante es aterrizarlas y convertirlas en proyectos viables, medibles y apli­cables 100% a la empresa. El éxito de la economía global actual radica en impulsar ideas de impacto. Todas las empresas deberían invertir en la capacidad y desarrollo de su gente, fomentando la generación de iniciativas que deriven en cambios relevantes y competentes para el negocio.

¿Considera que la educación empresarial es un tema cultural, o es una tendencia mundial?
El “espíritu empresarial” es algo de lo que mucha gente habla cuando se trata de generar un sentido de desarrollo organizacional general, mismo que an­tes tal vez no existía entre los colaboradores; o bien crear nuevas líneas de servicios dentro de los grupos existentes. Las grandes ideas a veces surgen de las mentes menos expuestas, por lo que es importante dar la oportunidad a todos de expresarse, a través de una comunicación de doble vía. En mi experiencia, el espíritu empresarial se puede generalizar a nivel mundial, independientemente del país, tipo de em­presa o sector.