Independiente del Valle, la cantera que forma talento, personas y futuro

Independiente del Valle, la cantera que forma talento, personas y futuro

“El mayor cambio de IDV no fue ganar títulos, sino demostrar que el fútbol ecuatoriano podía gestionarse con método, disciplina y visión de largo plazo”.

Independiente del Valle (IDV) fue fundado en 1957, en Sangolquí. Sin embargo, su historia moderna comenzó en 2007, cuando un grupo de empresarios liderado por Michel Deller adquirió el club y decidió construir una institución distinta. Hoy, con Franklin Tello como Presidente, Michel Deller como Presidente de Honor, y Santiago Morales como Gerente General, el IDV es un caso de gestión deportiva.

Santiago Morales recuerda que el proyecto nació con una mirada social. Antes de hablar de títulos o transferencias, el club empezó a trabajar con niños de escasos recursos y con una convicción: el fútbol podía ser una herramienta para abrir oportunidades. “Queríamos hacer un fútbol al revés: de abajo hacia arriba”, afirma.

 

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La fábrica integral del talento

La apuesta de IDV fue formar desde la base. Santiago Morales recuerda que la educación marcó el origen del proyecto y que los títulos llegaron como consecuencia: “Ser campeones es resultado de un proceso”. Esa visión se sostiene en disciplina financiera, reinversión e infraestructura. En el Valle de los Sueños, el jugador entrena, estudia y convive en un mismo ecosistema. Para Andrés Larriva, Gerente Comercial de IDV, el modelo integra alto rendimiento, academia y formación de vida. La expansión refleja esa lógica: el Grupo IDV tomó el control de Chorrillo FC de Panamá y suma clubes como Numancia de España, Curitiba de Brasil e Independiente Valle del Cauca, en Colombia.

Roberto Arroyo, Gerente Deportivo, explica que el proceso no se mide solo por el rendimiento en cancha. El jugador es evaluado en cuatro dimensiones: “cómo vive, cómo estudia, cómo entrena y cómo compite”. Esa mirada permite acompañarlo como persona y no únicamente como activo deportivo. Para Arroyo, la clave está en una formación completa, con residencia, colegio, método y competencia, dentro de un entorno que acompaña cada etapa de su desarrollo. Así, el talento se detecta y se proyecta, pero antes se forma con hábitos, disciplina y herramientas para toda la vida.

Un modelo disruptivo educativo

En el componente educativo aparece ReinventED IDV, un colegio diseñado para deportistas de alto rendimiento. Su modelo fue desarrollado por ReinventED Schools junto a Independiente del Valle y parte de una premisa disruptiva: el estudiante no debe adaptarse al colegio; el colegio debe adaptarse al estudiante, a sus entrenamientos, viajes, convocatorias y competencias.

El reconocimiento internacional confirmó la fuerza de esa propuesta. ReinventED IDV fue seleccionado entre los 10 mejores colegios del mundo en la categoría Supporting Healthy Lives de los World’s Best School Prizes 2026. Para Ana Cristina Hidalgo, Cofundadora de ReinventED Schools, este logro reconoce “el modelo, la visión del colegio y su ejecución dentro de Independiente del Valle”.

Por su lado, Juan Carlos Pérez Borja, Cofundador y CEO de ReinventED Schools, afirma que el reconocimiento acelera el debate sobre cómo educar a deportistas de alto rendimiento. Desde la operación diaria, Valeria López, Workshop Manager de ReinventED IDV, explica que el colegio busca que los chicos desarrollen comunicación, autonomía y herramientas para construir un proyecto de vida más allá del fútbol.

Raíces e identidad en los canteranos

La identidad y el abordaje del racismo es uno de los puntales del modelo del IDV. Ana María Morales, Gerente de IDV Raíces, lidera el área de desarrollo humano, identidad, acompañamiento psicológico, género, antirracismo y prevención. Ella cuenta que “una identidad fortalecida da herramientas para enfrentar cualquier adversidad”, afirma. Desde ahí, el club trabaja árboles genealógicos, historia, literatura, música, cultura afro, protocolos antirracismo y espacios de reparación emocional.

IDV Raíces nació de Latidos del Valle, un programa antirracista que empezó casa adentro y terminó revelando necesidades más profundas del proceso formativo. Para Andrés Larriva esta área forma parte de la tercer vertical del modelo: la formación de vida. En IDV, acompañar no significa solo preparar futbolistas, sino ayudar a que cada chico o chica construya identidad, pertenencia y herramientas para su futuro.

Vista aérea de la Ciudad Deportiva Valle de los Sueños, el complejo de Independiente del Valle donde convergen estadios, canchas, residencia, colegio y espacios de formación del modelo IDV.

La inversión detrás del talento

Formar talento tiene un costo alto, pero IDV lo asume como inversión estratégica. Andrés Larriva señala que el club invierte entre USD 75.000 y USD 90.000 por cada chico que completa un proceso formativo de entre tres y siete años. Ese monto incluye residencia, alimentación, colegio, viajes, indumentaria, psicología, nutrición, suplementos y preparación deportiva. La diferencia está en el destino de los recursos. Santiago Morales explica que los ingresos por ventas, premios y torneos se reinvierten en el club. “Todo lo que el club ha podido recaudar ha sido reinvertido”, sostiene. La venta de jugadores no alimenta el gasto corriente: fortalece la estructura.

 USD 75.000 a USD 90.000:

Ese es el rango de inversión que realiza IDV por cada jugador. La cifra contempla residencia, alimentación, educación, viajes, indumentaria, psicología, nutrición, suplementos y preparación deportiva.

Más caminos para competir

IDV Juniors cumple un papel clave, es una fase para completar procesos de formación. Permite que jugadores que aún necesitan madurar tengan competencia profesional. A eso se suman las rutas internacionales del modelo multiclub, que abren opciones para el desarrollo del talento. Por su lado, Dragonas IDV representa otra dimensión del modelo. Para el Gerente General, el fútbol femenino debe recibir las mismas oportunidades que el masculino. “Hay que ser y parecer; las mujeres necesitan las mismas oportunidades”, afirma. 

Henry León, Entrenador de IDV, aporta la mirada de cancha: el proceso diario busca formar futbolistas competitivos, pero también personas. Ahí radica el aporte de IDV al país: el club ha demostrado que el talento ecuatoriano puede crecer cuando existe estructura, propósito y gestión.  

 

 

Por: Andrés Calvopiña Cervantes