Formalización de las construcciones frente a riesgos naturales

Formalización de las construcciones frente a riesgos naturales

El movimiento telúrico del pasado 16 de abril de 2016, con magnitud de 7,8 grados en la escala de Richter, que afectó a las provincias de Manabí y Esmeraldas principalmente, dejó en evidencia la cantidad de construcciones informales que no contaban con procedimientos correctos, ni controles de las entidades regulatorias.

Según un informe de Senplades, alrededor de 35.000 viviendas y más de 7.500 locales comerciales fueron afectados, lo que representó una pérdida estimada en USD 2.300 millones y, sobre todo, la pérdida de vidas humanas.

Después del terremoto de Bahía de Caráquez en 1998, tras analizar los daños ocurridos a las construcciones, se expidió el Código Ecuatoriano de la Construcción en 2001. El instrumento definía los principios de diseño sismo resistente de las edificaciones basándose en el mapa de zonificación sísmica. Posteriormente, este código fue actualizado con la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC), apuntalada en tres ejes: Seguridad Estructural; Habitabilidad y Salud; y, Servicios Básicos. El objetivo primordial es establecer y fijar responsabilidades, obligaciones y derechos a todos los actores involucrados en la construcción. El cumplimiento es obligatorio y cada municipio es responsable de definir sus propios procesos para garantizarlo.

Tras vivir nuevamente un hecho de tremenda magnitud (16A) y ver el nivel de daño sobre las infraestructuras, se evidencia que no se han aplicado las normativas. Según la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), el 70%de construcciones en el Ecuador son informales. Manabí y Esmeraldas, las provincias mayormente afectadas, cuentan con un nivel de pobreza del 39,3% y 43,2%, respectivamente, esto incide en las características de las viviendas, la inseguridad de sus construcciones, la mínima calidad de los materiales, así como el nulo estudio de suelos y el escaso uso de especialistas en las etapas de diseño y construcción.

"Tras vivir el terremoto del 16A se evidenció que las construcciones no cumplían con las normativas de construcción."

Los terremotos son uno de los factores que todo profesional de la construcción debe considerar antes de edificar, éstos representan uno de los mayores inconvenientes para las infraestructuras. No reflexionar sobre su importancia es muy riesgoso considerando que nuestro país se ubica en una zona altamente sísmica.






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