Del Input al Impact
Tres metas clave en la transformación digital de la comunicación
1. Accountability para un rol estratégico
El mundo digital en el que vivimos determina que el éxito de cualquier tipo de organización radique en conseguir el mejor equilibrio entre la generación de confianza y la diferenciación duradera en el tiempo.
Los pilares que construyen confianza y diferenciación han cambiado radicalmente en muy poco tiempo. En el pasado, la confianza era un tema puramente jurídico, y la diferenciación se basaba en la superioridad objetiva de los productos y servicios. En el presente, es la gestión excelente de los activos y recursos intangibles, orientados a conseguir y mantener comportamientos favorables de todos los stakeholders, lo determinante para fortalecer y proteger la creación de valor, el negocio y mitigar los riesgos estratégicos.
2. El rol estratégico de la Comunicación
Estamos, por lo tanto, en un nuevo ciclo económico y social al que podemos llamar "economía de la reputación y de los intangibles", en el que la digitalización del mundo sigue incrementando constantemente el valor que tienen la marca como generadora de diferenciación no copiable; la reputación, como palanca de gestión de la confianza; y la comunicación, con un rol estratégico en este nuevo contexto.
Hemos de aceptar que la esencia de la comunicación radica en provocar comportamientos. Es la palanca necesaria para transformar en actitudes y comportamientos favorables lo que la empresa hace bien. La marca y la buena reputación de la empresa, sin comunicación, no crean ni protegen el valor. La comunicación es una herramienta crucial para influir en los juicios y actitudes de los distintos grupos de interés y desencadenar comportamientos favorables hacia la organización.
3. Del Input al Impact. Más allá de lo digital
Nunca antes habíamos contado con semejante volumen de datos para evaluar la comunicación de una marca corporativa, comercial o personal. Son las ruidosas e inquietantes consecuencias de la transformación digital de la comunicación.
Este documento trata de aportar ciertas bases para convertir ese caudal de información en una fuente de inteligencia para los profesionales de la comunicación, el marketing y los asuntos públicos.
Utiliza como referencia el Marco de Evaluación Integrada de AMEC (Association of Measurement and Evaluation of Communication) .
Siempre se ha dicho que la comunicación era estratégica, pero hoy es cuando la digitalización de la sociedad ha confirmado esa idea con toda plenitud.
En términos prácticos, el input de la comunicación, la entrada del proceso, es la propia estrategia de la compañía, conformada por los objetivos y recursos dispuestos para incrementar el valor a largo plazo. Y el impact de la misma, el resultado obtenido, en parte o en todo por la comunicación, se traduce en un incremento de los capitales de la empresa.

El mundo digital en el que vivimos determina que el éxito de cualquier tipo de organización radique en conseguir el mejor equilibrio entre la generación de confianza y la diferenciación duradera en el tiempo.
Los pilares que construyen confianza y diferenciación han cambiado radicalmente en muy poco tiempo. En el pasado, la confianza era un tema puramente jurídico, y la diferenciación se basaba en la superioridad objetiva de los productos y servicios. En el presente, es la gestión excelente de los activos y recursos intangibles, orientados a conseguir y mantener comportamientos favorables de todos los stakeholders, lo determinante para fortalecer y proteger la creación de valor, el negocio y mitigar los riesgos estratégicos.
2. El rol estratégico de la Comunicación
Estamos, por lo tanto, en un nuevo ciclo económico y social al que podemos llamar "economía de la reputación y de los intangibles", en el que la digitalización del mundo sigue incrementando constantemente el valor que tienen la marca como generadora de diferenciación no copiable; la reputación, como palanca de gestión de la confianza; y la comunicación, con un rol estratégico en este nuevo contexto.
Hemos de aceptar que la esencia de la comunicación radica en provocar comportamientos. Es la palanca necesaria para transformar en actitudes y comportamientos favorables lo que la empresa hace bien. La marca y la buena reputación de la empresa, sin comunicación, no crean ni protegen el valor. La comunicación es una herramienta crucial para influir en los juicios y actitudes de los distintos grupos de interés y desencadenar comportamientos favorables hacia la organización.
3. Del Input al Impact. Más allá de lo digital
Nunca antes habíamos contado con semejante volumen de datos para evaluar la comunicación de una marca corporativa, comercial o personal. Son las ruidosas e inquietantes consecuencias de la transformación digital de la comunicación.
Este documento trata de aportar ciertas bases para convertir ese caudal de información en una fuente de inteligencia para los profesionales de la comunicación, el marketing y los asuntos públicos.
Utiliza como referencia el Marco de Evaluación Integrada de AMEC (Association of Measurement and Evaluation of Communication) .Siempre se ha dicho que la comunicación era estratégica, pero hoy es cuando la digitalización de la sociedad ha confirmado esa idea con toda plenitud.
En términos prácticos, el input de la comunicación, la entrada del proceso, es la propia estrategia de la compañía, conformada por los objetivos y recursos dispuestos para incrementar el valor a largo plazo. Y el impact de la misma, el resultado obtenido, en parte o en todo por la comunicación, se traduce en un incremento de los capitales de la empresa.

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