Código Monetario

Código Monetario

Un total de 30 leyes fueron derogadas y consolidadas en el Código Orgánico Financiero y Monetario, un cuerpo legal de casi 600 artículos presentado por el Ejecutivo a la Asamblea el pasado 25 de junio. Se lo introdujo como “económico-urgente”, es decir, que los legisladores contaban con un mes para aprobarlo o rechazarlo.

La columna vertebral del Código es el ordenamiento, regulación y control de todas las actividades financieras y monetarias. A ella van sumándose nervios, músculos y órganos que ejecutarán las políticas que las definirá el cerebro: la nueva Junta de Regulación. Este ente estará conformado por cinco funcionarios del Ejecutivo (los ministros Coordinador de la Política Económica, Coordinador de la Producción, Finanzas, el Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo y un delegado del Presidente de la República), ningún representante del sector privado, y tendrá 55 funciones.

Entre sus políticas principales resaltan las de establecer niveles de crédito a las instituciones financieras; formular y dirigir la política monetaria, crediticia, cambiaria y financiera; establecer directrices de política de crédito e inversión y en general sobre activos, pasivos y contingentes de la instituciones financieras; regular el crecimiento de las instituciones financieras; establecer normas para los pagos y transferencias desde y hacia el exterior; entre otras.

Durante el mes que duró las discusiones, las autoridades desestimaron las críticas desde varios sectores respecto al alcance y el poder que tendría esta bautizada “Súper Junta”. Según el ministro Coordinador de la Política Económica, Patricio Rivera, la Juntano hará otra cosa que aglutinar todas las operaciones de control que hasta ahora se encuentran en otras entidades, como la Superintendencia de Bancos, por ejemplo. “Se está poniendo orden”, señaló el funcionario en una de sus intervenciones en la Asamblea.

Sin embargo, del otro lado, las críticas no han sido menores, especialmente por la supuesta falta de autonomía en su conformación. Uno de los más opuestos a su creación, durante todos los debates, fue el asambleísta Ramiro Aguilar, quien argumentó que la Junta tendrá el control absoluto de las actividades financieras.

"La ciudadanía debe estar atenta a las consecuencias de la promulgación del Código”, dijo en una de sus intervenciones.


Además, participarán en las deli­beraciones de la Junta, con voz pero sin voto, el superintenden­te de Bancos, Valores y Seguros, el superintendente de Econo­mía Popular y Solidaria, el geren­te general del Banco Central del Ecuador y el presidente del Di­rectorio de la Corporación de Se­guro de Depósitos (Cosede) y el Fondo de Liquidez. Este cuerpo será el encargado de formular y dirigir las políticas: monetaria, crediticia, cambiaria, y financie­ra; incluyendo la política de se­guros y de valores.
En una transitoria del Código se protege a los miembros del Con­sejo ante posibles procesos ju­diciales personales que pudieran establecerse por actos o resolu­ciones tomadas en la entidad. Se advierte a los jueces que sus ac­ciones serán ineficaces en esos casos, además de establecer que los integrantes del organismo tienen fuero especial.

El destino del crédito
El crédito es una herramienta que dinamiza la actividad económica de un país. Aunque no es del to­do específico, el Código establece que la Junta de Regulación defina cómo las instituciones financieras deberán canalizar sus operaciones crediticias, de la mano de los ob­jetivos de política pública y de las necesidades del cambio de la ma­triz productiva. Para el presidente del Directorio del Banco Central, Diego Martínez, esto de ninguna manera implicará a quién se dará crédito y a quién no, sino que ser­virá para que las actividades finan­cieras orienten recursos hacia sec­tores productivos.

Pero los representantes de la ban­ca mostraron su preocupación. El presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, Cé­sar Robalino, señaló en reiteradas ocasiones que el objetivo efec­tivamente es el de direccionar el crédito lo cual puede causará complicaciones a las instituciones que no se enfocan en determina­dos segmentos. Por ello, el veto presidencial pide especificar que la Junta no se inmiscuirá en las decisiones de las instituciones.

Manejo de la liquidez
Uno de los puntos que más de­bate provocó fue el relativo al manejo de la liquidez y de los ex­cedentes de las instituciones fi­nancieras. Según las autoridades económicas, se mantendrá una regulación técnica de la liquidez de la economía y garantizaron que los excedentes se destina­rán hacia actividades producti­vas. Sin embargo, al presidente de la Asociación de Bancos Pri­vados del Ecuador, César Robali­no, le preocupaba la disposición de que se utilice la liquidez fi­nanciera para colocar recursos a largo plazo. Eso fue escuchado por el Ejecutivo, quien determi­nó que los recursos del Fondo no podrán utilizarse en la compra de bonos estatales. 

El dinero electrónico

Si bien el Banco Central ya de¬finió al dinero electrónicocomo medio de pago, con la Resolu¬ción 055 del pasado 28 de febre¬ro, el Códigorefuerza su futura operación (se espera arrancar a inicios del 2015). Con esteme¬dio, los usuarios podrán hacer transacciones de dinero, pagos de bienes oservicios, entre otros, usando su teléfono celular.

El dinero electrónico podrá ser canjeado en todo momento pordinero físico, explicó Diego Martínez, presidente del directorio del BancoCentral. Además, este funcionario aseguró que cada dólar electrónico estarárespaldado por su equivalente físico. Pese a ello, analistas económicos hanseñalado sus dudas sobre el es¬quema, asegurando que podría tratarse de unaemisión. Algunos, como Pablo Dávalos, incluso se aventuraron a señalar quequeda abierta la puerta para que en el mercado exista una moneda paralela e,incluso, sea el inicio del fin de la dolarización, algo que las autoridadesdesmienten.

Mercado asegurador

El campo de acción del Código Monetario también se extiendehacia el sector asegurador del país. En la normativa se estipula nuevos montosde capital mínimo para la constitución de compañías y nuevos requerimientos,también de capital, para las firmas que operan actualmente. Eso, segúnrepresentantes del sector, dejaría a muchas empresas en imposibilidad deingresar o seguir funcionando en el país.

En su exposición en el seno de la Comisión de lo Económico y Tributario, donde se debatió el Código, Patricio Salas, represen¬tante de la Asociación de Aseguradoras, señaló que es necesario que se revisen los montos, pues los montos exigidos son superiores al promedio de mercado en América Latina. No obstante, el objetivo de las autoridades eco¬nómicas es reducir el número de aseguradoras en el país, lo cual consideran excesivo para un mer¬cado pequeño. 

Respaldo de depósitos
Como la esencia del Código es, conforme el Ejecutivo, precaute¬lar los recursos de los depositantes en el sistema financiero, pa¬ra evitar que se repita una crisis como la de 1999, la normativa fijó nuevas estrategias para que opere el seguro de depósitos. El objetivo será la creación del Fon¬do de Garantías de Depósitos de hasta USD 32 000 para las insti¬tuciones de la banca privada y de USD 11 000 para las de la Econo¬mía Popular y Solidaria. 

En su momento, el superintendente de Bancos, Pedro Solines, señaló que “el principal beneficio es que cuando una compañía de seguros entra en liquidación o cesación de pagos, ese fondo, al igual que hoy sucede con las instituciones financieras garanti¬za el pago a los clientes de esa compañía por los siniestros ocurridos y no quedan desampara¬dos en sus intereses”.

Dolarización se mantendrá
Otro de los aspectos que más se discutió durante los 30 días que se debatió el Código fue sobre el supuesto riesgo de que esta normativa tenga, en el fondo, una dirección hacia abandonar el sistema de dolarización. Esto, para sectores opositores al Régimen es así, sobre todo por la posible utilización del dinero electrónico pa¬ra emitir moneda sin un debido respaldo o que incluso esta sirva para realizar pagos a proveedores del Estado. Sin embargo, las autoridades económicas han recha¬zado esta suposición e incluso el propio Mandatario ha señalado que “la dolarización se manten¬drá porque los costos de salir del esquema serían muy altos”.