Carga Segura: la alianza que blinda las exportaciones y fortalece la competitividad del Ecuador
En un contexto donde la seguridad es un factor determinante para acceder y mantenerse en los mercados internacionales, Ecuador fortalece su cadena logística.
Ese es el propósito de Carga Segura, el componente 3 del Programa de Seguridad, Esperanza y Resiliencia para la Paz en Ecuador (SERPAZ), una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea y ejecutada por la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones del Ecuador (CORPEI) junto con la Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR), que impulsa la articulación público-privada, la asistencia técnica, capacitaciones y protocolos para reforzar la trazabilidad y protección de la carga, especialmente en las cadenas de banano y cacao. Más que un proyecto de seguridad, promueve un modelo de gobernanza basado en la corresponsabilidad de todos los actores de la cadena de suministro.
Un corredor logístico entre Ecuador y Europa
Desde Europa, Ingrid Vanstreels, Gerente de Desarrollo de Negocios Internacionales del Puerto de Amberes-Brujas y Líder del Proyecto de Bélgica para Carga Segura, destaca que la iniciativa impulsa el intercambio de buenas prácticas para fortalecer un corredor marítimo seguro.
En 2025, alrededor de 51.000 contenedores refrigerados (88.000 TEU) fueron transportados desde Ecuador hacia ese puerto. El banano lideró las importaciones, seguido por el cacao y productos pesqueros. Además, cuatro navieras mantienen actualmente servicios directos entre Ecuador y Amberes, consolidando una conexión logística estratégica.
Más seguridad, mayor competitividad
Para Eduardo Egas, Presidente Ejecutivo de CORPEI, proteger la cadena logística también significa proteger la posición comercial del país. “La seguridad es una arte fundamental de la competitividad de nuestros productos”, enfatiza.
Advierte que una cadena vulnerable incrementa costos, afecta la imagen del país y en los mercados internacionales. A su juicio, el mayor legado del proyecto será consolidar la confianza entre los sectores públicos y privados. Y así enfrentar una amenaza común, mediante un protocolo unificado para la exportación hacia Europa con potencial de replicarse de manera progresiva en otros corredores logísticos internacionales.
Una responsabilidad compartida
Para José Antonio Hidalgo, Director Ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), el principal valor del proyecto radica en reconocer la “responsabilidad compartida de origen a destino”, destaca. El ejecutivo señala que el banano representa el 66% del volumen de carga en contenedores que exporta Ecuador y que el sector invierte más de USD 100 millones anuales en seguridad.
Sin embargo, advierte que el exportador continúa siendo responsable legal de toda la cadena, aunque no controle todos sus eslabones. Por ello, considera clave unificar protocolos, fortalecer el intercambio de información entre actores y consolidar una gobernanza conjunta que permita anticipar riesgos sin afectar la competitividad.
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Inversión y cooperación
Iliana González, Directora Ejecutiva de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (ASOTEP), señala que Carga Segura consolida esfuerzos desarrollados durante décadas.
“Fortalece no solo la reputación del país y del sector portuario, sino que integra actores que han estado fuera del radar de una cultura de seguridad”, afirma. Los terminales portuarios privados han destinado más de USD 25 millones a tecnología de escaneo, monitoreo y trazabilidad, mientras que la operación anual de estos sistemas especializados bordea los USD 4,5 millones.
Para Milton Lalama, Director Ejecutivo de la Cámara Marítima del Ecuador (CAMAE), el trabajo coordinado entre navieras, puertos, Armada y autoridades protege “la imagen de nuestro país al mundo y la confianza que tienen las navieras internacionales para seguir trabajando con nosotros”, sostiene.
