10 lecciones de Christian Dior para emprendedores
El creador del New Look, logró devolver el glamour a las mujeres occidentales tras la II Guerra Mundial. Su imperio continúa creciendo y su nombre no deja de ser sinónimo de lujo.
Te presentamos 10 lecciones para emprendedores del reconocido Monsieur Dior.
1. No eres demasiado mayor para emprender. Dior aceptó el reto, dejó su puesto en Lelong y abrió su maison en el 30 de la Avenue Montaigne. Cuando presentó su primera colección en 1947 tenía 42 años. Falleció diez años después. Para aquel entonces su marca era un imperio presente en los cinco continentes.
2. Encuentra una oportunidad a tu alrededor. “Parecía que Europa, cansada de bombas, deseaba quemar fuegos artificiales”, aseguraba el modisto. Alimentó así ese “vago optimismo”. “Amor”, “Ternura” o “Felicidad” fueron los nombres de esos primeros vestidos, cuyo objetivo era devolver la felicidad a la mujer.
3. Rodéate del mejor equipo. Tras la belleza de las creaciones de Dior se encontraba sin duda la excelencia del trabajo de sus “colaboradores”, como Madame Marguerite. Como bien señalaba el modisto: “Es evidente que una colección no alcanza plenamente su éxito si no está bien cortada y bien cosida”.
4. Si te has rodeado de gente brillante, escucha. Es necesario conocer una opinión objetiva para juzgar el trabajo. Bien lo sabía Dior cuando entregaba sus bocetos a su cuartel general. El diseñador observaba como su colección, al igual que la savia, circulaba por todo su equipo, enriqueciéndose al mismo tiempo.
5. Ten perspectiva y se autocrítico. Antes y después del proceso creativo inicial Monsieur Dior dedicaba unos días al descanso, ya que como bien señalaba: “La revisión que sucede a este descanso contribuye a precisar más el golpe de vista”. La distancia conseguía perfilar la excelencia de sus creaciones.
6. No tengas miedo a equivocarte, pero ten cuidado. La prudencia normanda no le impidió arriesgarse, y como todo trabajo creativo, no siempre gustó a todo el mundo. Trabajó el método científico prueba y error, pero era previo al desfile, sobre miles de “glasillas” o patrones cosidos con entretela.
7. Conoce bien a tus clientes. Como señalaba el couturier: “Para llamarse completa una colección, debe de dirigirse a todos los tipos de mujeres de todos los países”. Este emprendedor se declaraba un gran admirador de “una inagotable diversidad” bajo la que se escondían multitud de gustos y formas.
8. Sal fuera de tu zona de confort. El diseñador confesaba que la idea de tener que acudir a Dallas para recibir un Oscar for Couture no le hacía mucha gracia. Sin embargo sabía que los americanos eran sus clientes más importantes. Finalmente aceptó conocer a la mujer americana.
9. Para crecer, adáptate al entorno. Como admirador de la diversidad y visionario, supo desenvolverse en América. El gran couturier sentenció así: “Mi Casa tiene carta de ciudadanía en Nueva York, tengo la impresión de ser modisto americano en Estados Unidos, tanto como modisto francés en París”.
10. La copia, la peor enemiga. Aprende a vivir con ella. “Copiar es como robar”, dijo el modisto. Además de la exposición pública, el diseñador no soportaba el plagio. Luchó contra este con diferentes herramientas, pero al final supo convivir con él. Sus creaciones siempre estuvieron por encima de esto.
Fuente: Forbes