Grupo Consenso acelera su crecimiento y fortalece su presencia regional
Luis Ríos, CEO de Grupo Consenso, comparte la estrategia de crecimiento de un grupo empresarial que integra industria, retail, movilidad y servicios. Con inversiones permanentes en tecnología, infraestructura y talento, la compañía fortalece sus operaciones en Ecuador y avanza en la expansión internacional de Indurama hacia nuevos mercados de la región.
Luis Ríos ha construido buena parte de su trayectoria alrededor del retail. Nació en Medellín y trabajó durante 20 años en Grupo Éxito, donde pasó por áreas de operaciones, ventas, compras y gestión comercial. Posteriormente ocupó posiciones ejecutivas en varios países de la región.
Su llegada a Ecuador ocurrió en 2021, cuando se incorporó a Grupo Consenso para asesorar su proceso de transformación digital.
Ese primer encargo abrió una nueva etapa profesional: Ríos asumió posteriormente la Gerencia General de Indurama y luego fue seleccionado como CEO de Grupo Consenso. Hoy lidera varias empresas con más de 3.500 colaboradores y negocios en industria, retail, movilidad y servicios, bajo una estrategia que combina inversión, internacionalización, tecnología y desarrollo del talento.
Para 2026, el ejecutivo proyecta que el grupo superará los USD 700 millones en facturación.
¿Cómo llegó a Grupo Consenso y cómo fue pasar del retail a liderar un grupo que también tiene una importante operación industrial?
Llegué a Grupo Consenso a mediados de 2021 para prestar una asesoría en transformación digital. Estuve aproximadamente un año y medio trabajando en ese proceso y después pasé a la Gerencia General de Indurama. Posteriormente, me invitaron a participar en el proceso de selección para la posición de CEO del Grupo y finalmente fui seleccionado.
Creo que el reto no necesariamente está en pasar del retail a la industria. Lo importante es adaptarse a las culturas de las compañías, construir un buen equipo de trabajo y tener claras las metas y los objetivos junto con la Junta Directiva. Si uno logra hacer eso, puede desenvolverse en distintos tipos de negocios.
Usted llegó al grupo precisamente para trabajar en transformación digital. ¿Cuál fue el principal reto?
Cuando llegué, Grupo Consenso ya contaba con una base tecnológica muy interesante y el área de transformación digital había avanzado considerablemente. Mi principal tarea fue ayudar a que las personas adoptaran y aprovecharan mejor la tecnología.
La transformación digital, más que adquirir muchas herramientas o contar siempre con la tecnología más avanzada, tiene que ver con cómo trabajamos con los equipos para que realmente la adopten, la incorporen a sus procesos y la utilicen de la mejor manera. Esa tarea nunca termina porque todos los días aparecen nuevas herramientas y oportunidades.
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¿Cuáles han sido los pilares de su gestión al frente de Grupo Consenso?
Trabajamos sobre cinco pilares. El primero es el desarrollo de las personas y del talento. El segundo es incorporar sentido de urgencia en las actividades que debemos realizar. El tercero es hacer que las cosas pasen, porque podemos tener muy buenas ideas, pero también debemos ser capaces de ejecutarlas.
El cuarto es la alineación de los equipos. Parece sencillo, pero en compañías grandes mantener a todos alineados requiere mucha conversación, cercanía y comunicación permanente. Y el quinto es el foco en resultados. Las empresas tienen que generar resultados; sin ellos, no son capaces de sostenerse en el tiempo.
Más que hablar de grandes cambios, nos hemos enfocado en hacer que las cosas pasen y en fortalecer nuestros procesos de planificación y ejecución.
Indurama es una marca muy reconocida en Ecuador. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años?
Indurama se ha construido principalmente sobre dos ejes: la calidad de sus productos y un sólido servicio posventa. Hace algunos años, Indurama estaba asociada principalmente con la categoría de cocinas. Hoy contamos con un portafolio mucho más amplio.
En los últimos años nos hemos enfocado en ampliar nuestro portafolio y trabajar bajo una lógica que llamamos good, better and best, es decir, contar con productos y propuestas para distintos segmentos y necesidades de los consumidores.
También trabajamos fuertemente en investigación y desarrollo. Todos los años realizamos inversiones importantes en nuestra planta para mejorar las líneas de hornos, refrigeración, manejo de plásticos y nuestros procesos productivos. Tenemos que continuar innovando, siendo más eficientes y fabricando mejores productos para competir con las grandes marcas internacionales.
¿Qué impulsa a Indurama a entrar en nuevas categorías?
Si uno quiere crecer, tiene que saber dónde poner los ojos. No puede quedarse haciendo siempre lo mismo. Hay que observar qué nuevas categorías están llegando a los hogares y qué productos empiezan a tener una mayor demanda.
Lo segundo es contar con las personas adecuadas para desarrollar esas líneas. Y lo tercero es salir al mundo y conocer qué está ocurriendo. Nosotros tenemos una oficina en China y participamos constantemente en ferias internacionales para identificar tendencias, nuevas tecnologías y oportunidades.
La freidora de aire es un buen ejemplo. Hace cinco o seis años prácticamente nadie hablaba de esta categoría y hoy muchísimas personas quieren tener una. Si uno espera a que las tendencias lleguen, posiblemente se dará cuenta demasiado tarde de que otros ya aprovecharon esas oportunidades.
¿Qué papel juega Marcimex dentro de la estrategia de Grupo Consenso?
Marcimex es una de las cadenas de retail de electrodomésticos más importantes del Ecuador. Inicialmente tuvo un crecimiento muy importante en provincias y actualmente estamos impulsando fuertemente su expansión en Quito y Guayaquil.
Estamos construyendo un ecosistema que combine el modelo digital y el físico, junto con nuevos conceptos de tiendas y una propuesta diferenciada para el consumidor. Buscamos diferenciarnos en un mercado altamente competitivo y desarrollar una propuesta de valor cada vez más relevante para nuestros clientes.
También estamos invirtiendo de manera importante en herramientas de CRM que nos permitan conocer mejor al consumidor y pasar de una comunicación masiva a una interacción mucho más personalizada y uno a uno.
¿Qué importancia tiene el crédito para Marcimex?
Es vital. Una parte importante de las ventas de Marcimex se apalanca en nuestro modelo de crédito y, a través de él, muchas personas pueden acceder a productos.
Actualmente contamos con más de 140 tiendas a nivel nacional, incluyendo el formato Motopower, especializado en movilidad. Todavía vemos mucho espacio para continuar creciendo, particularmente en Quito y Guayaquil, donde tenemos una oportunidad importante para fortalecer nuestra presencia.
Grupo Consenso también participa en el negocio de motocicletas. ¿Cómo está estructurada esta operación?
Tenemos una planta de ensamblaje en Guayaquil y una operación en Quito enfocada en la fabricación de moto partes. Nuestra capacidad de ensamblaje se encuentra entre 5.000 y 6.000 motocicletas mensuales.
Nuestra marca es IGM Motos y contamos con motocicletas de trabajo, doble propósito y otras líneas. Además, hemos venido fortaleciendo significativamente el negocio de repuestos.
En esta operación aplicamos una lógica similar a la que permitió construir Indurama: calidad y posventa. Quien compra una motocicleta también quiere encontrar repuestos a un buen precio y contar con respaldo después de la compra.
¿Cómo observa el futuro del mercado de motocicletas?
El negocio de motocicletas no para de crecer y creo que continuará haciéndolo durante muchos años. La motocicleta es un medio de transporte económico, rápido y ágil y, además, existen mecanismos de financiamiento que permiten que muchas personas puedan acceder a ella.
Es una tendencia que no solamente vemos en Ecuador, sino también en otros países de la región.
¿Cuánto invierte el grupo para mantenerse competitivo?
Nosotros no paramos de invertir porque no podemos hacerlo. Si uno deja de invertir, deja de ser eficiente y competitivo.
Todos los años invertimos entre USD 10 millones y USD 15 millones. Invertimos en nuestras plantas para hacerlas más eficientes e incorporar mejor tecnología; en Marcimex, para desarrollar nuevos conceptos de tiendas; y también en logística, maquinaria, tecnología, CRM y modelos de planificación de demanda.
Pero también invertimos en las personas. El año pasado, más de 100 ejecutivos del Grupo participaron en programas de formación con la Universidad de Harvard y el Tecnológico de Monterrey. Este año también estamos realizando una inversión importante en programas de liderazgo.
¿Qué tan importante se ha vuelto el mercado internacional para Indurama?
Es absolutamente prioritario. Hace cuatro años, aproximadamente el 20% de las ventas de Indurama provenía de mercados internacionales. Hoy esa participación se acerca al 40%.
Actualmente, tenemos presencia en más de 20 países, con una operación importante en Perú y una oficina en Panamá, desde donde estamos muy enfocados en crecer en Centroamérica, el Caribe y Colombia.
Además, todas nuestras cocinas salen de Cuenca. Para nosotros es muy importante llegar a otros países y decir con orgullo que Indurama es una marca ecuatoriana.
¿Qué otras empresas y actividades forman parte del grupo?
Además de Indurama y Marcimex, Grupo Consenso cuenta con IGM Motos, nuestra marca enfocada en movilidad; Serinco, que opera en el ámbito de seguros; y el Hospital Humanitario - Fundación Pablo Jaramillo Crespo, en Cuenca, que representa uno de los principales pilares de nuestra responsabilidad social y de nuestro compromiso con la comunidad.
También hemos estado históricamente vinculados a ¡Mucho mejor! Ecuador. Los fundadores del Grupo fueron grandes impulsores de esta iniciativa orientada a promover y fortalecer la producción nacional.
Otro eje muy importante para nosotros es la formación. Tenemos convenios con universidades y trabajamos en programas de formación dual, con el objetivo de desarrollar el talento que necesitan nuestras empresas y contribuir a la preparación de nuevos profesionales.
Usted menciona constantemente innovación y talento. ¿Por qué son tan importantes?
Desde el primer día que empecé a trabajar entendí que la gente es la que hace que las cosas pasen. Las cosas no ocurren si las personas no están comprometidas con hacerlas realidad. El talento humano es el que nos permite aspirar a ser los mejores.
Cuando uno trata bien a las personas, las hace participar y consigue que se sientan incluidas, comienzan a aportar mucho más. Y cuando las personas aportan más, también surge la innovación.
Innovar tampoco significa necesariamente inventar el próximo gran producto. Innovación también es nuestra capacidad de adaptarnos, adoptar nuevas herramientas, mejorar nuestros procesos y encontrar formas de hacer mejor las cosas.
Otro eje muy importante para nosotros es la formación. Tenemos convenios con universidades y trabajamos en programas de formación dual, con el objetivo de desarrollar el talento que necesitan nuestras empresas y contribuir a la preparación de nuevos profesionales.
¿Cómo imagina a Grupo Consenso en la próxima década?
Me imagino un Grupo mucho más eficiente que el de hoy, en el que sigamos formando y desarrollando a las personas y donde el talento humano continúe siendo un eje fundamental.
Un Grupo que haga las cosas bien, que procure liderar cada uno de los negocios en los que participa y que todos los días quiera ganar. Cuando entramos en un negocio, queremos ser los primeros y trabajamos para lograrlo. Todavía tenemos mucho camino por recorrer y mucho espacio para seguir mejorando.
¿Qué filosofía ha marcado su trayectoria profesional?
Nunca tuve como aspiración llegar a ser gerente general o CEO. Mi aspiración siempre fue hacer muy bien lo que tenía que hacer en cada momento. Si tenía una función, hacerla muy bien; y si después me daban una nueva responsabilidad, volver a hacerla de la mejor manera posible.
Llegar a ser CEO termina siendo una consecuencia de haber hecho bien las cosas, tanto en el trabajo como en la relación con las personas. Ser CEO no significa dar órdenes: significa construir, acompañar y estar presente para sacar lo mejor de las personas.
Hay que ser muy exigentes con los números, las metas y los retos. Pero esa exigencia debe ir acompañada de la valoración y el desarrollo de las personas. Al final, son ellas quienes hacen posible alcanzar los resultados. (I)
Por: Andrés Calvopiña Cervantes
Fotos: Vicente Costales