El problema del hambre se agrava a nivel mundial, impactando al 20% de la población en 59 países

El problema del hambre se agrava a nivel mundial, impactando al 20% de la población en 59 países

El hambre aguda afectó a más de 280 millones de personas en 59 países y territorios durante 2023, según el último informe de la ONU sobre crisis alimentarias.

Este documento, fruto de la colaboración entre la FAO, el PMA y UNICEF, alerta sobre el riesgo inminente de hambruna en Gaza y Sudán, subrayando un deterioro continuo en la inseguridad alimentaria que se extiende a lo largo de cinco años consecutivos.

Aunque el porcentaje global de personas en situación de inseguridad alimentaria peligrosa en 2023 mostró una ligera disminución del 1,2% en comparación con el año anterior, este problema ha empeorado significativamente desde el surgimiento de la pandemia de COVID-19. Alrededor de finales de 2019, cuando se registró el primer caso de la enfermedad, la inseguridad alimentaria aguda afectaba a una de cada seis personas en 55 países. Apenas un año después, esta cifra aumentó a una de cada cinco personas.

 

Casos Críticos: Gaza y Sudán

Los casos más graves se encuentran en Gaza y Sudán, donde la situación es crítica y las personas están muriendo de hambre. En Gaza, se estima que el 30% de los niños menores de dos años sufren desnutrición aguda o emaciación y que el 70% de la población del norte se enfrenta a un hambre catastrófica, mientras que Sudán enfrenta una grave escasez de alimentos que requiere una respuesta humanitaria urgente.

 

Situación en América Latina y el Caribe

Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Perú conforman la lista de naciones en cuestión.

Las personas en situación de hambre en Colombia, Perú y Ecuador incluyen a los migrantes y refugiados que viven en su territorio.

 

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El informe detalla que los fenómenos meteorológicos extremos fueron uno de los factores más importante que en 2022, debido a El Niño, provocaron precipitaciones erráticas y reducidas, temperaturas más altas de lo normal y una reducción del rendimiento de los cultivos en algunas zonas de Guatemala, Honduras y el Corredor Seco de El Salvador y Nicaragua.

Por otra parte, la reducción de las oportunidades de ingresos y el aumento de los precios de los alimentos erosionaron el poder adquisitivo de las familias de la región, especialmente entre las grandes poblaciones de migrantes y refugiados, que normalmente enfrentan desafíos de integración y dependen de salarios diarios del sector informal.

En cuanto a los conflictos, el informe especifica que en Haití, la violencia de las pandillas en las zonas urbanas trastornó los mercados y el movimiento de personas y bienes, obstaculizando gravemente la actividad económica y la prestación de servicios básicos. Todo esto dio lugar a un suministro deficiente del mercado y a una escasez de productos esenciales, incluido el combustible, generando fuertes aumentos de los precios de los alimentos.

El 2024 halló a Haití en la peor situación alimentaria de la región, con una crisis peor que la que se proyectada en agosto de 2023 vinculada a la escalada violencia de las bandas.

Para la República Dominicana y Guatemala, el informe prevé una mejora este año gracias a una mayor disponibilidad de alimentos y al aumento del poder adquisitivo de las familias.

 

Fuente: ONU