Ana Cristina López, también conocida como Mani, viaja por el mundo con su hijo perruno, mientras cuenta su historia de amor, genera contenidos y crea conciencia sobre el trato de los humanos con sus mascotas. Yoda fue quien la convirtió en una dog mom. Es un perrito mestizo miniatura, “aunque él se cree un Rottweiler”. Fue rescatado a la edad adulta. El pequeño can vive con una condición severa en su columna vertebral que lo dejó discapacitado de sus patas traseras, por lo que debe usar pañal y recibir terapias constantes para mantener un buen estilo de vida. Pero esto no es un impedimento para que sea el perfecto compañero de viajes de su mamá. Por ejemplo, en la cuenta de Instagram @dogmomtv se pueden ver fotos de ambos en lugares como París, los Alpes Suizos, Barcelona, Ciudad de México, entre otros. Su historia juntos se empezó a escribir cuando se conocieron; pero todo se transformó en el 2018. “Ese año, me pasaron muchas cosas. Mi empresa quebró, quedé endeudada, y terminé una relación amorosa de ocho años”. A esto se sumó la parálisis de Yoda, cuando ella se dio cuenta un día que Yoda tenía problemas para subirse a la cama y saltar de un lugar a otro (ella recuerda que él era muy activo y tenía comportamiento de gato). Por otro lado, fue víctima de mal tratamiento y negligencia médica. La serie de eventos hizo que Ana Cristina caiga en depresión a tal punto de no querer levantarse de la cama. Pero hasta en los momentos más oscuros, hay una razón para levantarse. En este caso, la razón fue Yoda. “No le encontraba sabor a la vida. Estaba deprimida. Lo único que en realidad me ayudaba a levantarme todos los días era mi perro. Porque en primer lugar necesitaba todos mis cuidados y asistir a terapias. Él necesitaba que hiciera sus masajes. Por otro lado, siempre, a las seis de la mañana ladra en la puerta para que le saque. Él fue quien me ayudó a levantarme y a empezar el día”. Así, poco a poco, Ana Cristina fue encontrando un propósito. El panorama se aclaró mucho más cuando surgió una oportunidad de trabajar en un en un proyecto de comunicación para un hotel cinco estrellas de perros que se abrió en Montreal, Canadá. Ella fue invitada para hacer toda la estrategia de comunicación y para hospedarse junto a Yoda. Ambos disfrutaron de las instalaciones como la piscina, el restaurante, el pet shop, la cabina para perros; entre otras cosas. Pero sin duda el lugar más emblemático para esta dog mom es el área de hidroterapia que fue bautizada con el nombre de Yoda y en donde cuelga una foto de él junto a su historia. Tras ese viaje, ella notó que tenía un gran potencial para contar su historia y de esa manera -de la mano de expertos- contribuir a que las personas tengan una mejor relación con sus perros siendo responsables. Ella aclara que el objetivo no debe ser darles una utilidad. “No se trata de decir: voy a adoptar un perro porque necesito que me sane o que me ayude. A veces ellos están de mal humor y debemos respetar sus estados de ánimo”, confiesa. El propósito iba acorde a su profesión, que le permite comunicar. Ana Cristina estudió Publicidad y Gestión en Ecuador; luego estudió Periodismo Digital en Londres, Reino Unido; y hace poco estuvo en Barcelona, España, donde realizó una maestría en Creación Literaria. Fue así que decidió crear el proyecto Dog Mom que cuenta con un canal de Youtube, una cuenta de Instagram con casi 25.000 seguidores y una página web con varios servicios, entre ellos una tienda virtual con productos diseñados para generar bienestar en las mascotas; y un ítem que permite apoyar a refugios y rescatistas. También te puede interesar: Viaja a Europa despreocupado con esta guía Entre los contenidos que difunde Dog Mom están consejos útiles para viajar con tu perro, consejos de cuidado, primeros auxilios, tips de comportamiento, entre otros; todos asesorados por expertos. Hoy, Yoda vive una buena calidad de vida a pesar de su condición y Ana Cristina encontró un propósito. Ambos pueden decir que los perritos y los humanos sí te pueden cambiar la vida para bien.