Cuando innovar significa sobrevivir: las lecciones de Marvel, Netflix y LEGO ante las crisis empresariales

Cuando innovar significa sobrevivir: las lecciones de Marvel, Netflix y LEGO ante las crisis empresariales

Marvel estuvo en bancarrota con una deuda de USD 700 millones. Netflix perdió 800.000 suscriptores en un trimestre. LEGO acumulaba una deuda de 5.000 millones de coronas danesas. Las tres empresas parecían destinadas al cierre. Las tres encontraron en la innovación una salida que terminó redefiniendo sus industrias.

Marvel: de editorial de cómics a productora audiovisual

Marvel fue fundada en 1939 por Martin Goodman bajo el nombre de Timely Comics. Durante décadas dominó la industria del cómic con personajes como Spider-Man, X-Men y los Cuatro Fantásticos. Pero en los años 90, el mercado del cómic colapsó. En 1996, Marvel se acogió al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de Estados Unidos, con una deuda superior a los USD 700 millones.

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La salida llegó por donde nadie esperaba. La editorial se fusionó con la juguetera Toy Biz, propiedad de Ike Perlmutter, y comenzó a vender los derechos cinematográficos de sus personajes. Spider-Man pasó a Sony, Hulk a Paramount, y Fox adquirió los derechos de X-Men, Daredevil y los Cuatro Fantásticos. El plan original era simple: las películas serían el mejor anuncio para vender juguetes. Así, en 1998 se creó Marvel Entertainment.

En 2007, Kevin Feige asumió la presidencia de producción y apostó por realizar la primera película propia del estudio: Iron Man, estrenada en 2008. La cinta dio inicio a lo que hoy se conoce como el Universo Cinematográfico de Marvel.

En 2009, The Walt Disney Company adquirió Marvel Entertainment por USD 4.000 millones.

Hasta agosto de 2026, Marvel Studios ha estrenado más de 38 películas y generado USD 34.800 millones en taquilla global, según Box Office Mojo.

Netflix: el riesgo frente a la adversidad

Reed Hastings y Marc Randolph fundaron Netflix en 1997 en California como un servicio de alquiler de DVD por correo. En 1999 introdujeron la suscripción mensual con alquileres ilimitados, eliminando las fechas de devolución y los recargos. Para 2003, ya superaban el millón de suscriptores.

En 2007 lanzaron su servicio de streaming y transformaron por completo el modelo de negocio. Pero el mayor error llegó en 2011, cuando la compañía elevó los precios de sus planes combinados y anunció la separación del servicio de DVD bajo una nueva marca llamada Qwikster.

La reacción fue inmediata: Netflix perdió 800.000 suscriptores en un solo trimestre. La empresa abandonó Qwikster y apostó todo por el streaming.

A partir de esa crisis tomó la decisión que lo cambió todo: producir su propio contenido. En 2013 estrenó House of Cards y lanzó los 13 episodios de la primera temporada de una sola vez, rompiendo con el modelo de televisión semanal.

A septiembre de 2026, Netflix cuenta con más de 5.000 títulos originales en su catálogo estadounidense.

LEGO: si no puedes contra ellos, úneteles 

LEGO fue fundada en 1932 en Billund, Dinamarca, por Ole Kirk Kristiansen. Durante décadas, sus bloques de construcción fueron uno de los juguetes más reconocidos del mundo. Pero en los años 90, los videojuegos comenzaron a cambiar la forma en que los niños se entretenían y LEGO no supo responder a tiempo.

Para comienzos de los 2000, la compañía acumulaba una deuda cercana a los 5.000 millones de coronas danesas, equivalentes a unos USD 835 millones de la época, y registraba importantes pérdidas.

En 2004, Jørgen Vig Knudstorp asumió como CEO e inició una profunda reestructuración: redujo costos, vendió activos y volvió a concentrar la empresa en su producto central.

Al año siguiente abrió un camino inesperado. Al ver que no podía competir con los videojuegos, decidió estar dentro de ellos. Con esa idea en mente, en 2005 llegó LEGO Star Wars: The Video Game. La fórmula se replicó posteriormente con Batman, Indiana Jones, Harry Potter y Marvel.

En 2014, The LEGO Movie llevó la marca a otro nivel. Por primera vez, los ladrillos que durante generaciones habían servido para construir historias en casa se convirtieron en protagonistas de una producción cinematográfica. La película amplió la audiencia global de la marca y disparó las ventas de productos relacionados.

En 2025, LEGO reportó ingresos de USD 12.100 millones y opera seis fábricas en Dinamarca, Hungría, República Checa, México, China y Vietnam.

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Marvel, Netflix y LEGO no sobrevivieron a pesar de sus crisis, sino gracias a las decisiones que tomaron durante ellas. Los tres casos comparten un patrón: el momento más crítico fue también el que forzó el giro hacia un modelo de negocio más sostenible. La lección no es que la innovación garantice el éxito, sino que, sin ella, la quiebra era inevitable.

 

Fuentes: Marvel, LEGO, Netflix, Headway Capital, The Guardian y El País.