¿Cómo fortalecer una educación de calidad en Ecuador?

¿Cómo fortalecer una educación de calidad en Ecuador?

Sin duda hablar de educación es hablar del pasado, presente y futuro de cada ser. Desde el nacimiento todos los seres humanos aprendemos infinidad de habilidades, valores, destrezas que nos permiten ir evolucionando nuestro desarrollo en el transcurso de la vida, sin embargo, la falta de compromiso, entrega y sobre todo la gana y el esfuerzo no permite que la educación sea el puente, la escalera para poder triunfar y ser seres asombrosos, y a qué me refiero con asombrosos, pues a ser libres, felices, íntegros, bondadosos, amables.

Sí es cierto que para lograrlo no es fácil pero tampoco imposible, la clave del éxito y la calidad en la educación sin duda es poder ser seres seguros, dispuestos a fallar mil veces si es que así tiene que ser, pero el objetivo, el fin, la meta es triunfar y lograrlo. Darle valor a todo lo que decimos, hacemos y pensamos es fundamental, darle valor y vida a las emociones, emociones que siempre han estado presentes en la vida de cada persona pero que lastimosamente no han tenido la atención y cuidado que se requiere. Creo y sé que las emociones desde que nacemos hasta que morimos son la base para una vida llena de éxitos, también de fracasos pero entendidos como errores que pueden ser corregidos. 

Es maravilloso ir y conocer un centro infantil, una escuela, un colegio, una universidad e incluso el trabajo en donde seguro aprenderemos muchas cosas como poder compartir, conversar, sumar, restar, es lindo poder mirar toda su infraestructura, todos los beneficios que brindan pero que hermoso sería además poder aprender a respetar, querer, dialogar, aceptar a los demás, a los gustos, a las cualidades, debilidades e interés de otro y de uno mismo, vivir sin prejuicios en donde no importe cuál es el apellido que tienes, tu situación económica, en dónde o cómo vives, tu color de piel, simplemente estar, pensar en lo que el otro piensa y desea, en poder dar la mano cuando alguien lo necesita y saber que puedo contar con otro en una situación complicada. Cada vida, cada ser, cada situación o momento es distinto, casa persona es única, independientemente de la edad, genero, raza, educación, cada uno es un ser individual y merece el mismo respeto.

Por todo ello creo que la base para una educación de calidad es el apoyo emocional del entorno de cada persona, la familia, los amigos, ya que pueden favorecer en el rendimiento de las diferentes actividades que cada uno realiza como:

Los niños en los centros infantiles: logran insertar fichas, armar rompecabezas, construir con legos pero con las maestras y con sus compañeros aprenden a ser amables, sabiendo que somos diferentes pero todos merecemos cariño, admiración.

En la escuela: aprenden a leer, escribir, aprenden las capitales del mundo, divisiones, regla de tres pero con sus maestros y amigos aprenden a ser solidarios, a ser un apoyo y una guía en el proceso de aprendizaje.

En la universidad aprendemos a ser independientes, puntuales pero principalmente a ser tolerantes, a tener fuerza de voluntad y a preocuparse por otros, a ser un equipo y no a solo competir.

En el trabajo estamos pendientes sólo de la aprobación del jefe porque así tiene que ser pero que mejor sería que como trabajador nos entreguemos completamente, ponernos la camiseta, tener la confianza de que el trabajo hecho con amor tiene mejor resultado que el trabajo hecho porque así es.

No es fácil lograr una educación emocional en todos los seres humanos ya que existen diferentes apreciaciones o formas de pensar y no está mal, todo es aceptado pero ahí es en donde los maestros, maestras debemos involucrarnos para construir paso a paso un ambiente motivado, regulado emocionalmente, consciente de sí mismo y de los demás, con empatía y con habilidades sociales.  

Tenemos grandes profesionales que aún creen que estos cambios pueden funcionar, por ello hago un llamado para que el nuevo proyecto de educación de calidad sea la educación emocional como parte del currículum y sin forzar podamos ir guiando a todos los seres humanos maravillosos que existen, desde su nacimiento hasta la vejez.

Poder dedicarle tiempo a nuestro sentir y al de otros, crear conexiones valiosa, tiempos de calidad en familia, entre amigos, en el trabajo como parte de la rutina será el impulso de muchos para ser mejores en todos los aspectos como personales y profesionales. La vida necesita seres seguros, con la educación emocional se logrará a través de la experiencia ir promoviendo momentos placenteros y significativos. 

Por qué tener que lidiar con conflictos que pueden tener solución, porque tener que opacar un error en lugar de guiar y corregirlo para que sea el mejor.

La educación emocional es nuestro futuro además de la educación académica deben ir juntas para lograr calidad y éxito

 

Por: Michelle Charpentier Bravo