20 % de los niños y adolescentes ecuatorianos presentan síntomas de ansiedad o depresión: ¿cómo tratar este tema en vacaciones?
Agosto no solo marca el descanso de los niños en la Sierra del Ecuador: también destaca la oportunidad de fortalecer su salud mental y física.
Según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), en 2023 se registraron más de 1 200 muertes por suicidio en el país, y los trastornos mentales como ansiedad y depresión representan el 33,4 % de los años de vida perdidos por discapacidad, con una participación del 8,3 % por depresión y 5,2 % por ansiedad.
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Además, estudios de 2025 recogidos por World Vision y respaldados por el MSP revelan que el 20 % de los niños y adolescentes ecuatorianos presentan síntomas de ansiedad o depresión, y que el 10 % ha considerado o intentado suicidarse.
Este panorama representa un reto importante: durante las vacaciones escolares, es fácil que el tiempo de descanso se convierta en demasiado sedentarismo y poco estímulo para la mente. La OMS alerta que el exceso de pantallas reduce el desarrollo cognitivo, emocional y físico de niños y adolescentes.
Laboratorios Bagó ofrece algunas recomendaciones para estas tratar estos temas que tienen gran impacto en la salud mental de los niños y adolescentes y que se pueden aplicar en estas vacaciones:
- Reducción del sedentarismo digital. Se recomienda a las familias establecer tiempos límite para pantallas durante las vacaciones, y promover juegos analógicos de estimulación, como rompecabezas, acertijos, memoria visual, crucigramas y actividades de lógica. Estos juegos activan funciones ejecutivas clave: atención, memoria, lenguaje y pensamiento creativo.
- Promoción de la salud emocional. En un país con alarmantes indicadores de ansiedad infantil, jugar en compañía, como familia o en grupos, no solo estimula cognitivamente, sino que también fortalece la autoestima y reduce el estrés. Además, las actividades compartidas refuerzan el vínculo afectivo y generan entrenamientos emocionales inconscientes.
- Prevención desde temprana infancia. Diversos estudios demuestran que los primeros años son esenciales para el desarrollo cerebral; invertir en estimulación lúdica devuelve mejoras significativas en habilidades cognitivas, sociales y emocionales
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Para implementar esta estrategia de bienestar integral durante las vacaciones, se recomienda dedicar de 20 a 30 minutos diarios a juegos mentales en familia que estimulan habilidades cognitivas como la memoria y la concentración. Actividades creativas como manualidades, cuentos o música también fortalecen las áreas sociales y emocionales. Además, al menos 60 minutos de actividad física al aire libre al día como sugiere la OMS ayudan a mantener un desarrollo equilibrado entre cuerpo y mente.
La Dirección Médica de Laboratorios Bagó menciona que agosto es una oportunidad para fomentar hábitos que estimulen el desarrollo cognitivo en familia, transformando el descanso en un tiempo de crecimiento físico y mental.