(Urban Management) 'Una ciudad inteligente genera optimismo'

(Urban Management) 'Una ciudad inteligente genera optimismo'

Smart City es una postura ante las nuevas formas de vida en ciudades que crecen a ritmos acelerados y demandan formas alternativas de entender la gestión de la vida en la urbe, de vivir en ella y de trabajar.

Smart City es una postura ante las nuevas formas de vida en ciudades que crecen a ritmos acelerados y demandan formas alternativas de entender la gestión de la vida en la urbe, de vivir en ella y de trabajar. Construir una ciudad inteligente involucra un proceso de desarrollo, de sensibilización, de formación y de cambio que permea por igual a ciudadanos como a gestores públicos (o la administración pública), al entorno, a las diversas fuentes de energía y a las TIC.

¿Cuáles son los retos?
Las ciudades inteligentes pertenecen a las personas; y deben ser consideradas como centros de innovación y de creatividad, que demandan plataformas que integren a todos los actores urbanos. Por eso lo importante es pensar en Smart City como una estrategia socio-técnica integral donde las TIC no son relevantes pero si son la base y el habilitante principal.
  1. Obliga a preguntarse ¿qué hago luego de automatizar? Si no hay respuesta, la persona percibe la ausencia de planificación y busca posibilidades.
  2. Plantea soluciones después que las personas opinen y se hayan detectado sus necesidades reales.
  3. Una mala planificación cuestiona a proveedores, genera falta de confianza en los gestores públicos y produce pérdidas de oportunidad.
  4. Las personas pagan la ausencia de planificación mientras los gobiernos y las empresas mantienen infraestructura TIC inmovilizada o mal utilizada.
  5. Mide su éxito, no por lo novedoso de una solución, sino por el aporte al desarrollo real de un grupo de personas medido en indicadores.
  6. No implica replicar modelos exitosos, todo depende de características propias de cada receptor.