Según el último reporte de Inmobiliar, durante 2019, se realizaron cuatro subastas y se comercializaron 354 inmuebles. El año pasado, por esas operaciones, se obtuvieron más de USD 39,2 millones. El monto, aunque importante, es bajo si se considera que un año antes, en 2018, se hicieron ocho subastas para vender 290 propiedades. Ahí se obtuvieron USD 56,5 millones. En total, dice Inmobiliar, la administración del presidente Lenín Moreno ha logrado vender bienes -propios, incautados, decomisados y obtenidos por otras fuentes- por más de USD 114 millones. Infografía obtenida de Expreso. Que el Estado cuente con más de USD 114 millones por la venta de bienes que no usa es positivo. Lo negativo es que pudo ser mucho más. Desde septiembre de 2017, cuando se emitió el Decreto Ejecutivo 135 -denominado de Austeridad-, los ministerios, secretarías, presidencia, vicepresidencia, servicios, agencias, empresas públicas y otras oficinas del Gobierno debían entregar sus inmuebles que no estén en uso para que Inmobiliar defina su destino. Eso no ha pasado. Inmobiliar podía decidir, tras un análisis técnico especializado, si se vendían, alquilaban o si se traspasaban esos bienes a otras entidades que requerían de un lugar para brindar sus servicios a la ciudadanía. Hasta diciembre del año pasado, informó Inmobiliar, no se “ha recibido por enajenación o transferencia ningún bien inmueble por parte de las instituciones de la Función Ejecutiva, sin embargo, se ha solicitado a las diferentes carteras de Estado” un inventario detallado. La falta de entrega de los terrenos, viviendas, oficinas, locales, bodegas, edificios y solares no responde a un descuido del ente de control. Inmobiliar envió, desde el 27 de septiembre de 2017, 11 oficios generales para que las instituciones cumplan con la obligación determinada por el primer mandatario. Además, hasta el 11 de noviembre de 2019 se enviaron 121 oficios específicos para cada integrante de la Función Ejecutiva. En esos textos se solicita un informe “detallado de los bienes inmuebles que serán objeto de transferencia”. Uno de los casos emblemáticos está en la propia Presidencia de la República. Según su reporte de austeridad, el Gobierno anterior mantenía viviendas en barrios residenciales en Quito para operaciones poco claras. La ahora extinta Secretaría General de Comunicación (Secom), por ejemplo, usaba una casa en la capital, pero no especificaban los motivos. Ahora, según explicaron las autoridades, esa vivienda no tiene un uso y será trasladada a Inmobiliar. Con información de Expreso.