Rupert Stadler, CEO Audi
“No se trata solo del tamaño de un país. Estamos presentes en pequeños territorios donde vendemos 80, 130, 150 unidades, pero lo hacemos. Lo importante es que todos estén contentos con la decisión de haber comprado un Audi”.
Rupert Stadler encarna con pasión la marca a la que representa; experimenta una comunión entre la innovación y la técnica. El CEO suma 22 años en AUDI AG y una gloria: un año fiscal (2011) con el mayor volumen de ventas en la historia.
El empresario (nacido el 17 de marzo de 1963 en Titting, Alemania), hoy cabeza de la afamada empresa alemana de autos premium, inició su trabajo en esta industria a los 27 años.
Lo que arrancó como un trabajo ligado al marketing y a las ventas, siete años después de su ingreso en 1990 se dio un giro importante cuando Ferdinand Piëch, Presidente de la Junta Directiva de Volkswagen, lo nombró su ayudante en jefe. Stadler hoy es Presidente del Consejo de Dirección de AUDI AG desde 2007 y se unió al Consejo de Dirección del Grupo Volkswagen, en su calidad de Presidente de AUDI AG desde 2010.
Este empresario, hijo de un agricultor en Wachenzell, se declara amante de los debates y no le teme a los grandes retos. Él ha garantizado un arduo trabajo y ha llevado a un éxito sostenido a la empresa sin importar la crisis que afecta a la Unión Europea.
Tiene los pies en la tierra, rasgo vital para cumplir con el propósito que se ha planteado para 2015: hacer de Audi la marca de lujo más popular del globo.
El ejecutivo, graduado en Administración de Empresas, con especialización en Planificación Corporativa, Contraloría y Finanzas, Banca e Inversiones, en Augsburgo Universidad de Ciencias Aplicadas, trabajó previamente en Philips Kommunikation Industrie AG de Nuremberg. Arribó a Audi en 1990.
En 1994 pasó a Volkswagen/Audi España SA, en Barcelona, como Director Comercial. Tres años después fue Jefe de la Junta de la Oficina de Gestión para el Grupo Volkswagen, y, además, Jefe de Grupo de Planificación de Producto (2002). Revista Ekos Negocios entrevistó al alto ejecutivo, quien compartió datos vitales de su estrategia y visión empresarial.
ENTREVISTA / AUDI AG TIENE SU MIRADA PUESTA EN AMÉRICA
El porcentaje de autos Audi vendido en 2011 en países como Ecuador, Colombia, Perú, Costa Rica, no es gigantesco. ¿Qué ocurriría si no existieran barreras comerciales?
Estos son países pequeños, con un segmento premium también pequeño y, por supuesto, los aranceles a los autos de lujo son elevados y esto conlleva a precios altos. Sin embargo el mercado no cambia dramáticamente, pero si hablamos de menores barreras comerciales, todo el segmento premium tendría más oportunidades. Eso se replicaría para nosotros en mayor facilidad para invertir en la red de concesionarios.
Hoy América Latina es considerada la ‘cenicienta de la economía’. ¿Cómo identifica a la región?
Hace 10 años cuando veíamos a Sudamérica nos topábamos primero con Brasil, Argentina, quizá Chile. Lastimosamente en ese momento el mercado premium no explotó. Hoy hemos regresado a ver a los mercados circundantes, queríamos estar presentes con nuestra marca y estamos contentos con la evolución. Son buenos clientes y es un negocio cualitativamente valioso.
Todo cliente premium es apreciador por AUDI AG y no debemos amedrentarnos frente a cualquier barrera, somos una marca internacional y queremos que así nos vean. Nunca se trata solo del tamaño. Tenemos pequeños países donde vendemos 80, 130 o 150 unidades, pero lo hacemos. Lo importante es que todos estén contentos con la decisión de haber comprado un Audi.
El mercado premium ha registrado un crecimiento significativo. ¿A qué responde ese comportamiento?
La participación del mercado premium va a ser sobre proporcional. Esto ya lo vemos en Rusia, India, China y Sudamérica… vamos a tener un aumento de este segmento. Muchos mercados quieren mejorar la calidad de vida, para eso trabajan y eso significa que pueden darse el lujo de comprar algo más.
Ha dicho que “todo cliente premium es valioso”. ¿Cuáles son los pilares y canales para que los colaboradores estén empapados de esa visión y la transmitan al cliente en cualquier parte del mundo?
Es un proceso largo, lento y difícil. En primer lugar, el Director de la Junta Directiva desarrolla una estrategia y la vive. Desde ahí se la lleva a todos los mandos, mediante la transmisión de ideas y objetivos. Es vital saber que el cliente es el centro de todo. Y esto lo queremos hacer con productos emocionales, innovación y tecnología. Evidentemente hoy vamos a tener nuevas relaciones con los clientes porque el Facebook e Internet van más rápido de lo esperado. Tenemos que prepararnos para eso.
En AUDI AG tenemos personas de 30 culturas diferentes y para englobar su trabajo en un solo producto hay que tener un trabajo responsable. Se trata de recoger temas ecológicos, sociales, económicos y, lógicamente, hacer de esto un negocio rentable. Los empleados nos acompañan en este viaje y generamos una dinámica que se auto engendra día a día, porque ya lo he dicho, si al alto nivel sabemos qué es lo que queremos, no es suficiente; debemos ir a la fábrica, a los operarios.
¿Qué pasa con las actividades de RSE?
No hay una estrategia establecida. Son muchas actividades las que hacemos, por ejemplo, guarderías para los hijos de los operarios; nuestros proveedores trabajan con personas con capacidades especiales. Buscamos que todos tengan éxito, accionistas y trabajadores.
Hay iniciativas de AUDI AG, en específico, que queremos implantar como la movilidad en las grandes ciudades. Cada año hacemos inversiones para nuevos productos marcados por la innovación que nos lleven a la reducción de emisiones en los coches. Pero cada uno debe contribuir. Todos tienen responsabilidad y lo tienen que sentir.
Hay una competencia dura entre las marcas de lujo. ¿Cuál es su sello distintivo?
En el segmento premium, Audi es la marca más joven y eso significa para mi modernidad; hoy tenemos la clientela más joven. ‘A la vanguardia de la técnica’ es nuestro lema. Por ello, si queremos mejorar algo en el mundo es necesario garantizarlo a través de innovaciones y tecnología. Otros hacen coches bonitos, nosotros lo hacemos más deportivos, modernos y nos fijamos en los detalles. Si no eche un vistazo al Audi A6 o A3.
¿En qué modelo Audi se siente más cómodo?
En un R8, aunque el RS5 sería una buena alternativa. Me gusta conducir, me gusta la deportividad y me siento joven (risas).
El empresario (nacido el 17 de marzo de 1963 en Titting, Alemania), hoy cabeza de la afamada empresa alemana de autos premium, inició su trabajo en esta industria a los 27 años.
Lo que arrancó como un trabajo ligado al marketing y a las ventas, siete años después de su ingreso en 1990 se dio un giro importante cuando Ferdinand Piëch, Presidente de la Junta Directiva de Volkswagen, lo nombró su ayudante en jefe. Stadler hoy es Presidente del Consejo de Dirección de AUDI AG desde 2007 y se unió al Consejo de Dirección del Grupo Volkswagen, en su calidad de Presidente de AUDI AG desde 2010.
Este empresario, hijo de un agricultor en Wachenzell, se declara amante de los debates y no le teme a los grandes retos. Él ha garantizado un arduo trabajo y ha llevado a un éxito sostenido a la empresa sin importar la crisis que afecta a la Unión Europea.
Tiene los pies en la tierra, rasgo vital para cumplir con el propósito que se ha planteado para 2015: hacer de Audi la marca de lujo más popular del globo.
El ejecutivo, graduado en Administración de Empresas, con especialización en Planificación Corporativa, Contraloría y Finanzas, Banca e Inversiones, en Augsburgo Universidad de Ciencias Aplicadas, trabajó previamente en Philips Kommunikation Industrie AG de Nuremberg. Arribó a Audi en 1990.
En 1994 pasó a Volkswagen/Audi España SA, en Barcelona, como Director Comercial. Tres años después fue Jefe de la Junta de la Oficina de Gestión para el Grupo Volkswagen, y, además, Jefe de Grupo de Planificación de Producto (2002). Revista Ekos Negocios entrevistó al alto ejecutivo, quien compartió datos vitales de su estrategia y visión empresarial.
ENTREVISTA / AUDI AG TIENE SU MIRADA PUESTA EN AMÉRICA
El porcentaje de autos Audi vendido en 2011 en países como Ecuador, Colombia, Perú, Costa Rica, no es gigantesco. ¿Qué ocurriría si no existieran barreras comerciales?
Estos son países pequeños, con un segmento premium también pequeño y, por supuesto, los aranceles a los autos de lujo son elevados y esto conlleva a precios altos. Sin embargo el mercado no cambia dramáticamente, pero si hablamos de menores barreras comerciales, todo el segmento premium tendría más oportunidades. Eso se replicaría para nosotros en mayor facilidad para invertir en la red de concesionarios.
Hoy América Latina es considerada la ‘cenicienta de la economía’. ¿Cómo identifica a la región?
Hace 10 años cuando veíamos a Sudamérica nos topábamos primero con Brasil, Argentina, quizá Chile. Lastimosamente en ese momento el mercado premium no explotó. Hoy hemos regresado a ver a los mercados circundantes, queríamos estar presentes con nuestra marca y estamos contentos con la evolución. Son buenos clientes y es un negocio cualitativamente valioso.
Todo cliente premium es apreciador por AUDI AG y no debemos amedrentarnos frente a cualquier barrera, somos una marca internacional y queremos que así nos vean. Nunca se trata solo del tamaño. Tenemos pequeños países donde vendemos 80, 130 o 150 unidades, pero lo hacemos. Lo importante es que todos estén contentos con la decisión de haber comprado un Audi.
El mercado premium ha registrado un crecimiento significativo. ¿A qué responde ese comportamiento?
La participación del mercado premium va a ser sobre proporcional. Esto ya lo vemos en Rusia, India, China y Sudamérica… vamos a tener un aumento de este segmento. Muchos mercados quieren mejorar la calidad de vida, para eso trabajan y eso significa que pueden darse el lujo de comprar algo más.
Ha dicho que “todo cliente premium es valioso”. ¿Cuáles son los pilares y canales para que los colaboradores estén empapados de esa visión y la transmitan al cliente en cualquier parte del mundo?
Es un proceso largo, lento y difícil. En primer lugar, el Director de la Junta Directiva desarrolla una estrategia y la vive. Desde ahí se la lleva a todos los mandos, mediante la transmisión de ideas y objetivos. Es vital saber que el cliente es el centro de todo. Y esto lo queremos hacer con productos emocionales, innovación y tecnología. Evidentemente hoy vamos a tener nuevas relaciones con los clientes porque el Facebook e Internet van más rápido de lo esperado. Tenemos que prepararnos para eso.
En AUDI AG tenemos personas de 30 culturas diferentes y para englobar su trabajo en un solo producto hay que tener un trabajo responsable. Se trata de recoger temas ecológicos, sociales, económicos y, lógicamente, hacer de esto un negocio rentable. Los empleados nos acompañan en este viaje y generamos una dinámica que se auto engendra día a día, porque ya lo he dicho, si al alto nivel sabemos qué es lo que queremos, no es suficiente; debemos ir a la fábrica, a los operarios.
¿Qué pasa con las actividades de RSE?
No hay una estrategia establecida. Son muchas actividades las que hacemos, por ejemplo, guarderías para los hijos de los operarios; nuestros proveedores trabajan con personas con capacidades especiales. Buscamos que todos tengan éxito, accionistas y trabajadores.
Hay iniciativas de AUDI AG, en específico, que queremos implantar como la movilidad en las grandes ciudades. Cada año hacemos inversiones para nuevos productos marcados por la innovación que nos lleven a la reducción de emisiones en los coches. Pero cada uno debe contribuir. Todos tienen responsabilidad y lo tienen que sentir.
Hay una competencia dura entre las marcas de lujo. ¿Cuál es su sello distintivo?
En el segmento premium, Audi es la marca más joven y eso significa para mi modernidad; hoy tenemos la clientela más joven. ‘A la vanguardia de la técnica’ es nuestro lema. Por ello, si queremos mejorar algo en el mundo es necesario garantizarlo a través de innovaciones y tecnología. Otros hacen coches bonitos, nosotros lo hacemos más deportivos, modernos y nos fijamos en los detalles. Si no eche un vistazo al Audi A6 o A3.
¿En qué modelo Audi se siente más cómodo?
En un R8, aunque el RS5 sería una buena alternativa. Me gusta conducir, me gusta la deportividad y me siento joven (risas).