RSC: Los códigos de conducta ética
Un compromiso sostenible, un paso ineludible para las organizaciones.
| En el sector bancario y financiero, bajo este paraguas, se incluye la ética bancaria, los fondos éticos, la inversión solidaria y responsable, los códigos de conducta, y la banca ética; así, se combinarán con los criterios económicos, sociales y medio ambientales para crear instituciones sostenibles. Si queremos situar de mejor manera la importancia de la ética en los negocios y su puesta en el escenario global como una práctica necesaria para las empresas, debemos citar a Kofi Annan, el entonces Secretario General de la ONU, cuando en 1999, durante el Foro Económico de Davos lanzó el Pacto Global, cuyo objetivo era unir el poder del mercado con la autoridad de los valores universales, es decir, un mercado con principios éticos, un cambio de paradigma que reglará el accionar de los negocios en el mundo actual. Así, con ayuda de la globalización y un planeta cada vez más intercomunicado, la ética empieza a regir la economía,donde la RSC se convierte en un instrumento para ponerla en práctica en todo tipo de organizaciones. A nivel mundial, día a día, son más las organizaciones que deciden comprometerse a mantener negocios y prácticas éticas, lo cual les permite demostrar su Responsabilidad Social, muchas veces materializadas a través de Códigos de Conducta Ética, o Manuales de Buenas Prácticas. | ||
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| Un tema íntimamente relacionado a los Códigos o Manuales de Buenas Prácticas es la Banca Ética, la misma que se enfoca en maximizar la participación social, una gestión eficaz y profesional del dinero, la transparencia como un valor fundamental, el invertir en proyectos con un impacto social e inclusión de los depositantes en la decisión sobre la utilización de su dinero para lograr una rentabilidad no solo económica sino con alto valor medioambiental y social. | ||
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| La banca ética se diferencia de la tradicional por los sectores o tipo de actividades en las que colocan el dinero (activo) y por la creación de conciencia y compromiso de los clientes al permitirles decidir el destino de sus fondos (pasivo). Se busca evitar la inversión en actividades como tráfico de drogas, guerras, especulación financiera, evasión de impuestos, apoyo a regímenes totalitarios, actividades contaminantes del medio ambiente, explotación infantil, o relaciones comerciales injustas, entre otras. La ética, materializada a través de Códigos de Conducta, se presenta como un componente clave dentro de la gestión de RSC en las organizaciones y su relación con el entorno. Así, los principios éticos deben prevalecer como fundamento de las decisiones empresariales, una lógica interesante en un mundo donde cada vez son más frecuentes los escándalos por corrupción, sobornos, especulación y crisis financieras. En este sentido, se presenta la oportunidad de pasar de la pura RSC a la banca y gestión ética, como un componente del compromiso sostenible de las organizaciones. |