Buscamos trabajar eficientemente, dejando una huella positiva que aporte a nuestra cadena de valor. Desde nuestros inicios, nos sentimos comprometidos con las iniciativas que favorezcan la salud y bienestar de la comunidad. En el año 2000, desarrollamos un modelo de Negocio Inclusivo, que promueve emprendimientos y representa una oportunidad de crecimiento para pequeños farmacéuticos. Así nació la primera franquicia de farmacias bajo la marca de Cruz Azul y, posteriormente, la de Farmacias Comunitarias. Sus propietarios reciben tecnología, capacitación y demás herramientas que les permiten ser microempresarios competitivos, a fin de que su negocio sea próspero y sostenible. Las comunidades de zonas en desarrollo y periféricas acceden a medicinas de calidad, gracias a la cobertura de estas farmacias que, con más de 1.600 locales, impulsan la economía de las 190 poblaciones donde están presentes, generando más de 3.800 empleos directos e indirectos. El desarrollo, empleo, crecimiento económico y bienestar alcanzado por nuestros microempresarios farmacéuticos han sido reconocidos como una buena práctica de desarrollo sostenible, por organizaciones como: el Gobierno Provincial de Pichincha; Pacto Mundial de las Naciones Unidas - Ecuador y la Fundación Corresponsable de España. Este modelo de negocio, que surgió con una visión asociativa y solidaria para brindar apoyo y seguridad a los pequeños farmacéuticos tradicionales, hoy agrupa alrededor de 800 emprendedores que conforman Farmacias Cruz Azul y Farmacias Comunitarias.