En el encuentro se abordaron los retos y oportunidades para reducir la brecha de género en el sistema financiero ecuatoriano. Además, se revisaron los avances de las instituciones bancarias privadas para otorgar créditos, crear productos especializados para la mujer, abordar la educación financiera, entre otros temas. Citibank, Banco Guayaquil, Banco Pichincha, Banco Procredit y Banco Solidario fueron algunas de las entidades participantes. Matilde Mordt, Representante Residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), intervino para resaltar la relación de la inclusión financiera con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “La inclusión financiera no es neutral en cuanto al género, por lo que las entidades financieras deben trabajar para garantizar el acceso igualitario de los hombres y mujeres”, mencionó Mordt. Según el reporte de ‘The Economics of Banking on Women 2019’, las mujeres a nivel global son un segmento en crecimiento, debido a la tendencia global del liderazgo femenino por alcanzar mayores niveles de educación, mejores oportunidades laborales y, básicamente, controlar el 80% de las decisiones de consumo en el hogar. Sin embargo, en Ecuador la brecha de género en el sector bancario alcanza el 18%, nivel tres veces mayor al promedio de Latinoamérica. Para Julio José Prado, presidente ejecutivo de Asobanca, la participación de las mujeres en la economía es creciente, siendo el segmento de mercado de más rápido desarrollo. Mientras que, para Cristina González, vicepresidenta de Riesgos de Banco Pichincha, el tema de género debe ser parte fundamental de la banca. “Banco Pichincha ha suscrito convenios con organismos multilaterales en temas de desarrollo para acceder a un fondeo que ofrezca mayor volumen de crédito para mujeres”, sostuvo González. Fidel Durán, gerente general de Banco Solidario, destacó la labor de la entidad que lidera por ser un “banco de inclusión”. “Buscamos mejorar nuestra oferta de crédito con productos que agreguen valor a las mujeres, también accedimos a préstamos internacionales para impulsar financiamiento con enfoque de género”, indicó Durán. Por su parte, Banco Guayaquil destacó su trabajo con sus corresponsales no bancarios, de los cuales un 64% son mujeres. Además, la entidad comentó sobre su préstamo de USD 50 millones realizado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID Invest), para financiar el crecimiento de MIPYME, un proyecto donde el 50% se destinará a financiar microempresas lideradas por mujeres. La experiencia de transformación digital de Banco Procredit fue un punto de interés en el foro. Pues, a través de la digitalización, el banco ha ahorrado recursos para entregar créditos a tasas más atractivas. Prestaciones que, por políticas de la entidad, no se basan en la distinción de género. Para finalizar, Rocío Velarde, gerente general de Citi Ecuador, enfatizó que su compañía ha trabajado con actores internacionales para multiplicar el acceso a financiamiento para emprendedoras, empresas fundadas por mujeres o compañías que tienen una participación mayoritariamente femenina.