Pagos interbancarios en Ecuador: el monto sube 14,5% y las operaciones caen 3,5%

Pagos interbancarios en Ecuador: el monto sube 14,5% y las operaciones caen 3,5%

El SPI movilizó USD 161.668 millones entre enero y septiembre de 2026. El monto creció 14,5%, mientras las operaciones cayeron 3,5%, con un aumento del valor promedio más marcado en el sector privado.

El Sistema de Pagos Interbancarios (SPI) movilizó USD 161.668,4 millones entre enero y septiembre de 2026, un crecimiento interanual de 14,5%. Sin embargo, procesó 87 millones de operaciones, una reducción de 3,5%, según el Banco Central del Ecuador (BCE). El resultado combina un mayor flujo de recursos con una menor cantidad de órdenes de pago.

La diferencia se observa en el valor promedio por operación. Un cálculo a partir de las cifras redondeadas del BCE lo sitúa en aproximadamente USD 1.858, frente a USD 1.565 en el mismo período de 2025: un incremento cercano al 18,7%. En conjunto, cada operación canalizó más dinero, aunque este promedio no describe necesariamente el monto de la transferencia más habitual.

El cambio fue más marcado en el sector privado. El valor transado aumentó 15,1%, mientras el número de operaciones disminuyó 9,7%. La relación entre ambas variaciones implica un crecimiento aproximado de 27,5% en el monto promedio. Este indicador aporta una lectura adicional al volumen de pagos: permite identificar que el aumento de recursos movilizados estuvo acompañado por operaciones de mayor valor medio.

En el sector público crecieron tanto el monto procesado, con un incremento de 12,7%, como las operaciones, que aumentaron 2,3%. Así, el comportamiento agregado del SPI reúne dinámicas distintas entre ambos sectores, una diferencia relevante para interpretar sus resultados.

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El promedio, sin embargo, requiere contexto. Un grupo reducido de transferencias de alto valor puede elevarlo sin que aumenten de manera similar los pagos de la mayoría de los usuarios. Para identificar el origen del cambio harían falta datos sobre la distribución de los montos, los participantes y el propósito de las operaciones. Las cifras agregadas tampoco permiten determinar cuánto corresponde a pagos comerciales, obligaciones financieras u otros movimientos.

La evolución del SPI debe leerse junto con los demás canales. El BCE registra por separado la Cámara de Compensación Especializada, que liquida resultados asociados, entre otros servicios, a transferencias en tiempo real, tarjetas y billeteras móviles. Por ello, una caída de operaciones en el SPI es insuficiente para establecer una reducción general del uso de pagos electrónicos o una migración específica hacia otro mecanismo.

Para bancos y empresas, el análisis más útil combina frecuencia, monto y comportamiento por cliente. Un mayor valor procesado puede elevar las necesidades de liquidez en determinados momentos, dependiendo de cuándo se ejecuten los pagos. Para las tesorerías, esto refuerza la importancia de prever vencimientos y disponibilidad de fondos. El indicador nacional ofrece contexto; la presión sobre la caja de cada compañía depende de su propio calendario de cobros y desembolsos. (I)