Fletes marítimos hacia Ecuador suben 42,7%: el impacto sobre costos y márgenes
El flete de la carga procedente de China aumentó 68,2% interanual en agosto. El encarecimiento puede presionar los márgenes y el capital de trabajo, según el peso del transporte en cada producto.
El costo del flete marítimo de las importaciones que llegan a Ecuador aumentó 42,7% interanual en agosto de 2026, según el Banco Central del Ecuador (BCE). El dato incorpora una presión adicional para las empresas cuyo abastecimiento depende del transporte internacional, aunque su efecto sobre el costo final varía según el producto y las condiciones contratadas.
La variación fue especialmente elevada en las importaciones procedentes de China, cuyo flete aumentó 68,2%. Para la carga proveniente de Estados Unidos, el incremento fue de 22,7%. La diferencia vuelve relevante evaluar el costo completo de abastecimiento por origen: una ventaja en el precio de compra puede reducirse si el transporte absorbe una mayor proporción del presupuesto.
Por productos, el BCE reportó aumentos de 50,9% en el flete de aparatos eléctricos y de 50,3% en el de productos plásticos. La exposición empresarial puede extenderse más allá del importador directo cuando estos bienes se utilizan como equipos, componentes, envases o insumos. En esos casos, un mayor gasto logístico puede trasladarse a otras etapas de la cadena, dependiendo de los contratos y de la capacidad de cada proveedor para absorberlo.
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La magnitud del impacto exige distinguir el flete del costo total de importar. El transporte marítimo es uno de los componentes de la operación, junto con la mercancía y otros gastos aplicables. Por ello, el aumento reportado no equivale a una subida de 42,7% en el precio final de todos los productos importados. La incidencia será mayor en aquellos bienes para los que el transporte representa una parte importante de su costo.
También existe una diferencia al interpretar las estadísticas comerciales. La balanza de bienes del BCE utiliza valores FOB, que consideran la mercancía puesta a bordo en el país exportador y excluyen el transporte internacional posterior. Así, el crecimiento del valor importado y el encarecimiento del flete deben analizarse como componentes distintos del desembolso empresarial.
Para una empresa que enfrente un mayor gasto de transporte, las alternativas pueden incluir absorber parte del incremento, ajustar precios o modificar su esquema de abastecimiento. Cada decisión tiene efectos diferentes: absorberlo puede reducir el margen; trasladarlo al cliente depende de la competencia y la demanda; consolidar cargas puede mejorar la eficiencia logística, pero también exigir más recursos para inventarios.
La presión puede alcanzar al capital de trabajo. Si una compañía necesita desembolsar más para reponer una cantidad similar de mercancía y mantiene sus plazos de cobro, podría requerir financiamiento adicional. De ahí que el seguimiento del flete cobre valor cuando se conecta con el costo por unidad, la rotación del inventario y las condiciones de pago. Son esas variables las que permiten determinar cuánto del aumento logístico termina afectando la rentabilidad y la caja. (I)