Othon Zevallos, Gerente General EPMAPS
“Una buena administración se complementa con mejoras en la gestión de procesos a través de estudios y manejo responsable y con el fomento continuo de buenas prácticas de gobierno corporativo”.
Proveer servicios de agua potable y saneamiento con eficiencia y responsabilidad social y ambiental”, así reza la misión de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS). Por ello, Othon Zevallos, cabeza de la institución, hace énfasis en generar una empresa con visión empresarial –criterio, eficiencia, control de gastos, etc.
Zevallos, ingeniero hidráulico, suma más de 20 años como investigador ambiental y un conocimiento profundo del agua y los servicios públicos. Ese es su aval para dirigir una de las empresas más importantes para la capital. “Los logros han sido posibles por la decisión del Alcalde Barrera de evitar cuotas políticas al interior del Directorio de la institución”.
El modelo de gestión
La base de la pirámide del trabajo de la EPMAPS es la legislación nacional y municipal y tres condicionantes: la sostenibilidad, la eficiencia y la calidad. “Eficiencia en el sentido de una buena gestión medida con indicadores”, enfatiza. La calidad, enfocada al servicio al cliente, calidad del agua y atención. Finalmente, la sostenibilidad tiene carácter de largo plazo y está ligada a tarifas, costos y a la responsabilidad social. “El agua es para todos sin importar la condición socio económica”.
La implementación de este modeló arrancó con un proceso de planeación estratégica (visión, misión, política, valores, formulación del mapa estratégico, factores críticos de éxito, etc.). Hoy la institución se focaliza en la ejecución de la estrategia.
Cambios sustanciales
El Gerente General de EPMAPS asegura que “el 98% de la población de Quito tiene cobertura, no obstante, este año, 18 barrios (ubicados en el sector alto de El Camal y otros en Calderón y Carapungo) incrementarán esa cifra.
A la amplia cobertura se suma un buen abastecimiento. Por ejemplo, “Quito tiene asegurado el líquido vital hasta el año 2060”, comenta Zevallos. Y agrega, “hay un plan maestro que se ejecutará por etapas”. La primera garantizará 2 mil litros por segundo adicionales. Pero talvez la arista de mayor impacto es el logro de un consumo responsable.
Lograr eficiencia también significa que las tres plantas principales con las que cuenta la ciudad funcionen en óptimas condiciones y que el líquido vital pase por un sistema estricto de control.
“Aunque tenemos un triple sistema (para el agua cruda, en la planta y en la red que monitorea el Laboratorio de Calidad), no teníamos una autoridad externa involucrada. Por ello, contratamos a la certificadora SGS”. El resultado: agua con 100% de calidad. Los parámetros que se miden garantizan ausencia de coliformes y color, que no haya turbiedad, ni sólidos en suspensión.
Toda esta labor se ha complementado con mejoras en la gestión de procesos a través de estudios y un manejo responsable y fomento continuo de buenas prácticas de gobierno corporativo.
Zevallos, ingeniero hidráulico, suma más de 20 años como investigador ambiental y un conocimiento profundo del agua y los servicios públicos. Ese es su aval para dirigir una de las empresas más importantes para la capital. “Los logros han sido posibles por la decisión del Alcalde Barrera de evitar cuotas políticas al interior del Directorio de la institución”.
El modelo de gestión
La base de la pirámide del trabajo de la EPMAPS es la legislación nacional y municipal y tres condicionantes: la sostenibilidad, la eficiencia y la calidad. “Eficiencia en el sentido de una buena gestión medida con indicadores”, enfatiza. La calidad, enfocada al servicio al cliente, calidad del agua y atención. Finalmente, la sostenibilidad tiene carácter de largo plazo y está ligada a tarifas, costos y a la responsabilidad social. “El agua es para todos sin importar la condición socio económica”.
La implementación de este modeló arrancó con un proceso de planeación estratégica (visión, misión, política, valores, formulación del mapa estratégico, factores críticos de éxito, etc.). Hoy la institución se focaliza en la ejecución de la estrategia.
Cambios sustanciales
El Gerente General de EPMAPS asegura que “el 98% de la población de Quito tiene cobertura, no obstante, este año, 18 barrios (ubicados en el sector alto de El Camal y otros en Calderón y Carapungo) incrementarán esa cifra.
A la amplia cobertura se suma un buen abastecimiento. Por ejemplo, “Quito tiene asegurado el líquido vital hasta el año 2060”, comenta Zevallos. Y agrega, “hay un plan maestro que se ejecutará por etapas”. La primera garantizará 2 mil litros por segundo adicionales. Pero talvez la arista de mayor impacto es el logro de un consumo responsable.
Lograr eficiencia también significa que las tres plantas principales con las que cuenta la ciudad funcionen en óptimas condiciones y que el líquido vital pase por un sistema estricto de control.
“Aunque tenemos un triple sistema (para el agua cruda, en la planta y en la red que monitorea el Laboratorio de Calidad), no teníamos una autoridad externa involucrada. Por ello, contratamos a la certificadora SGS”. El resultado: agua con 100% de calidad. Los parámetros que se miden garantizan ausencia de coliformes y color, que no haya turbiedad, ni sólidos en suspensión.
Toda esta labor se ha complementado con mejoras en la gestión de procesos a través de estudios y un manejo responsable y fomento continuo de buenas prácticas de gobierno corporativo.