Las huellas y la hecatombe irresponsable

Las huellas y la hecatombe irresponsable

Sostenibilidad y el uso de recursos Saber cómo crear riqueza y cómo repartirla

ROQUE MORÁN LATORRE
Presidente Ejecutivo del IRSE – ECUADOR
Instituto de Responsabilidad Social Empresarial del Ecuador
www.irse-ec.org

Lasostenibilidad constituye, grá­ficamente, el paraguas de la res­ponsabilidadsocial; en su cobi­jo se acurrucan las dimensiones económica, social yambiental, pero resulta desalentador que las personas y naciones sobre las querecae la mayor responsabili­dad no hacen caso a esto de la sostenibilidad porqueafecta sus intereses. Se han creado, posi­tivamente, tecnicismos oportu­nos yútiles como la “huella de carbono”, la “huella hídrica”, la “huella de lasTICs”. Es común, al inicio de conferencias y char­las alusivas, dramatizaracerca de la sostenibilidad, presentar imá­genes de desastres mundiales:gigantes chimeneas emitiendo humos contaminantes, ríos con coloración negruzca,mares ates­tados de residuos plásticos, de­siertos causados por la erosión delos suelos, niños hurgando en monumentales basureros, etc.

Peroesto se ha vuelto un lugar común que, si bien es una seria llamada de atención,causa lá­grimas de cocodrilo pero resba­la sobre pieles endurecidas por elansia de la ganancia insaciable, lo que se conoce como “capita­lismo salvaje”,un principal cau­sante de la inmolación de la sos­tenibilidad.

Ecología ¿un término devaluado?

Deacuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, ecología se definecomo: “cien­cia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con suentorno”, “parte de la sociología que estudia la relación entre los gruposhumanos y su ambien­te, tanto físico como social”, y, por último: “defensa yprotec­ción de la naturaleza y del medio ambiente”. Simple de entender… ¿no?Reiteramos que, aparente­mente, estos términos parecen imposibles de asimilarpara al­gunos países, en especial, para aquellos tildados de “desarrolla­dos”.Basta revisar algunos mapas y datos de los más contamina­dores del planeta;aquí presenta­mos un ranking transcrito –tex­tualmente-, desde “MSN Verde”, delos 5 países campeones de la hecatombe del planeta Tierra:

1. Brasil:Obtiene el primer lugar por la deforestación que se está ejecutando en la selvaamazó­nica, pulmón del mundo que es aniquilado. La extracción de petróleoaniquila a millones de especies.

2. EE. UU: La granindustriali­zación de Estados Unidos, su negativa a participar en algunos tratadosinterna­cionales del medio am­biente, la fertilización de los campos y laindustria ganadera, dejan como re­sultado altísimos millones de emisiones deCO2.

3. China:La gran cantidad de industrias sin los con­troles adecuados, la ener­gía acarbón generan una contaminación que no le da buena fama a este país asiático.

4. Indonesia:La deforesta­ción y el hacinamiento humano sin duda no son una buena mezcla.

5. Japón:Además de la so bre-explotación de los recursos y de una cultura del derroche,lo japoneses ya sufrieron una peligrosa contaminación nu­clear que aún causaestragos.

Quito y dos huellas

Comotoda capital del mundo, Quito no está exenta de comple­jos desafíos ambientalesque re­sultaría imposible acometer con todos a la vez.

En relación a la huella hídrica, casi en la totalidad de sectoresde la urbe, no existe conflictivi­dad, pero el derroche irrefrena­ble, por lafalta de educación y cultura de los habitantes, es un tema preocupante; porotro la­do, hay insuficientes áreas verdes y árboles que son naturales ge­neradoreshídricos e idóneos me­dios para descontaminar el am­biente; sin embargo, aún noes un reto prioritario.

Meritorioel objetivo de la actual Secretaría de Ambiente del DMQ, de disminuir la huellade carbo­no, que es alarmante, con 5,1 millones de toneladas de CO2, siendo elsector del transporte el mayor contribuyente con el 56% de las emisiones, alque esa en­tidad ha concedido apremio de combatir.

Conclusión

No es sencillo afrontar el conflic­to entreel mal llamado “desarro­llo” y la depredación del plane­ta. El problema radicaen que se entienda bien aquel refrán “pan para hoy, hambre para mañana” y quese tenga claro que el fin no es obtener riqueza sino el cómo obtenerla y cómorepartirla.