Laberinto: el reto de transformar crisis y oportunidades
“ No creo en la RSE”, con esa respuesta a un post que publiqué en las redes sobre cómo impulsar la Responsabilidad Social, un reconocido comunicador y docente argentino, planteaba su postura sobre el tema.
| POR : LORENA BRIGNARDELLO | ESPECIALISTA EN RSE YCOMUNICACIÓN INSTITUCIONAL.COORDINADORA DE COMUNICACIÓN,DOCENTE Y CONSULTORA ASOCIADA. CAPACITARSE Asimismo, varios reconocidos impulsores de la RSE y Sostenibilidad en Iberoamérica como Antonio Vives, Perla Puterman, Antonio Argandoña o Carmen Martí, han planteado sus posturas en torno al desarrollo de la disciplina y sus cuentas pendientes. Parafraseando al libro de Gabriel García Márquez “El general en su laberinto”, creo realmente que la Responsabilidad Social se encuentra en un laberinto o en una encrucijada, pero a su vez, si comparamos con 10 años atrás, podemos notar un avance significativo. | |||||
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| Tomando una definición derivada de la Unión Europea: “la responsabilidad social es la responsabilidad de las empresas por sus impactos en la sociedad”. ¿Qué significa? Ser responsable según su definición es justamente eso, la virtud de asumir las consecuencias de sus acciones, positivas o negativas, y allí es donde se fundamenta la responsabilidad social, desde las actitudes individuales, hasta las de la organización: asumir los impactos que genere. Cuando se comprende esto se diferencia la RS de lo que es exclusivamente el trabajo con la comunidad o la filantropía (que fueron parte de sus orígenes) y se internaliza en la misión y visión de la empresa y del gobierno corporativo, se construye el primer paso para la gestión sostenible. Una gestión que debe realizar su actividad atendiendo a las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social. La situación actual habla de crisis: a las empresas se les exige casi tanto como al estado, la opinión pública en su mayoría no confía en éstas y la brecha entre el decir y el hacer en cuanto a su gestión, suma incertidumbre y desaliento. Entonces,debemos redoblar el compromiso y transformar crisis en oportunidad. En definitiva, tenemos la gran oportunidad de encontrar la salida a este laberinto de Responsabilidad Social y quienes nos dedicamos a impulsarla tenemos el reto de hacerlo y definir acciones. |