La leche, el líquido vital de Toni

La leche, el líquido vital de Toni

El yogur y la leche chocolatada son sus productos estrella. El secreto del éxito está en las mezclas.


La innovación en Indus­trias Lácteas Toni S.A. es un eje que sostiene todo el pro­ceso de producción.En primera instancia como una filosofía de mejoramiento continuo y ya en la práctica con la aplicación del programa de los mininegocios, operativo desde mayo de 2011.

Integrados a esta filosofía, cada colaborador está motivado a pro­poner una innovación y para ello se agrupan por áreas de trabajo y se reúnen para una socialización mensual. Por el momento, el mo­delo se aplica solo en la planta de producción, pero se adoptará en toda la firma.

La inspiración viene del análisis de los problemas, de donde sur­gen las ideas para que en cada área se presente una propuesta. Luego el camino sigue su cur­so por cuatro niveles jerárquicos que incluye a operadores, super­visores, máster coachs y la Gerencia General. Los mejores resulta­ dos se premian, con incentivos y los trofeos ganados son exhibi­dos en cada área.
Los reconocimientos se otorgan a aquellos proyectos que apoyan a mejorar el cumplimiento de los procesos, a la mejor oportunidad de desarrollo y a la mejor innova­ción, que se califica de acuerdo a la calidad y rapidez de la idea.

Los productos
Toni tiene en su portafolio una oferta de 192 productos. Lo que hace que la planta esté operativa las 24 horas para cumplir con los requerimientos del mercado.

Su propuesta alimenticia incluye la tradicional Gelatoni, la bebida Citruss Tampico, el yogur, las lí­neas de té, aguas, leches y ave­nas, queso crema y manjar.

Algunos de estos forman parte de los alimentos funcionales, es decir aquellos que tienen valor agregado por su aporte nutricional, lo que precisamente es uno de los sellos que ha marcado la gestión de Toni.

La dotación de los ingredientes
El trabajo inicia con la entrega de 120 mil litros de leche, cantidad que se utiliza diariamente para la fabricación de los distintos pro­ductos. Durante la mañana y la noche llegan 28 tanqueros que proveen del lácteo a Toni. Los productores llegan desde provin­cias como Manabí y Guayas.

La leche es aprobada, previo a la producción, en el laboratorio de la empresa donde se realiza un control de calidad y se la alma­cena en grandes silos con capa­cidad de 32 mil litros cada uno.
La oferta de Toni alcanza los 192 productos entre lácteos, aguas, té, queso crema y otros.

Allí, se clasifica el producto de acuerdo al porcentaje de grasa que contiene y a la receta en la cual se utilizará. Por ejemplo, pa­ra el yogur diet es necesario que sea descremado y para la leche chocolatada, el lácteo debe con­tener un porcentaje de grasa es­pecífico, que es distinto al que tiene la leche entera.

Una vez en los tanques la leche se traslada por las tuberías ubica­ das en el techo hacia las distintas áreas de mezcla. Estas se utilizan para dotar de este ingrediente a toda la planta.
El cremoso yogur
La leche que llegó al área por tube­rías se mezcla con la leche en pol­vo, azúcar y demás ingredientes de acuerdo a cada receta para iniciar el proceso de pasteurización.Este paso es básico ya que se eli­minan microorganismos perjudi­ciales para el organismo.

Una vez completo este proceso comienza la etapa de madura­ción donde esta mezcla se enfría a una temperatura de entre 42 y 44ºC.Luego se adiciona el Lactobacilus (LGG) y sabores. Poste­rior a ello permanece de cuatro a cinco horas hasta que alcanza su PH óptimo.

Una vez maduro, se toma una muestra para el control de cali­dad y se lo enfría con una base de agua que está a 2ºC. En gene­ral, el proceso tarda siete horas, luego de lo cual se guarda en los tanques de almacenamiento que están a 12ºC.

Inocuidad, lo primordial
Debido a que la producción de Toni se concentra en alimentos, la mano humana casi no intervie­ne en el proceso, que en su mayoría es mecanizado.

Por ello, el envasado se da en un hermético proceso en el que los equipos ejecutan la labor. Así, con dispensadores, se coloca el yogur en el envase, en el caso del Toni Mix, otra máquina dis­pensa el cereal. Se unen ambos recipientes; el mismo equipo     coloca la cuchara y lo ordena en las cajas para su almacenamiento y posterior despacho.
Solo de este producto se fabrican más de 10 000 unidades/ hora.

Luego, estas pasan a una precá­mara de refrigeración -paso pre­vio al despacho- que están a una temperatura de entre 6 y 7ºC y luego a la cámara de frío que se encuentra entre 4 y 5ºC.Allí per­manecen un tiempo máximo de dos días debido a que es un pro­ducto perecible.
se concentra en alimentos, la mano humana casi no intervie­ne en el proceso
Para saciar la sed...
En otra área de la planta se pre­paran las leches de sabores, la avena, la gelatina, el queso cre­ma y los distintos tipos de agua. Si bien algunos de ellos se fabri­can en el mismo equipo, lo ha­cen en tiempos y procesos distin­tos. Por ejemplo, para cada sabor de agua, primero se lava la mez­cladora y luego se colocan los in­gredientes.

Es así que durante todo el día se preparan los distintos productos pero en períodos específicos de tiempo de acuerdo al requerimiento del mercado.

En esta área también están los tanques exclusivos para el almacenamiento de la leche que se dispensa­rá en el envase. El proceso es así de simple (mezcla y envasado) pero la clave está en añadir la dosifica­ción correcta de todos los ingredientes y para cum­plir con ello se producen siempre en etapas de 6 mil kilos de producto.

Tampico, las tres variedades de Té Toni y la bebi­da energizante Profit se envasan en otra área de la compañía, donde la materia prima llega también por tuberías para dotar del mismo a las mezclado­ras. Luego se introduce en una máquina que hace el trabajo completo con el fin de evitar la manipu­lación de la mano humana. Esta es una especie de cápsula hermética en la cual se realizan los dos pro­cesos, el de mezcla y el envasado.

Y todo avanza tan rápido que en esa área se alcanza a producir más de 10 mil unidades por hora.

El envasado perfecto
Otra zona, cerrada herméticamente con paredes de acero, resguarda el secreto del tetrapack. Allí no se puede ingresar con el fin de conservar la pureza de los productos que allí se envasan tales como la leche y la avena. De hecho, esta es una planta autónoma al resto de la nave industrial porque tiene sus pro­pios equipos de mezcla y empacado.