Empresas Responsables, capítulo Colombia: OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS
En Colombia, se ha planteado a la sostenibilidad como una estrategia de desarrollo en la agenda del gobierno.
| Por: Melissa Urzola Guarín / Consultora en Responsabilidad Social y actualmente Coordinadora del proyecto Planes Empresariales de Movilidad Sostenible –PEMS- (Bogotá, Colombia). Los retos que enfrenta actualmente Latino américa en materia de Responsabilidad Social son muchos; su riqueza natural, su alto potencial de crecimiento y sus economías emergentes son, sin duda, un atractivo para la inversión extranjera que ve en nuestros países un amplio abanico de oportunidades que actualmente en las naciones desarrolladas no existe. Ante este panorama, los gobiernos deben establecer las condiciones para que esta inversión sea factible pero, sobre todo, las garantías para que exista un equilibrio entre la rentabilidad económica, y un desarrollo en términos económicos, sociales y ambientales a nivel local. | ||
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| Progreso conjunto El sector privado está alineado con la sostenibilidad, lo que permite avanzar por el mismo camino. Sin importar el tamaño, las empresas han adoptado este concepto y lo han llevado a la práctica con la implementación de sistemas de gestión. Adicionalmente, la estrategia de la creación de valor compartido ha generado una conciencia empresarial para identificar nuevas oportunidades de negocio, mientras se aportan soluciones a problemas del entorno. Con esta fórmula, se evidencia que el éxito y el mejoramiento de la calidad de vida sí pueden ir de la mano. Para lograr un mayor impacto social que sea sostenible, es imprescindible unir esfuerzos entre el sector público y el privado. Por eso, el Gobierno Nacional apostó por la creación de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (ANSPE) encargada de la estrategia que busca optimizar la inversión privada, mientras se fortalece la institucionalidad gubernamental y se impulsa la innovación social. Cambio de mentalidad Con la negociación del proceso de paz que se está llevando a cabo en Colombia, el debate sociales álgido. Frente a un tema tan sensible, es natural que se encuentre todo tipo de posiciones. Sin embargo, en esta coyuntura se debe procurar tener una perspectiva sostenible donde confluyan la justicia social con mayor calidad de vida para las personas y el pleno respeto a los derechos humanos; el desarrollo económico con mejoras en la infraestructura, crecimiento empresarial, generación de empleo y la reducción de la brecha de inequidad; y la protección al medio ambiente como eje fundamental. Por eso, alcanzar la paz no se limitará a una firma entre las partes,sino que será un proceso en el que todos los sectores de la sociedad deberán hacer su aporte. La reconstrucción de El Salado,un pueblo al sur del departamento de Bolívar, azotado por la violencia, es un claro ejemplo de lo que se puede hacer conjuntamente. Hace cuatro años comenzó este proyecto que desde la Fundación Semana ha vinculado a diferentes actores que aportan su conocimiento para dar soluciones integrales, al maximizar resultados y devolver a sus habitantes desplazados la confianza de retornar a casa y las condiciones necesarias para empezar de nuevo. Así, esta oportunidad de reconciliación nacional puede servir de pretexto para impulsar un cambio cultural que nos lleve a repensar nuestra sociedad donde no predomine el individualismo, sino el trabajo colectivo y el bienestar general. ¿Qué sigue? Las alternativas de acción son muchas, pero la innovación social se ha convertido en el camino para encontrar soluciones viables a problemáticas que afectan la calidad de vida de las personas. Su valor radica en la búsqueda de transformaciones sociales y ahí está el desafío. Los emprendedores de hoy son los que piensan en proyectos económicos con un fuerte enfoque en lo ambiental y social. Proyectos innovadores como el de Planes Empresariales de Movilidad Sostenible –PEMS- (en la ciudad de Bogotá), de la Fundación Chevrolet, la Universidad delos Andes y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), muestran que el aporte interdisciplinario es valioso a la hora de aportar soluciones a problemáticas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos. A través de la promoción de diferentes estrategias de movilidad sostenible entre el sector privado, se busca contribuir a la construcción de una ciudad más amigable. Hoy, 31 empresas y cuatro universidades hacen parte de la Red PEMS para implementar modos sostenibles de transporte que permitan a sus empleados disminuir sus costos y tiempos de desplazamiento y, al mismo tiempo, contribuir a la movilidad y reducción de emisiones CO2. | ||
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