Entre sus marcas más fuertes en el mercado nacional están President y Parmalat. La líder: Desde trabajar en el área de importación y administración en Marco Polo y Super Polo -empresa que trajo los primeros Trolebús e Ecovías a Ecuador-; incursionar en el área de investigación de mercados, en la que tuvo la oportunidad de trabajar en Ipsos; hasta llegar al apasionante mundo del consumo masivo con Lactalis, empresa que le dio la oportunidad de crecimiento y donde ya lleva siete años, es lo que ha fortalecido la trayectoria de Karla Ortiz. Inició su trayecto en la compañía como Jefe de Canal TAT, luego fue Jefe de Marca, Jefe de Desarrollo de Negocios Internacionales y desde hace casi tres años, lidera el área de Marketing. Experiencia: 8 años en investigación de mercados y 3 años en consumo masivo Estudios: Economía - Universidad Central del Ecuador También te puede interesar: Marketing de influencers: un factor generador de empleo y promoción de marcas President, conquistó los paladares ecuatorianos President es una marca premium de quesos, posicionarla en el mercado local ha sido desafiante, explica Karla. “Ecuador es un país consumidor natural de queso fresco y muy poco de quesos maduros y semimaduros, por lo que, a través de la estrategia de acompañamiento con influencers, key opinion leaders y auspicio de eventos, fomentamos la cultura de consumo del queso en el consumidor; que se arriesguen”. ¿Los resultados? Entre 2018 y 2019 duplicaron el volumen de ventas del segmento. Acercar quesos franceses mediante la experiencia Lactalis tiene una fuerte presencia a nivel mundial; y, en mercados como Centroamérica y el resto de la región -donde el consumo de queso maduro y semimaduro está más posicionado, han sido una gran ventana para ver qué tipo de productos pueden funcionar en el país. “También nos arriesgamos, buscando alternativas suaves y que invita a la prueba pero también a la recompra”. Humanizar la marca es clave “Si no humanizamos las marcas, no sabremos cómo llegar a los consumidores, a sus necesidades o puntos de dolor”; por lo que varias de sus campañas se han enfocado en educar a su público objetivo para que saque el mayor provecho al producto, como es el caso de Parmalat.