El ingrediente oculto de la estrategia: La gestión del agua

El ingrediente oculto de la estrategia: La gestión del agua

El agua es el pilar fundamental de cada célula viva que habita en la Tierra y de los productos que se consumen; por este motivo la crisis del agua es un problema de carácter mundial que afecta no solo a las regiones donde la escasez de agua es evidente, sino a cada consumidor y generador de bienes.

POR: Green Wise

El agua que no vemos es la que mayor porcentaje ocupa en el consumo diario.
Según la Water Footprint Network (WFN), existe una huella hídrica promedio de 3.795 litros/ día por habitante, donde el 3.8% es de uso doméstico, el 4.7% por consumo de productos industriales y el 92% por consumo de productos de origen agrario. Una persona aproximadamente genera un consumo diario de 3496 litros de agua para su alimentación, los cuales no se aprecian a simple vista; por ejemplo, para producir un kilo de carne se utilizan 15400 litros de agua y para un kilo de pan 1068 litros.

Según la FAO en el 2050 una de cada tres personas sufrirán escasez de agua.
En el Ecuador uno de los sectores no petroleros que más aporta al PIB corresponde a la agricultura. Este sector produce y exporta en su mayoría flores, banano y cacao. Una flor tiene una huella hídrica de 7 a 13 litros y un kilogramo de bananos de 790 litros.Por este motivo, el país debe enfocarse en gestionar el agua como un pilar fundamental para su desarrollo.

Además, en el Ecuador el tratamiento de aguas residuales es escasa por lo que la accesibilidad al recurso disminuye.

América del Sur es un gran proveedor de productos intensivos en agua. Otras regiones importan estos productos liberándose del estrés hídrico generado por los mismos, por ejemplo, el 82% de la Huella Hídrica de Suiza está fuera de los límites del país, es decir, que proviene de productos importados, lo cual hace que su consumo tenga un impacto global. 

Visualizando la Huella Hídrica
El agua es un recurso al cual nuestra sociedad tuvo acceso antes del desarrollo de los modelos económicos y no se encuentra regulado como cualquier otro bien del mercado (como el petróleo, ropa o alimentos). Por esa razón hoy en día es muy difícil visualizar su impacto monetario, así como su repercusión en las finanzas de una compañía, el futuro de la humanidad y el entorno. 

La metodología de la WFN, así como la ISO 14046 presenta una guía para cuantificar la huella hídrica, la cual calcula el impacto del agua consumida y contaminada. Esta huella puede calcularse para un negocio, proceso, producto, consumidor y región. La localidad y la temporalidad de este indicador permite medir el impacto sobre la sostenibilidad. Por ejemplo, si existen dos empresas con igual huella hídrica, y una de ellas está ubicada en un sector con escasez de agua, el impacto
sobre la sostenibilidad es mayor.

Beneficios e Incentivos de la Huella Hídrica
Si bien cuidar el agua tiene beneficios tangibles e intangibles como: asegurar el futuro de los negocios, obtener ventaja competitiva, tener licencias para la operación, prevenir y reducir riesgos, obtener reconocimientos (Punto Verde o en un futuro la Certificación Alliance for Water Stewardship), el objetivo fundamental es cuidar este derecho vital de las futuras generaciones. 

Hoy más que nunca, los sectores de uso intensivo del agua como: el sector agrario, la minería, el sector textil, la industria de alimentos y bebidas y la industria energética deben evaluar su desempeño en gestión del agua de manera que puedan sobrellevar los desafíos y continuar con el desarrollo de su negocio.

El mundo está caminando hacia regulaciones, incentivos e iniciativas enfocados en traducir este impacto a una responsabilidad compartida. Es hora de empezar a actuar y plasmar la visión de la sostenibilidad en estrategias y acciones concretas.