Economía Circular en Ecuador: hacia un desarrollo sostenible
En los últimos años, el concepto de economía circular, ha tomado fuerza en América Latina por el impacto que significa para el medio ambiente. Se trata de un sistema de aprovechamiento de recursos donde prevalece la reducción, reutilización y reciclaje de elementos.
La economía circular consiste en un ciclo continuo que conserva y mejora el capital natural, optimiza el uso de los recursos y minimiza los riesgos del sistema al gestionar una cantidad finita de existencias y unos flujos renovables. Ello permite responder a los desafíos del crecimiento económico y productivo actual.En este sentido, la Unión Europea ha priorizado y fomentado la transición de una economía lineal a una circular, tanto dentro de sus fronteras, como en otros países. La UE además, realiza esfuerzos para lograr una economía sostenible, competitiva, baja en carbono y eficiente en el uso de los recursos.
La implementación de este modelo, por otro lado, guarda una estrecha relación con las prioridades claves de la UE, como son el crecimiento y el empleo, el programa en materia de inversión, el clima y la energía, la agenda social y la innovación industrial, y el desarrollo sostenible.
De acuerdo con información de la Organización de las Naciones Unidas, la economía circular podría reducir hasta 99% las emisiones y desechos industriales en algunos sectores, a través de prácticas de retención de valor, como la remanufactura, restauración, reparación y reutilización.
En Ecuador, este concepto ha sido considerado recientemente. El país ha firmado compromisos internacionales que se enfocan de manera directa a la sostenibilidad para disminuir el calentamiento global, fomentar la producción sostenible y la reconversión ambiental y tecnológica de la industrial. Para ello, es crucial el papel de los diferentes actores como: Estado, Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs), Academia, sociedad civil y el sector privado.
Así, la economía circular depende de todo un engranaje que prevé un diseño y una propuesta para la implementación de políticas que faciliten la aplicación de sus componentes en: educación, consumo, conservación de recursos naturales, manejo de residuos, así como en la incorporación de un enfoque de innovación en los procesos de producción, optimizando los recursos naturales como agua, materias primas y combustibles fósiles.
De esta manera, en el país se está generando una serie de iniciativas y proyectos para construir una estrategia enfocada al desarrollo sostenible, a través de la realización del primer Seminario Internacional de Economía Circular en junio próximo, organizado por la Unión Europea, con el apoyo del Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Producción Comercio Exterior Inversiones y Pesca; y la posterior conformación de una red de expertos, empresas, académicos, autoridades locales e instituciones gubernamentales para desarrollar ideas, estudios y necesidades en torno a ello.
Los resultados de ese seminario se evidenciarán en el Libro Blanco de la Economía Circular, que reunirá estudios que permitan definir una línea base sobre el estado del país en torno a este modelo y al futuro para Ecuador. Por ello, será necesario crear conciencia sobre el impacto de las acciones de todos en el planeta, optimizando el uso de los recursos.
Además, es importante destacar que este modelo se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre ellos: Educación de Calidad, Trabajo Decente y Crecimiento Económico, Industria, Innovación e Infraestructura, Ciudades y Comunidades Sostenibles, Producción y Consumo Responsables y Alianzas para lograr los objetivos.