El encuentro contó con distintos actores LGBTI para abordar la importancia de la no discriminación y la transformación de la política-social, misma que permite entender y atender las problemáticas que vive hoy en día este grupo social. Así mismo, los actores expusieron las normativas nacionales e internacionales vigentes para proteger sus derechos. En un diálogo distendido, Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, señaló, que “para lograr una vida en comunidad, es necesario respetar al prójimo y sus distintas formas de sentir y pensar, reconociendo que la falta de información, promueve la desigualdad y la discriminación, imposibilitando su desarrollo”. Además, destacó que estos espacios de diálogo son de vital importancia para demostrar que la diversidad es un componente esencial para el crecimiento, la innovación y la sostenibilidad dentro del entorno profesional. Dentro del conversatorio participaron activistas y profesionales como Ana Almeida, Directora Ejecutiva del Proyecto Transgénero; Pamela Troya, activista LGBTI y vocera de la campaña nacional en pro del matrimonio igualitario en Ecuador; y Christian Paula, Abogado y Catedrático de la Universidad Católica del Ecuador. Pamela Troya, activista LGBTI, comenzó su lucha por la aprobación del matrimonio igualitario en el año 2013, cuando ella y su pareja, junto a un grupo de activistas, se presentaron en el Registro Civil y ante la negativa que recibieron, acudieron a otras instancias. Luego, colocaron una acción de protección, que fue negada en primera y segunda instancia. Por eso, en junio del 2014, colocaron una acción extraordinaria de protección ante la Corte Constitucional. Esta fue admitida a trámite en diciembre de ese año. En pocos días, su situación se volvió mediática; no solo visibilizó a una pareja lésbica, también marcó un antes y un después en la solicitud de un derecho que de entrada estaba negado para las personas LGBTI en el país. “El art.11.2 de la Constitución del Ecuador, promulga que todas las personas son iguales ante la ley y que nadie puede ser discriminado, entre esas razones por orientación sexual o identidad de género. Sin embargo, el art. 67 declara expresamente que “el matrimonio es la unión entre hombre y mujer, se fundará en el libre consentimiento de las personas contrayentes y en la igualdad de sus derechos, obligaciones y capacidad legal”, demostrando que existe una vulneración por parte del Estado ecuatoriano”, explica Troya. “Impedir el acceso al matrimonio igualitario es discriminación. Entonces, si no hay políticas públicas, si no hay transformación sociocultural, si no hay ruptura de paradigmas sociales, lo que está en la ley, no se ejecuta. Si bien la responsabilidad hacia el respeto a la diferencia es un problema de Estado, es también competencia de la empresa privada y lamentablemente, en el ámbito de la política pública, no existen políticas enfocadas a servicios de calidad para las personas LGBTI. Esta lucha la venimos trabajando desde el 2015 y hasta hoy no tiene respuesta por parte del Estado ecuatoriano”, enfatiza Paula. Para Ana Almeida, fortalecer el desarrollo económico de las personas LGBTI también es fundamental, ya que “en la actualidad el rechazo que causa la discriminación no permite que estas personas puedan conseguir un trabajo que dignifique sus capacidades. La sociedad está acostumbrada a verlos en determinados puestos de trabajo y todavía existen empresas que no contratan a personas de identidades y preferencias diferentes a las que se consideran comunes”. Finalmente, Dueñas agradeció el aporte y el apoyo de todos los asistentes y ratificó su compromiso para que la sociedad integre a los diferentes grupos sociales, destacando que es de gran importancia que el sector empresarial acoja a las personas LGBTI dentro de sus filas, sin discriminación alguna, protegiendo sus derechos y brindándoles la oportunidad de crecer a nivel personal y profesional. “El sector empresarial debe actualizarse dejando los tabúes atrás y respetar la diversidad” aseguró. Al cierre de esta edición, La Corte Constitucional del Ecuador, falló a favor de la legalización del matrimonio civil igualitario en el país, convirtiendo al Ecuador en el séptimo país de América en permitir el matrimonio civil entre personas del mismo sexo y sumándose a las 29 naciones alrededor del mundo que se adhieren a este derecho.Por: ADN Sostenible Fotos: Andrea Ariza