Cómo la biometría facial llevará los servicios financieros al siguiente nivel
La tecnología biométrica en los servicios financieros ha conquistado el mundo. Hoy en día, los usuarios experimentan mecanismos de reconocimiento de voz, huellas dactilares, identificación facial, escaneo de iris y muchas otras formas de iniciar sesión en cuentas bancarias.
En el pasado, bastaba con verificar la identidad de una persona con una herramienta sofisticada como la autenticación biométrica. Pero hoy en día, los nuevos esquemas de fraude y las regulaciones contra el lavado de dinero (AML) cada vez más estrictas determinan que la simple validación de la identidad ya no es suficiente.
La seguridad digital ahora es mucho más que la verificación biométrica: se trata de reunir múltiples herramientas para un sistema de gestión de identidad coordinado, consolidado y que permita confirmar correctamente la identidad de un cliente.
Detección del fraude
Cuando se realiza una gran transacción desde una cuenta, un gran retiro, una gran compra en un lugar o ubicación inesperados, el pago a menudo se bloquea hasta que el banco corrobore y vuelva a verificar la autenticidad de la transacción.
Ante la gran cantidad de transacciones que suceden a diario en Internet, las empresas están agregando capas de seguridad para mitigar el riesgo de fraude. Incluso con una foto de la persona y su identificación, no se sabe exactamente quién sostiene la cámara. Las empresas también deben verificar la identificación del cliente con una base de datos del gobierno para asegurarse de que sea un documento válido.
En el futuro, la tecnología biométrica ayudará a detectar y prevenir fraudes financieros de una manera fácil e inteligente. Las entidades financieras tendrán en cuenta numerosos aspectos para averiguar las posibilidades de transacciones fraudulentas. Estos incluyen la ubicación de la transacción, si es según sus hábitos de gasto y el dispositivo utilizado para iniciar la transacción.
Fuente: Jumio América Latina