Análisis del sistema financiero en Ecuador
El crecimiento económico reportado por la economía ecuatoriana en 2011, permitió que el sistema financiero registre un incremento en su actividad de intermediación...
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Parte del Ranking Financiero 2012 Lo que implicó un crecimiento de la cartera de crédito que se financia a través del incremento de los depósitos. Lo positivo del crecimiento de las entidades bancarias es que la mayor colocación no afecta los niveles de solvencia patrimonial, los cuales se mantienen alrededor del 11%, niveles similares a los observados durante 2010.
El incremento de la intermediación le permite a las instituciones financieras generar mejores niveles de utilidad (44,2%) pese a la reducción observada en las tasas de interés activas en los últimos años. Por su parte, los niveles de costos y eficiencia no han variado significativamente en el último año (6,3%), lo que implica que la rentabilidad depende del volumen de operaciones -no se ha mejorado el margen operativo en las instituciones financieras-.
Las utilidades incluso podrían ser mayores siempre y cuando el sistema no hubiera mantenido niveles elevados de provisiones sobre su cartera vencida, las cuales fueron del 234,5%. Si bien este hecho permite cubrir riesgos potenciales, como efecto también impacta en los gastos totales.
Dentro del desempeño observado durante el año pasado también hay que considerar que parte del incremento de las utilidades reportadas se generan por la venta de empresas conexas, las cuales fueron prohibidas por la Ley ecuatoriana vigente. La venta de las participaciones en otras empresas estimula el incremento de los ingresos no operacionales, ello significa que parte de las utilidades reportadas obedecen a ingresos que no forman parte de la actividad normal de una institución financiera. Un claro ejemplo son los USD 45 millones de ingreso por la venta de la compañía de seguros Río Guayas, antes perteneciente a Banco de Guayaquil.
Bajo este escenario es importante analizar detalladamente la estructura de depósitos, crédito y rentabilidad del sistema financiero privado ecuatoriano, diferenciado por los diversos tipos de institución que lo componen (bancos privados, cooperativas, mutualistas y sociedades financieras) y comparando sus tasas de crecimiento con respecto a 2010.
Sobre los Activos Los activos del sistema financiero privado suman USD 29 mil millones, lo que representa un crecimiento del 17,3% respecto a los niveles observados durante 2010. Estos niveles de activos representan alrededor del 42% del total del PIB, lo que demuestra la importante participación del sistema financiero dentro de la economía ecuatoriana.
Sin embargo, en línea con el desarrollo económico nacional, la elevada concentración es la tónica del sistema financiero. Es así que los siete bancos privados más grandes acumulan USD 19 600 millones en activos, lo que corresponde al 82% del sistema de bancos y el 67% del total del sistema financiero.
La alta concentración también se puede evidenciar a nivel macro, así los Bancos Privados acumularon el 82% de los activos de todo el sistema mientras que las cooperativas se llevaron el 11%; las Sociedades Financieras el 5%; y, las Mutualistas el 2%.
Otras características importantes por mencionar es que un 89% corresponde a activos productivos que devengan intereses, la cartera de crédito es el principal activo productivo al sumar USD 17 800 millones, lo que representa el 61% del total del activo. Este es un dato importante pues indica que la rentabilidad que generan las instituciones financieras en Ecuador proviene básicamente de los ingresos devengados de la cartera de crédito.
Al comparar el total de los activos de la banca ecuatoriana con el sistema de bancos de otros países de la región se observa que los USD 23 000 millones de las instituciones privadas de Ecuador, solo superan a Paraguay (USD 12 000 millones) y Bolivia (USD 10 000 millones), pero se encuentra por debajo de los activos de la banca de países como Uruguay (USD 27 000 millones), Perú (USD 70 000 millones) o Colombia (USD 150 000 millones), lo que muestra el tamaño del sistema bancario ecuatoriano.
Cartera de Crédito La tasa de crecimiento de crédito pasó del 21,4% en 2010 al 22,9% en 2011, lo que evidencia un crecimiento sostenido y notable ya que por dos años seguidos, su crecimiento fue superior al de la economía. Además, se ha convertido en un dinamizador del mercado al promover el consumo y la inversión en el país.
Al igual que en 2010, el segmentos de mayor crecimiento es el de consumo con una variación de 33,8% y muy cerca se encuentran las microfinanzas que reportan un crecimiento del 27,3%. En ambos casos la expansión es superior a la evidenciada en 2010.
La otra cara de la moneda es la mostrada por la cartera de vivienda la cual presenta una desaceleración, con respecto a 2010, ya que apenas mostró un crecimiento del 4%. Este comportamiento se explica por la necesidad de las instituciones financieras de acortar el plazo de colocación de la cartera de vivienda, puesto que al tener altos niveles de depósitos a corto plazo, es necesario colocar créditos también a corto plazo. De esa manera se evita descalces de liquidez (por ejemplo, otorgar un crédito a 20 años con un depósito a 90 días).
La cartera vencida y que no devenga intereses suma USD 441,3 millones, lo que refleja un crecimiento del 21% frente a los USD 364 millones de 2010. El nivel de morosidad, sin embargo, se mantiene en el 2,5%, lo que implica que el crecimiento de la cartera y de los activos no ha deteriorado la calidad de la misma.
Los bancos generan 77,2% del total de créditos del sistema, lo que muestra una ligera disminución frente al 78,8% de 2010. Lo contrario ocurre con las cooperativas que muestran un crecimiento del 2% en la composición de la cartera, al cerrar 2011 con una participación del 14,4%. Las sociedades financieras mantienen el 6,4% del total de la cartera, mientras que las mutualistas abarcan el 2%.
Depósitos y Liquidez En este aspecto, el año 2011 mostró una desaceleración en la tasa de crecimiento de los depósitos, la cual, si bien mantiene variaciones altas, cerró 2011 con un incremento del 24%, un 4,5% menos que lo registrado en 2010.
El hecho de que los depósitos se hayan desacelerado y que los créditos hayan aumentado su tasa de crecimiento implica una reducción en los niveles de liquidez del sistema financiero, los cuales se reducen del 27% al 22,6%. Así se apreció que pese a que el sistema mantiene USD 5 300 millones como liquidez inmediata, estos generan una menor cobertura ya que los depósitos pasaron de USD 19,4 mil millones a USD 22,6 mil millones.
Aunque la reducción de la liquidez puede considerarse como mayor riesgo, se debe considerar que la ‘sobre provisión’ realizada por las entidades del sistema reduce el riesgo de créditos incobrables, por lo que se compensa en cierta medida el riesgo de los depositantes.
De los USD 22 600 millones, el 84,1% se encuentra en Bancos; el 10,7% en Cooperativas; el 3,2% lo conservan las Sociedades Financieras; y, el 2% las Mutualistas. Al comparar esta distribución con la cartera de crédito se puede ver que mientras las cooperativas incrementan su participación crediticia, no generan la confianza necesaria para incrementar sus captaciones del público.
De esta manera se aprecia que la costumbre de ahorrar en un banco (debido a varios factores como seguridad, confianza y/o cobertura) se mantiene fuerte en la sociedad ecuatoriana.
Este hecho incrementa los costos de captación de las entidades no bancarias las cuales tienen que conseguir fondos a mayores tasas de interés y a menores plazos. Como resultado hay una afectación a su rentabilidad y liquidez.
Al comparar el nivel de depósitos con el PIB, se observa que la producción de la economía ecuatoriana para 2011 alcanza USD 66 mil millones, lo que es 2,8 veces la cantidad registrada de depósitos, una proporción muy similar al observado en 2010.
Esto demuestra que el aumento de los depósitos no ha cambiado, tampoco la velocidad ni la demanda de dinero; así se aprecia un aumento del ahorro en la economía, lo cual es positivo para el crecimiento de largo plazo.
Otra característica positiva evidenciada durante el año pasado es que el incremento de los depósitos ocurrió principalmente en los depósitos a plazo (27,6% de crecimiento frente al 22,6% observado en los depósitos a la vista). Este comportamiento deja por sentado un cambio en la tendencia de ahorro observada en 2010 en la que la mayor parte del crecimiento de las captaciones fueron a la vista.
Un aumento en los depósitos a plazos también muestra que los agentes económicos mantienen mejores expectativas respecto al funcionamiento de la economía y deciden ahorrar a un mayor plazo en busca de una mejor rentabilidad por su ahorro.
Si bien en los depósitos a plazo el mayor porcentaje se concentra entre uno y 90 días, el hecho que mejore la estructura de captaciones a plazo reduce los requerimientos de liquidez, lo que explica la reducción de los índices de liquidez del sistema financiero.
Al analizar la estructura de depósitos con otras economías se observa que el nivel de captaciones, al igual que los activos, es muy inferior al observado en otros países de la región. Así se entiende que de los USD 17 000 millones que capta el sistema bancario en Ecuador apenas se compara con las captaciones de Costa Rica y solo superan las captaciones del sistema bancario de Paraguay y Bolivia.
Por su parte se encuentran por debajo de los captados por Uruguay (USD 22 000 millones), Perú (USD 46 000 millones) y Colombia (USD 95 0000 millones).
Esta situación se debe a que estas economías reciben un flujo importante de recursos del extranjero que se registra dentro de sus captaciones. El incremento de depósitos permite mejorar los niveles de intermediación, además ayuda a la reducción de los costos de captaciones y, por lo tanto, estimula de mejor forma la inversión privada.
Sobre la Rentabilidad Las utilidades del sistema financiero ecuatoriano aumentaron de USD 341,1 millones en diciembre de 2010 a USD 491 millones en 2011. La mayor variación de las utilidades (44%) supera al crecimiento observado en activos, cartera de crédito y depósitos, lo que muestra que el incremento en las utilidades no solo se debe al incremento de la intermediación financiera sino a ingresos no operativos. Éstos últimos son fruto de las ventas de cartera y las ventas de participaciones realizadas por las entidades financieras a lo largo del último año.
Los niveles de utilidad presentados corresponden a una rentabilidad sobre el activo (ROA) de 1,7%, superior al 1,4% de 2010. Al analizar la concentración, se observa que de los USD 491 millones, cerca del 70% corresponde a los siete bancos más grandes (USD 341 millones). Este análisis es todavía más sorprendente si se considera que solo Banco de Guayaquil y Banco Pichincha registran USD 194,6 millones, es decir, el 40% del total del sistema financiero.
Así se puede concluir que si bien la rentabilidad del sistema puede sonar abundante, la realidad es que son pocas las entidades verdaderamente rentables al interior del sistema financiero.
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