“Producción y consumo sostenible: el desafío público privado en el marco de los ODS”
Qué son los ODS, surgimiento y alineación: En un sistema internacional cada vez más complejizado por los grandes desafíos que enfrenta la humanidad, el sistema de NNUU promulgó en el año 2000 la Declaración del Milenio y con esta los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) marcando la agenda para repensar el mundo del siglo XXI haciendo mención a: Lucha contra la pobreza, escolaridad, igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y combatir el VIH entre otras.
Los ODS plantean el desafío mundial de transformar los hábitos y patrones de consumo para proteger y asegurar el sustento para la vida, reducir las desigualdades y mejorar las oportunidades de la calidad de vida de las personas. Los 17 ODS planteados conjugan las 3 dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental y reconoce la relevancia que tiene la actividad empresarial, la inversión e innovación del sector privado y su incidencia en el crecimiento económico inclusivo y la creación de empleo.
ODS 12: Producción y Consumo Sostenible
La economía circular sienta sus bases en la interacción de los factores de producción entre individuos y empresas, y busca encontrar un balance en los patrones de cómo las sociedades producen y consumen despertando la conciencia y llamado a la responsabilidad generacional. En Rio+20 se reafirmó el compromiso de promover los cambios en los patrones de consumo y producción como aporte a este nuevo paradigma.
Los ODS marcan la hoja de ruta para transformar los hábitos y patrones de consumo para proteger y asegurar el sustento para la vida. El ODS 12 promueve “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” del cual se desprenden las metas propuestas “12.6 Alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad implementada. 12.7 Promover prácticas de contratación pública que sean sostenibles, de conformidad con las políticas y prioridades nacionales”.
Las iniciativas tanto públicas (10YPF) como las privadas (Pacto Mundial) buscan impulsar acciones concretas en favor de la sostenibilidad y en la manera de transformar los hábitos y patrones de consumo. Las metas planteadas en el ODS 12 convergen en la oferta privada y la demanda del mercado público. Así, la contratación pública constituye un mecanismo importante para introducir criterios sostenibles en los bienes, obras y servicios que demanda el Estado. Los programas del marco del 10YPF alientan a los gobiernos a realizar acciones para estimular y desarrollar la demanda del mercado público para impulsar la producción y propuesta del sector privado. El poder de compra del estado apalanca el desarrollo de nuevas e innovadoras propuestas relacionados a áreas prioritarias globales, regionales y nacionales de Consumo y Producción Sostenible tales como construcción, transporte, alimentos, PYMES y manejo integral de residuos.
Desde la perspectiva privada, la cadena de suministro de las empresas es el principal acercamiento al cumplimiento de este objetivo promovido por el Pacto Mundial alentando a las empresas a hacer de la sostenibilidad una prioridad desde la cima de la organización. Así, la cadena de suministro tiende a ser una extensión de la fuerza de trabajo, producción y comunidad. El Pacto Mundial aporta con lineamientos, y apoyo la trazabilidad y guía para la mejora continua para fomentar a las empresas, con el fin de fomentar la vinculación al desarrollo sostenible con prácticas de la cadena de suministro más sostenible.
Asimismo, fomenta el compromiso con proveedores MIPYMES, la igualdad de género y seguridad en la cadena de abastecimiento.
En búsqueda de una coalición empresarial y pública para potenciar la PCS.
En la medida en que más empresas adopten a la sostenibilidad en su ADN y su trabajo alineado con los ODS, mayor valor será creado para los negocios y la sociedad. El Pacto Mundial es también el arquetipo de la responsabilidad social global empresarial (RSGE) en la medida en que constituye la plataforma para articular la contribución de las empresas a la agenda de los ODS. Por lo tanto, es la oportunidad para que la RSC encuentre la alineación a políticas universales y públicas corrigiendo los fallos de mercado como información imperfecta, falta de control de códigos de conducta y beneficios de las acciones responsables.
ODS 12: Producción y Consumo Sostenible
La economía circular sienta sus bases en la interacción de los factores de producción entre individuos y empresas, y busca encontrar un balance en los patrones de cómo las sociedades producen y consumen despertando la conciencia y llamado a la responsabilidad generacional. En Rio+20 se reafirmó el compromiso de promover los cambios en los patrones de consumo y producción como aporte a este nuevo paradigma.
Los ODS marcan la hoja de ruta para transformar los hábitos y patrones de consumo para proteger y asegurar el sustento para la vida. El ODS 12 promueve “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” del cual se desprenden las metas propuestas “12.6 Alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad implementada. 12.7 Promover prácticas de contratación pública que sean sostenibles, de conformidad con las políticas y prioridades nacionales”.
Las iniciativas tanto públicas (10YPF) como las privadas (Pacto Mundial) buscan impulsar acciones concretas en favor de la sostenibilidad y en la manera de transformar los hábitos y patrones de consumo. Las metas planteadas en el ODS 12 convergen en la oferta privada y la demanda del mercado público. Así, la contratación pública constituye un mecanismo importante para introducir criterios sostenibles en los bienes, obras y servicios que demanda el Estado. Los programas del marco del 10YPF alientan a los gobiernos a realizar acciones para estimular y desarrollar la demanda del mercado público para impulsar la producción y propuesta del sector privado. El poder de compra del estado apalanca el desarrollo de nuevas e innovadoras propuestas relacionados a áreas prioritarias globales, regionales y nacionales de Consumo y Producción Sostenible tales como construcción, transporte, alimentos, PYMES y manejo integral de residuos.
Desde la perspectiva privada, la cadena de suministro de las empresas es el principal acercamiento al cumplimiento de este objetivo promovido por el Pacto Mundial alentando a las empresas a hacer de la sostenibilidad una prioridad desde la cima de la organización. Así, la cadena de suministro tiende a ser una extensión de la fuerza de trabajo, producción y comunidad. El Pacto Mundial aporta con lineamientos, y apoyo la trazabilidad y guía para la mejora continua para fomentar a las empresas, con el fin de fomentar la vinculación al desarrollo sostenible con prácticas de la cadena de suministro más sostenible.
Asimismo, fomenta el compromiso con proveedores MIPYMES, la igualdad de género y seguridad en la cadena de abastecimiento.
En búsqueda de una coalición empresarial y pública para potenciar la PCS.
En la medida en que más empresas adopten a la sostenibilidad en su ADN y su trabajo alineado con los ODS, mayor valor será creado para los negocios y la sociedad. El Pacto Mundial es también el arquetipo de la responsabilidad social global empresarial (RSGE) en la medida en que constituye la plataforma para articular la contribución de las empresas a la agenda de los ODS. Por lo tanto, es la oportunidad para que la RSC encuentre la alineación a políticas universales y públicas corrigiendo los fallos de mercado como información imperfecta, falta de control de códigos de conducta y beneficios de las acciones responsables.