Nos Visitó: Carlos Sarmiento

Nos Visitó: Carlos Sarmiento

Carlos Sarmiento, CEO de Schlumberger del Ecuador es un ejecutivo determinante y objetivo. Está vinculado a la empresa desde hace 22 años y desde 2012 es la máxima autoridad en Ecuador.

Y quizá lo más radical del alto ejecutivo sea su creen­cia personal y profesional de que “todo proceso en una companía debe ser altamente eficiente". Esta fi­losofía y estrategia ha permitido a la compañía des­tacarse en el sector de servicios al sector petrolero y llegar, en los últimos dos años, a invertir alrededor de USD 1.000 millones en tecnología y capital para ayudar en el incremento de la producción, princi­palmente en el campo Shushufindi.

En un diálogo en las oficinas de Revista Ekos, en Qui­to, se reveló la esencia de Schlumberger del Ecuador.

Ejecutivo y empresa ecuatoriana
Carlos Sarmiento, Gerente General de Schlumberger del Ecuador nació en Ibarra hace 43 años. Desde hace dos décadas está vinculado a la empresa y en el 2012 se posicionó la primera autoridad. Su nombramiento coincidió con el mismo año en el que la empresa pa­só de ser Schlumberger Surenco a Schlumberger del Ecuador, con autonomía total y con los mismos ser­vicios al sector petrolero, con los que nació. De esta manera, la compañía está registrada como una em­presa cien por ciento ecuatoriana, en la que hoy co­laboran 1800 personas en las diferentes áreas en las que brinda sus servicios. La innovación y soluciones tecnológicas al servicio de sus clientes son las ca­racterísticas fundamentales de Schlumberger que se concretan en sus seis centros de investigación y ocho centros de producción y tecnología a escala global. El principal acierto de esta firma ha sido satisfacer las necesidades de los clientes con proyectos específicos que se trabajan en el centro de desarrollo, a través de científicos de alto nivel.

Un ejecutivo que sabe lo que quiere
En Schlumberger, la tecnología está plasmada en su ADN. Esta genética tecnológica contribuye a que los empleados sean más productivos y que los proce­sos sean óptimos, para que beneficien al cliente y a la empresa obteniendo resultados positivos. Y es es­ta característica la que cautivó a Carlos Sarmiento y la que a temprana edad lo llevó a ser determinante y consistente en su objetivo de pertenecer a la firma. Durante su época universitaria se interesó e investigó sobre la importancia y el paso adelante que llevaba Schlumberger en temas de servicios de primera cali­dad y tecnología de punta en sus procesos.

Su relación laboral se ancló en una pasantía profesio­nal en la filial de Venezuela. En esa etapa compren­dió lo que es el empoderamiento, el aprendizaje de alto nivel y la delegación de responsabilidades a tem­prana edad, lo que confirmó su anhelo profesional: “quiero trabajar en Schlumberger", confiesa. Desde ese entonces ha trabajado en varias áreas estratégi­cas de la empresa, desde la propuesta, implementa­ción y liderazgo de proyectos pa­ra las empresas que se dedican a la extracción de petróleo, incluso por el área de Recursos Humanos.

Un líder de retos
“En la vida hay que plantearse re­tos, no imposibles, pero sí difíci­les. Hay que celebrar con mesura. Los errores deben permitirte me­jorar. Si te retan no hay que to­márselo personal”. Estas son pa­labras de Carlos Sarmiento, las que demuestran que la determi­nación es parte de su liderazgo.
 
El objetivo del Gerente General de Schlumberger del Ecuador es in­centivar a todos los colaborado­res a aceptar los retos y las críticas sin resistencia, como una opor­tunidad valiosa para aprender a resolver problemas. La idea es permitir un mejoramiento cons­tante de los procesos y servicios. 
"HAY QUE ACEPTAR LAS CRÍTICAS Y RETOS Y VERLOS COMO UNA OPORTUNIDAD PARA CRECER".
Si un empleado está dispues­to a aceptar esta cultura, su fu­turo en la empresa es promete­dor; Schlumberger del Ecuador forma líderes desde etapas ini­ciales. La compañía busca que sus empleados crezcan en ba­se a responsabilidades, que se asignan después de un determi­nado tiempo y en distintos car­gos. Esto implica toma de deci­siones en procesos de alto riesgo.
Sarmiento añade que los atajos no son una opción ni en su vida per­sonal ni profesional; por más difí­cil que sea el camino, “los procesos deben ser íntegros y completos”.

En ese mismo año llegó la pro­puesta de regresar a Ecuador. Los primeros tres años asumió la gerencia de un subgeomerca­do, porque el país no tenía una autonomía total y dependía de Colombia; en 2012 justamen­te Schlumberger se independi­zó de Colombia y se convirtió en Schlumberger del Ecuador, con Carlos Sarmiento como su CEO.

La tecnología, más que una herramienta
La innovación y soluciones tecno­lógicas al servicio de sus clientes son las características fundamen­tales de Schlumberger del Ecua­dor. Más que una herramienta, la tecnología se convierte en el pi­lar que permite a la empresa con­vertirse en un socio estratégico de sus clientes, para la producción petrolera y para el desarrollo de proyectos específicos alto nivel. Las innovaciones han ayudado a los empleados a trabajar eficientemente en procesos que benefician al cliente y a la empresa obteniendo resultados positivos.

Schlumberger a escala mundial en el año 2012 invirtió aproximadamente mil millones de dólares en tecnología. Como un líder entusiasta y enfocado, el ejecutivo habla sobre el legado de Schlumberger en el Ecuador y la necesidad de que las personas conciban a la tecnología como algo que les permita trascender.

A medida que pasa el tiempo, la firma lo está consiguiendo y ha dado pasos gigantes con la continuación del programa SEED (Semilla) a través del cual se siembra conocimiento, educación y tecnología para los niños de escuelas ubicadas en comunidades donde trabaja la firma, aportando e instalando salas de computación debidamente equipadas con acceso y conectadas al Internet.

Desde 1998, Schlumberger cuenta con un programa para el desarrollo de la excelencia educativa llamado SEED (por sus siglas en Inglés). Este programa cuenta con la colaboración de más de 5.000 voluntarios y se ha afianzado en el país en los últimos seis años. Su objetivo es ayudar a las comunidades a resolver sus propios problemas.