Fausto Arcos, CEO Herbalife

Fausto Arcos, CEO Herbalife

“Hacemos lo correcto, honesto y ético- Este valor nos rige desde la forma en la que realizamos nuestro negocio, hasta el compromiso que tenemos con nuestras comunidades y el modo que tratamos a nuestros empleados y Distribuidores Independientes”.

Un negocio exitoso que no requiere de publicidad. Un producto capaz de cambiar la vida de las personas. Un mo­delo mundial diferente y que en Ecuador ha captado la atención de miles de personas. Hablamos de Herbalife, una empresa global de nutrición y venta directa.

Su fuerte son los productos que ofrece, los cuales incluyen su­plementos alimenticios y pro­ductos de cuidado personal. Y uno de sus mayores testigos y fiel consumidor es Fausto Arcos, Country Director de Herbalife Ecuador.

El ejecutivo comprobó desde ha­ce dos años que la oferta de esta empresa, por medio de la comer­cialización y venta de sus pro­ductos a través de una inmensa red de distribudores indepen­dientes que opera desde más de 80 países, es una atractiva opor­tunidad financiera y la posibili­dad real de mejorar la salud.

En un nuevo encuentro en Ekos Negocios, junto a Ricardo Due­ñas, Presidente Ejecutivo, el CEO compartió sus experiencias co­mo alto ejecutivo de una empre­sa que él bautiza como “única”.

Un camino

Aunque Arcos creía que su bagaje empresarial lo conducirían a for­jar su propio negocio, Herbalife le demostró lo contrario. El Country Director labró su CV desde muy temprano y desde otras geogra­fías. Al finalizar sus estudios de Diseño Industrial y Comunica­ción Visual en Brasil, fundó una agencia de comunicación.

Luego su instinto empresarial lo llevó a Nabisco, donde permane­ció por siete años y conoció de cerca las herramientas de mar­keting. Cerrado ese ciclo, arribó a Kraft, experiencia de más de una década y que le permitió re­correr el mundo al punto de pa­sar el 40% de su tiempo sobre un avión. Esa forma de vida le hizo creer fervientemente en “la im­portancia del contacto físico y en la diversidad que existen en los negocios”, comenta.

De regreso en Ecuador, su fami­lia -su esposa y dos hijos-exigía anclarse. En ese nuevo escenario nació Zon, un restaurante bajo un modelo sustentable (comida sana, cocina en vivo y en direc­to). Pero Herbalife dio su gol­pe maestro al ofrecerle la máxi­ma jefatura. “Con el ego un poco grande pensaba que ya conocía sobre las corporaciones macro y que había rodado el mundo. Pero el modelo de Herbalife me sacó un wow”, asevera.

Un modelo

“El modelo Herbalife rompe con el paradigma de las ventas de re­tail”, cuenta. ¿Por qué? Pues, no utiliza ninguno de los cana­les tradicionales para comerciali­zar sus productos y todo se cen­tra en la venta personalizada y en los resultados que la gente experimenta.

Para sustentar este engranaje, la empresa apoya a su red de dis­tribuidores independientes con lo que Arcos cataloga como una pa­rafernalia científica. Desde el la­boratorio de Estados Unidos, el departamento de investigación y desarrollo de la empresa se com­binan la experiencia de los espe­cialistas que desarrollan los pro­ductos con un equipo altamente calificado -científicos y médicos-.

Herbalife, en el año 2003, otor­gó un subsidio al Centro de Nu­trición Humana de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) para establecer el Laboratorio Ce­lular y Molecular Mark Hughes, para que continúe con las in­vestigaciones en el campo de la ciencia de la nutrición humana.

A él se suma un Centro Científico y de Desarrollo de Producto de 3 mil metros cuadrados en Torran­ce, California. Adicionalmente, en agosto de 2007, la empresa en­tregó otro subsidio de investiga­ción al Centro Nacional de Pro­ductos Naturales de la Facultad de Farmacología de la Universi­dad de Mississippi. El subsidio permite identificar y estudiar los químicos biológicamente acti­vos que se encuentran en plantas botánicas, mismos que pueden usarse en el desarrollo de suple­mentos dietarios y productos de cuidado personal en el futuro.

Terminar con una pandemia llamada obesidad

Herbalife nació en la cabeza de Mark Hughes, quien soñó con un mundo saludable. Tras perder a su madre, quien intentaba se­guir una dieta para controlar su peso, Hughes transformó la ad­versidad en oportunidad. El re­sultado: productos con los que cambió positivamente la vida de millones de personas.

Lo que empezó como una ven­ta desde el baúl de un auto se transformó en una empresa de renombre mundial que ataca una terrible pandemia llamada obesidad. Por ello, la corpora­ción cuenta con dos plantas de producción; el 80% surge de EE UU y el otro en 20% provie­ne de Brasil, China y Europa. Esa imponente presencia también se traduce en cifras de impacto; la facturación global de la empresa en 2011 fue de USD 5,4 billones de ventas retail.

Arcos con gusto indica que “te­nemos dos productos intangi­bles: la mejora de la nutrición y la mejora de la vida económica a través de mercadear productos”.

En Ecuador, Herbalife está pre­sente con la línea básica de pro­ductos (alimento y suplementos), ítems de altísimo valor agregado en lo que es la nutrición.

Cualquier persona puede ser par­te de esta empresa multinivel, basta que firme un acuerdo de distribución ya sea para vender los productos o para consumir­los. “En el país tenemos una ba­se sólida de distribuidores que se dedican al negocio en forma completa o part-time.

Arcos, además, indica que la ren­tabilidad del negocio es eviden­te ya que un distribuidor que comienza, tras un año y medio, aproximadamente, de gestar y concretar ventas, puede recibir un buen ingreso al mes. Arcos lo resume bien: “Se trata de vender, hacer un mercado y ganar clien­tes. De esa manera se llega a un mínimo de cuotas, cuando se es­tá en un nivel distribuidor”.

La RSE se la vive, no se la cuenta

“Hacemos lo que es correcto, ho­nesto y ético. Este valor nos ri­ge desde la forma en que reali­zamos nuestro negocio, hasta el compromiso que tenemos con nuestras comunidades y el mo­do en que tratamos a nuestros empleados y Distribuidores Inde­pendientes”.

La empresa apoya a la Fundación Familia Herbalife y su programa Casa Herbalife, asimismo cuenta con el programa Viva Verde.
La estrategia de crecimiento de la empresa da fe de la posibilidad de penetrar en los hogares y en la dieta de consumo. Se trata de impulsar una vida sana.